Stephen "Kiki" Ramos, delantero de Vélez Sarsfield, sumó sus primeros minutos con la Selección Argentina Sub-17 en el amistoso ante Ecuador. Adoptado por una familia argentina cuando tenía ocho meses, es el primer futbolista nacido en Haití en ser convocado por la AFA.
Stephen "Kiki" Ramos comenzó a escribir una página inédita en el fútbol argentino al debutar con la Selección Argentina Sub-17 en el amistoso que el equipo de Diego Placente le ganó 2 a 1 a Ecuador, en la preparación para el Mundial de Qatar. El delantero de Vélez Sarsfield, nacido en Haití y adoptado por una familia argentina cuando tenía apenas ocho meses, se convirtió en el primer futbolista nacido en ese país en recibir una convocatoria para una selección nacional de la AFA.
El amistoso sirvió como primera prueba del equipo que se prepara para disputar la Copa del Mundo Sub-17, que se desarrollará entre el 19 de noviembre y el 13 de diciembre en Qatar.
Los goles argentinos fueron convertidos por Benjamín Vallejo y Facundo Salinas, mientras que Mateo Villanueva descontó para el conjunto ecuatoriano, publicó Infobae.
Una historia de vida que emociona
Stephen "Kiki" Ramos nació el 3 de abril de 2009 en Puerto Príncipe, capital de Haití.
Nueve meses después fue adoptado por una familia argentina, en un contexto marcado por el devastador terremoto que sacudió al país caribeño en enero de 2010. Sus padres ya habían iniciado el proceso de adopción antes de la tragedia y finalmente pudieron concretarlo.
Desde entonces creció en Buenos Aires, donde comenzó una historia que hoy lo tiene entre las principales promesas del fútbol juvenil argentino.
A los seis años realizó una prueba en Vélez Sarsfield gracias a un vecino hincha del club y desde entonces recorrió todas las categorías inferiores del Fortín.
Goles, recuperación y convocatoria
Actualmente integra la Sexta División de Vélez, dirigida por Héctor Manfredi, donde atraviesa una temporada destacada.
En el torneo de Inferiores de la AFA acumula 12 goles, entre ellos cuatro tantos en un mismo partido frente a Atlético Rafaela.
También llegó a la convocatoria tras convertir en el triunfo de Vélez por 2 a 1 frente a Boca, rendimiento que terminó de convencer al cuerpo técnico encabezado por Diego Placente.
Su presente cobra todavía más valor porque durante 2025 sufrió una serie de lesiones que frenaron su crecimiento futbolístico.
Sin embargo, este año recuperó su mejor versión y volvió a destacarse por su potencia, velocidad y capacidad goleadora.
El primer haitiano convocado por la AFA
La citación de Ramos representa un hecho histórico para el fútbol argentino. Nunca antes un futbolista nacido en Haití había integrado una convocatoria de cualquier categoría de la Selección Argentina.
Aunque desde el país caribeño seguían de cerca su evolución deportiva, el delantero ya definió que representará a la Argentina a nivel internacional.
Su estreno se produjo durante un microciclo en el predio de Ezeiza, que incluye entrenamientos y una nueva serie de amistosos frente a Ecuador.
Las características que ilusionan a Placente
Con 1,75 metros de altura, Kiki Ramos sobresale por su velocidad, potencia física y habilidad para el uno contra uno.
El propio futbolista describió así su manera de jugar. "Soy un jugador que busca el duelo y la velocidad. Tiro muchas diagonales y me gusta ir al espacio. No soy de ir a chocar, prefiero la gambeta".
Su principal referente futbolístico es Neymar, aunque evita compararse con el astro brasileño. "No digo que juego como él porque es un fuera de serie, pero siempre me gustó cómo juega".
En Vélez utilizó distintos números de camiseta, como el 7, el 9 y el 11, dorsal con el que terminó consolidándose como una de las principales promesas ofensivas del club.
El sueño mundialista
Argentina integrará el Grupo C del Mundial Sub-17 de Qatar. El equipo dirigido por Diego Placente debutará el 19 de noviembre frente a Australia, luego enfrentará a Mozambique el 22 de noviembre y cerrará la fase de grupos contra Dinamarca el 25 de noviembre.
La Albiceleste buscará conquistar por primera vez el Mundial de la categoría, un título que todavía falta en las vitrinas del fútbol argentino. Sus mejores actuaciones fueron los terceros puestos obtenidos en Italia 1991, Ecuador 1995 y Finlandia 2003.
Con apenas 17 años y una historia de vida marcada por la superación, Kiki Ramos aparece como una de las grandes apuestas ofensivas de la Selección para intentar alcanzar ese objetivo.