REDACCIÓN ELONCE
El nadador paranaense afrontará este fin de semana una ultramaratón de 32 kilómetros en un lago canadiense con temperaturas extremas, donde el principal desafío será resistir entre siete y ocho horas en aguas de apenas 14 a 16 grados.
Santiago Boviez compite en Canadá este fin de semana en una de las pruebas más exigentes del circuito mundial de ultramaratón de aguas abiertas.
El atleta paranaense será parte de la segunda fecha del campeonato internacional, una competencia de 32 kilómetros que se desarrolla en un lago canadiense y que pondrá a prueba la resistencia física de los participantes y su capacidad para soportar temperaturas extremas.
Desde Roberval, Montreal, el nadador habló con el programa Buenas Noches de Elonce sobre el desafío que le espera. "La competencia será con el agua entre 14 y 15 grados, va a ser muy duro", expresó.
El entrerriano detalló que la prueba demandará entre siete y ocho horas de nado continuo, un tiempo suficiente para que el riesgo de hipotermia se convierta en un factor determinante.
Un desafío físico y mental
Para afrontar semejantes condiciones, el nadador explicó que la preparación incluyó entrenamientos específicos en agua fría. Además, Boviez remarcó que resulta clave mantener la calma durante la competencia.
"Hay que estar lo suficientemente tranquilo porque si uno se pone nervioso el corazón bombea más sangre y el cuerpo gasta mucha más energía. El agua te pide salir a gritos, pero hay que mantener el control", sostuvo.
El deportista también indicó que el oleaje, provocado por los constantes vientos de la región, será otro de los factores a tener en cuenta, aunque aseguró que esa condición le resulta familiar por su experiencia entrenando en el río Paraná.
La experiencia de competir entre los mejores
Será la segunda participación de Boviez en esta tradicional competencia canadiense. En 2022 consiguió un destacado quinto puesto, aunque recuerda que aquella edición se disputó con temperaturas considerablemente más altas.
"Completar la carrera ya sería un logro enorme", consideró. "En ese año el agua estaba entre 19 y 20 grados. Ahora son tres grados menos y esa diferencia se siente muchísimo", afirmó.
La competencia reunirá a un máximo de 25 nadadores de distintos países y la decisión sobre el uso obligatorio de neopreno se conocerá pocas horas antes de la largada, luego de que la organización mida oficialmente la temperatura del agua.
Finalmente, el paranaense destacó el operativo de seguridad dispuesto por la organización. "Habrá médicos y embarcaciones al lado de los nadadores durante toda la prueba. Eso nos da tranquilidad", expresó antes de afrontar un nuevo desafío internacional.