Leandro Lozano se convirtió en el primer refuerzo de Boca para el segundo semestre. El lateral uruguayo firmó por tres temporadas y el club acelera los trámites para tenerlo disponible en la Copa Sudamericana. Además, el Xeneize consultó por Gerónimo Rulli.
Leandro Lozano fue presentado oficialmente este jueves como el primer refuerzo de Boca para el segundo semestre de la temporada. El lateral uruguayo, de 27 años, superó la revisión médica y firmó un contrato por tres temporadas, luego de que el club adquiriera el 100% de su pase a Argentinos Juniors.
Tras varias semanas de negociaciones, el Xeneize logró cerrar la incorporación del defensor, que llega procedente del conjunto de La Paternal. La operación se concretó por 3.500.000 dólares, convirtiéndose en una de las inversiones más importantes realizadas por Boca en este mercado de pases.
Con pasado en Nacional de Montevideo, Lozano buscará aportar regularidad, despliegue físico y temperamento a un sector del campo que generó varios inconvenientes durante la temporada para el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena.
El objetivo es que pueda jugar la Copa Sudamericana
Luego de firmar su contrato en las oficinas de La Bombonera, el futbolista se incorporó de inmediato a los entrenamientos junto al resto del plantel para comenzar su adaptación lo antes posible.
La urgencia por cerrar su llegada está vinculada al exigente calendario que afrontará Boca durante las próximas semanas. El cuerpo técnico pretende contar con el lateral uruguayo para incluirlo en la lista de buena fe de la Copa Sudamericana.
El Xeneize disputará los 16avos de final del certamen continental frente a O'Higgins de Chile y, además, deberá afrontar compromisos por la Copa Argentina y el torneo local. En ese contexto, Lozano aparece como una pieza que podría adquirir protagonismo rápidamente dentro de la rotación del plantel, precisó Ámbito.
Boca también piensa en reforzar el arco
Mientras celebra la llegada de su primer refuerzo, Boca continúa trabajando en otras incorporaciones y uno de los nombres que comenzó a sonar es el de Gerónimo Rulli.
El club se contactó con el entorno del arquero para conocer su situación contractual y evaluar si existe margen para iniciar negociaciones durante este mercado de pases, aunque hasta el momento no hubo conversaciones formales con el futbolista ni con su club.
Rulli, de 34 años, surgido en Estudiantes de La Plata y actualmente convocado con la Selección argentina para disputar el Mundial 2026, tiene contrato con Olympique de Marsella hasta junio de 2027.
Una operación compleja
El vínculo del arquero con el conjunto francés se extendió automáticamente por una temporada adicional luego de cumplir con una determinada cantidad de partidos disputados, situación que dificulta una posible salida.
La única alternativa concreta para que Boca pueda incorporarlo sería ejecutar la cláusula de rescisión fijada en 9 millones de euros, una cifra que representa un importante obstáculo para la dirigencia.
El interés del Xeneize por reforzar el arco responde a la prolongada lesión de Agustín Marchesín y a la escasa experiencia de Leandro Brey para afrontar una etapa del calendario que incluirá competencia local e internacional. Mientras tanto, la prioridad inmediata pasa por poner a disposición de Rodolfo Arruabarrena a Leandro Lozano, el primer refuerzo oficial del club en este mercado.