REDACCIÓN ELONCE
El empleo en Entre Ríos podría continuar bajo presión durante los próximos meses si no cambian las condiciones económicas, según evaluó Juan Pablo Enríquez, de CEPA, ante Elonce. Advirtió sobre cierres de empresas y pérdida de puestos laborales.
El empleo en Entre Ríos podría continuar atravesando un escenario complejo durante los próximos meses si persisten las actuales condiciones económicas, según evaluó el contador Juan Pablo Enríquez, integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en diálogo con Elonce. El especialista basó su análisis en la evolución reciente de empresas y trabajadores registrados y señaló especialmente la situación del comercio, la construcción y la industria.
Enríquez aclaró que no cuentan con una estimación sobre cuántas empresas actualmente en actividad podrían cerrar en los próximos meses. Por ese motivo, su planteo constituye una perspectiva basada en la evolución observada y no una proyección estadística. “No contamos con esa información. Lamentablemente vamos viendo el acontecimiento cuando va transcurriendo”, explicó.
Al referirse al panorama hacia adelante, expresó: “Me gustaría ser más optimista, pero si no hay, de quienes toman las decisiones, de quienes tienen la lapicera, una posibilidad de revertir el desarrollo de este modelo, lamentablemente las consecuencias mes a mes son mayor cantidad de empresas que van cerrando sus puertas y mayor cantidad de trabajadores que van siendo despedidos de sus tareas habituales”.
Los datos que sustentan el análisis
La perspectiva planteada por Enríquez estuvo acompañada por las cifras de empleo registrado correspondientes al período comprendido entre noviembre de 2023 y junio de 2026. Según indicó durante la entrevista, el último dato analizado correspondió a junio y tuvo como fuente a la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
“Estuvimos analizando el mes de junio, que es la última información disponible a través de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo”, explicó. La metodología coincide con la utilizada habitualmente por CEPA para sus informes sobre dinámica laboral y empresarial, que toman como base los registros de la SRT.
En ese sentido, sostuvo que en Entre Ríos se contabilizaron 13.544 trabajadores registrados menos entre noviembre de 2023 y junio de 2026. “Debemos decir que se han despedido 13.544 personas. Estamos hablando del 4,8% del total”, señaló.
Comercio, construcción e industria
Al analizar cuáles fueron las actividades que enfrentaron mayores dificultades, Enríquez identificó al comercio, la construcción y la industria. En su evaluación, la retracción del consumo constituye uno de los factores centrales para explicar la situación de las empresas.
“Los desencadenantes, específicamente en el caso de empresas, son básicamente la caída del consumo. No hay venta, es un problema estrictamente económico y, en algunos rubros en particular, el tema de la apertura de importaciones”, manifestó.
Respecto del comercio, señaló que el relevamiento contabilizó 401 empresas menos en Entre Ríos durante el período analizado. “El comercio tiene a nivel nacional 8.758 empresas que cerraron sus puertas y, si eso lo llevamos al orden provincial, también encabeza el ranking de empresas que cerraron sus puertas con 401 empresas”, indicó.
La situación de la industria entrerriana
La industria también ocupó un lugar central en el diagnóstico presentado por el integrante de CEPA. Según las cifras que expuso, el sector registró 1.069 empleos menos en Entre Ríos.
“Si eso lo trasladamos a la provincia de Entre Ríos, hablamos de 1.069 empleos destruidos específicamente en el sector industrial, que equivale al 3,6% del total”, precisó Enríquez.
Además, sostuvo que se contabilizaron 156 empresas industriales menos en territorio entrerriano. Como contexto, los informes nacionales de CEPA vienen mostrando una contracción del empleo manufacturero: hasta mayo de 2026, el organismo contabilizó una reducción de 97.312 trabajadores registrados en unidades productivas industriales respecto de noviembre de 2023.
Qué tendría que cambiar, según Enríquez
Consultado específicamente sobre si podía observarse una respuesta en el corto plazo para los sectores afectados, Enríquez sostuvo que sería necesario modificar algunas de las condiciones económicas que, desde su perspectiva, incidieron sobre el consumo y la actividad.
El contador planteó que existen sectores vinculados al Gobierno nacional que consideran necesaria la implementación de medidas que permitan mejorar los ingresos y la actividad. No obstante, aclaró que su expectativa personal sobre un cambio inmediato era limitada.
“Me gustaría ser más optimista, pero si no hay, de quienes toman las decisiones, de quienes tienen la lapicera, una posibilidad de revertir el desarrollo de este modelo, lamentablemente las consecuencias mes a mes son mayor cantidad de empresas que van cerrando sus puertas y mayor cantidad de trabajadores que van siendo despedidos de sus tareas habituales”, reiteró.
El impacto detrás de las estadísticas
Enríquez también pidió observar los indicadores laborales desde el impacto que producen sobre las familias. Durante la entrevista mencionó recientes situaciones de pérdida de puestos de trabajo registradas en empresas entrerrianas.
“Esto tiene que dejar de ser una estadística porque acá tenemos familias, tenemos personas que son sostenes de gran parte de sus familias y que necesitan de estos recursos para poder sobrevivir”, manifestó.
De esta manera, el análisis de CEPA mostró una contracción acumulada del empleo registrado desde noviembre de 2023, mientras que Enríquez advirtió que la evolución de los próximos meses dependerá de las condiciones de la actividad económica. Su planteo hacia adelante no constituye una estimación cuantitativa de nuevos despidos, sino una evaluación basada en la tendencia observada durante el período analizado.