REDACCIÓN ELONCE
El consumo de pollo alcanzó un récord histórico en Argentina y por primera vez se ubicó por encima de la carne vacuna como la proteína animal más elegida. Con un promedio cercano a los 50 kilos por habitante al año, el cambio refleja nuevas decisiones de compra impulsadas por los precios.
El consumo de pollo marcó un nuevo escenario en los hábitos alimentarios de los argentinos. Por primera vez, esta proteína animal logró superar a la carne vacuna en la elección de los consumidores, con un promedio anual cercano a los 50 kilos por habitante. La diferencia está vinculada principalmente a la búsqueda de alternativas más accesibles en un contexto económico donde los precios tienen un peso determinante.
Luciano Vital, propietario de una de las carnicerías más conocidas de Paraná, explicó a Elonce cuáles son los motivos que llevaron al crecimiento de la demanda de pollo y cómo observa este cambio desde el comercio cotidiano.
“El pollo ha subido mucho, si bien subió mucho su consumo. Siempre fue un competidor de la carne. Ahora debido a que es bastante más barato, se comenzó a consumir un poco más. La carne se sigue consumiendo”, explicó en primera instancia.
El precio, un factor clave en la elección de los consumidores
El comerciante señaló que la diferencia de valores entre ambos productos es uno de los principales motivos por los que muchas familias optan por incorporar más pollo a sus compras habituales. Como ejemplo, mencionó la diferencia entre las milanesas elaboradas con cada tipo de carne.
“El kilo de milanesa de pollo está a $8.000 y el de carne a $14.000”, explicó Vital al comparar los precios actuales. Además, destacó el impacto de las promociones en algunos cortes específicos del pollo, que permiten acceder a mayores cantidades a menor costo.
“El pollo ha aumentado con las promociones de patamuslo y pechuga”, remarcó también. En esa línea, acotó que tres kilos de patamuslo se pueden adquirir a $13.000.
El comerciante explicó que muchos clientes consultan principalmente los valores de la carne vacuna antes de decidir sus compras, mientras que el pollo ya es considerado una alternativa más económica.
Cambios en los hábitos de compra por la situación económica
“Mucha gente entra y se pregunta más que nada el precio de la carne para comparar precios. Ahora bajamos un 20% los precios, pero se consultan los precios de la carne vacuna. Con el pollo asumen que es más barato y compran milanesas, pechugas y patamuslo”, dijo.
Actualmente, la pechuga de pollo se ubica alrededor de los $10.000 por kilo, mientras que los cortes de pulpa vacuna alcanzan valores cercanos a los $20.000 por kilo, una diferencia que influye directamente en las decisiones de los consumidores.
Vital también señaló que el cerdo forma parte de este cambio en la elección de proteínas, aunque aclaró que el motivo principal no estaría relacionado solamente con preferencias alimentarias, sino con la necesidad de cuidar el presupuesto familiar. “El pollo y el cerdo han ido aumentado, no sé si tanto su consumo por preferencia, sino su consumo por lo monetario”, detalló.