El memorando establece el cese de hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz, alivio progresivo de sanciones y un plazo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní.
El acuerdo de 14 puntos entre Estados Unidos e Irán fue difundido oficialmente este miércoles por el Gobierno estadounidense, que dio a conocer el texto completo del denominado “Memorando de Entendimiento de Islamabad”, un documento que busca poner fin a las hostilidades, reabrir el estrecho de Ormuz y sentar las bases para una negociación más amplia sobre el programa nuclear iraní.
La publicación se produjo luego de cuestionamientos por la falta de transparencia en torno al contenido del entendimiento alcanzado durante el fin de semana. Según informó Washington, el memorando servirá como marco para negociar un acuerdo definitivo en un plazo de hasta 60 días, prorrogable por consenso entre las partes.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, el texto fue firmado digitalmente por representantes de ambos países y será formalizado en los próximos días, dando inicio a una nueva etapa de negociaciones diplomáticas.
Cese de hostilidades y reapertura de Ormuz
Uno de los puntos centrales del memorando establece el cese inmediato y permanente de las operaciones militares entre Estados Unidos e Irán, incluyendo los distintos frentes vinculados al conflicto regional. Además, ambas naciones se comprometieron a no recurrir nuevamente al uso de la fuerza ni a amenazas mutuas.
El acuerdo también contempla medidas destinadas a garantizar la libre circulación marítima en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Irán se comprometió a asegurar el paso seguro de embarcaciones comerciales, mientras que Estados Unidos iniciará el levantamiento del bloqueo naval y la reducción de obstáculos para la navegación.
Asimismo, el memorando prevé la retirada progresiva de fuerzas estadounidenses desplegadas en las proximidades de territorio iraní una vez alcanzado el acuerdo final.
Sanciones, fondos congelados y reconstrucción
Otro de los aspectos más relevantes del documento es el compromiso de Estados Unidos de avanzar hacia el levantamiento gradual de las sanciones económicas impuestas a Irán. El texto menciona tanto las sanciones unilaterales estadounidenses como aquellas vinculadas a organismos internacionales.
Además, Washington se comprometió a facilitar la liberación de fondos y activos iraníes congelados en el exterior, mediante mecanismos que serán definidos durante las negociaciones complementarias.
El memorando también incluye la elaboración de un plan de reconstrucción y desarrollo económico para Irán con un presupuesto mínimo de 300.000 millones de dólares, cuya implementación quedará sujeta al acuerdo definitivo.
El programa nuclear, eje de la negociación
En materia nuclear, Irán reafirmó en el texto que no desarrollará ni adquirirá armas nucleares. A su vez, ambas partes acordaron negociar el destino de las reservas de material enriquecido bajo mecanismos que deberán contar con supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Mientras se negocia el acuerdo definitivo, el memorando establece que se mantendrá el statu quo. Irán conservará sin modificaciones su programa nuclear actual y Estados Unidos no impondrá nuevas sanciones ni ampliará su despliegue militar en la región.
Finalmente, el documento prevé la creación de un mecanismo de supervisión para controlar el cumplimiento de los compromisos asumidos y señala que el eventual acuerdo final deberá ser respaldado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El memorando constituye un entendimiento preliminar y no un acuerdo definitivo, pero representa uno de los avances diplomáticos más significativos entre Washington y Teherán en los últimos años, al abrir una instancia formal de negociación sobre seguridad regional, comercio, sanciones y programa nuclear.