River Plate perdió 4-1 ante Tigre en Núñez por la cuarta fecha de la Zona B del Torneo Apertura, en una noche adversa para el equipo de Marcelo Gallardo, que dejó una pobre imagen futbolística y se fue reprobado por su gente.
River Plate perdió 4-1 ante Tigre este sábado en el estadio Monumental, en el marco de la cuarta fecha de la Zona B del Torneo Apertura, en un partido que expuso falencias defensivas, falta de reacción y una contundente superioridad del conjunto visitante. El resultado final reflejó lo ocurrido a lo largo de los 90 minutos y generó un clima de fuerte disconformidad en las tribunas.
El inicio fue un golpe inesperado para el Millonario. En apenas 15 minutos, Tigre ya se imponía con claridad gracias a los goles de Tiago Serrago y David Romero, que aprovecharon errores defensivos y desajustes en la última línea. El Matador fue eficaz y directo, mientras River mostraba dificultades para acomodarse en el campo.
La primera etapa estuvo marcada por la impotencia del equipo local y el crecimiento del visitante, que manejó los tiempos con inteligencia. Incluso antes del descanso, los hinchas comenzaron a manifestar su descontento con el clásico cántico “movete River, movete...”, evidenciando el malestar por el rendimiento colectivo.
Un segundo tiempo para el olvido
En el complemento, el desarrollo del partido no cambió y Tigre terminó de liquidar el encuentro. Ignacio Russo fue la gran figura al marcar un doblete que sentenció el 4-0 parcial y dejó sin respuestas al equipo de Marcelo Gallardo. River nunca logró reaccionar y fue superado en todas las líneas.
La noche se tornó aún más cuesta arriba con la expulsión de Fausto Vera, cuando el Millonario ya caía 3-0. Con un hombre menos y sin claridad futbolística, el local quedó expuesto ante un rival que no perdonó y capitalizó cada error.
Fausto Vera descontó para River, pero el gol solo sirvió para maquillar un resultado que ya estaba definido. Con el marcador liquidado, desde las tribunas comenzó a escucharse el cántico “Jugadores...”, en una clara reprobación al desempeño del plantel.
Un golpe que deja secuelas
Más allá del resultado, River Plate perdió 4-1 ante Tigre y dejó atrás las buenas sensaciones del inicio del torneo. Tras las victorias ante Barracas Central y Gimnasia, y el empate frente a Rosario Central, el equipo mostró su versión más vulnerable ante un rival práctico y efectivo.
Las tres vallas invictas quedaron en el pasado y River volvió a recibir cuatro goles en su cancha después de casi una década. La última vez había sido el 11 de diciembre de 2016, en la derrota 4-2 frente a Boca Juniors, un dato que refleja la magnitud del golpe sufrido.
El Millonario buscará recuperarse el próximo jueves desde las 21:15, cuando visite a Argentinos Juniors en La Paternal. Por su parte, Tigre jugará el mismo día desde las 19 ante Aldosivi en Victoria, con la confianza en alza tras una actuación contundente en Núñez.