REDACCIÓN ELONCE
Integrantes del Club de Abuelos “Yo Tengo Fe” afirmaron que fueron sorprendidos por el cambio de cerraduras del inmueble donde funcionaban sus actividades. Aseguraron a Elonce que no fueron notificados del desalojo y pidieron una solución al municipio de Colonia Avellaneda.
La situación del Club de Abuelos “Yo Tengo Fe” generó preocupación en Colonia Avellaneda luego de que integrantes de la institución denunciaran el desalojo del espacio donde desarrollaban actividades sociales, recreativas y culturales desde hace una década.
Según relataron miembros de la comisión directiva, durante la mañana se encontraron con que personal municipal realizaba tareas en el inmueble, mientras un cerrajero cambiaba las cerraduras y se procedía a desconectar la alarma del lugar. La situación motivó el reclamo de quienes integran la entidad, que aseguraron no haber sido notificados previamente sobre la medida.
Nélida Maldonado, integrante de la entidad, manifestó que la noticia los tomó por sorpresa y sostuvo que la institución cumple una importante función social para adultos mayores de la localidad. “La acción social que lleva adelante el Club de Abuelos durante tantos años no puede quedar así, como que nos echaron, y no debe ser así”, expresó a Elonce.
Reclamo por el vencimiento del comodato
Desde la comisión reconocieron que el comodato bajo el cual funcionaba la entidad había vencido en septiembre del año pasado, aunque señalaron que posteriormente se otorgó una prórroga de seis meses y que continuaban las conversaciones para encontrar una alternativa de funcionamiento compartido del espacio.
Los representantes del Club de Abuelos afirmaron que participaron de reuniones con autoridades municipales y del Concejo Deliberante, donde incluso presentaron proyectos y horarios de talleres para compatibilizar el uso de las instalaciones.
Sin embargo, explicaron que días atrás recibieron una carta documento y que, tras responderla mediante asesoramiento legal, se encontraron con el desalojo del edificio. “Contestamos la nota y hoy nos encontramos con esto”, señalaron.
Talleres suspendidos y preocupación de los socios
La institución cuenta con personería jurídica y reúne a alrededor de 60 socios, además de una comisión integrada por 17 personas. Según detallaron, las actividades estaban abiertas a toda la comunidad e incluían talleres de folclore, teatro, tejido, estimulación cognitiva, resina y propuestas recreativas.
Los integrantes remarcaron además que dentro del inmueble permanecen elementos adquiridos con recursos propios, entre ellos mobiliario y materiales utilizados para los distintos talleres. “Todo lo que tenemos allí fue comprado con nuestro esfuerzo”, aseguró Juan David Tórtul, al tiempo que reclamó poder recuperar sus pertenencias.
Incertidumbre entre los adultos mayores
Desde la comisión explicaron que la incertidumbre generada por la situación afecta especialmente a los adultos mayores que participan de la institución. “Somos personas mayores, todos de 70 años para arriba, y este desgaste emocional nos afecta mucho”, manifestaron durante el reclamo.
Mientras aguardan una respuesta oficial por parte del municipio, las actividades permanecen suspendidas y los socios esperan una resolución que permita retomar las propuestas que el club desarrollaba desde hace diez años en la comunidad.