Más de 3.000 camiones permanecían varados por el cierre de los pasos fronterizos hacia Chile este lunes, principalmente en Mendoza y Neuquén, debido a las intensas nevadas, la acumulación de hielo y los fuertes vientos en la Cordillera. La prolongada interrupción del tránsito obligó a desplegar operativos especiales para asistir a los transportistas.
La situación más prolongada se registraba en Mendoza, donde el Paso Internacional Cristo Redentor acumulaba 27 días consecutivos inhabilitado. El cierre de uno de los principales corredores comerciales hacia Chile provocó el desvío de un importante volumen del transporte de cargas hacia los cruces patagónicos.
Sin embargo, el temporal también complicó esa alternativa. En Neuquén, la acumulación de nieve y ráfagas que alcanzaron los 160 kilómetros por hora en sectores fronterizos mantenían inhabilitado el Paso Pino Hachado y generaban extensos retenes sobre las rutas nacionales 22 y 40.
Más de 1.500 camiones detenidos en Neuquén
La Dirección Provincial de Defensa Civil contabilizó este lunes 1.583 camiones detenidos en diferentes puntos de Neuquén mientras esperaban novedades sobre la posibilidad de continuar hacia Chile.
Cutral Co y Plaza Huincul concentraban el mayor número, con alrededor de 460 unidades, mientras que en Las Lajas había 304 vehículos y en Zapala se contabilizaban otros 303 entre zonas de servicios y la Zona Franca.
Además, unos 200 camiones aguardaban en el sector correspondiente al Paso Cardenal Samoré, 195 se encontraban entre Senillosa y Arroyito, otros 121 permanecían en Neuquén capital y 30 estaban detenidos en Añelo.
Habilitaron un autódromo para recibir camiones
La acumulación de vehículos pesados comenzó a desbordar estaciones de servicio y banquinas, por lo que la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén dispuso la utilización del autódromo Julio “Lito” Holzmann de Centenario.
El predio fue acondicionado con capacidad para recibir hasta 500 camiones. Los traslados se realizaban con acompañamiento de la Policía provincial desde la Autovía Norte y distintas estaciones de servicio.
El lugar dispone de duchas calientes, baños y agua potable, además de un puesto médico avanzado del Sistema Integrado de Emergencias de Neuquén (SIEN), con ambulancias de guardia. Las autoridades también gestionaban colaboración del Ejército para reforzar la provisión de alimentos.
“Es una situación inédita”
La secretaria de Emergencia y Riesgo de Neuquén, Luciana Ortiz Luna, explicó que la contingencia se extendía desde hacía más de una semana y estaba relacionada directamente con la imposibilidad de utilizar distintos cruces internacionales al mismo tiempo.
“Llevamos más de doce días de contingencia. Esta situación se desencadenó por el cierre del paso Cristo Redentor en Mendoza, sumado al alerta meteorológico y al cierre simultáneo de nuestros pasos fronterizos en Neuquén”, indicó.
La funcionaria calificó el escenario como “una situación inédita por la cantidad de transportes acumulados” y advirtió que el bloqueo de Pino Hachado podría extenderse hasta el miércoles si persistían las condiciones meteorológicas adversas.
Piden frenar camiones antes de llegar a Neuquén
Ante el creciente número de transportes, las autoridades neuquinas solicitaron colaboración al Gobierno nacional y a las provincias vecinas para evitar que nuevos camiones continúen llegando al territorio mientras los pasos permanezcan cerrados.
El objetivo es que los vehículos sean retenidos previamente para evitar un mayor colapso en rutas, estaciones de servicio y sectores acondicionados para la espera.
También hubo contactos con autoridades chilenas para solicitar que, una vez reabiertos los pasos, tengan prioridad los transportistas que llevan varios días varados. Aduana, Migraciones y Senasa se comprometieron, según se informó, a agilizar los procedimientos para reducir los tiempos de espera.
Cristo Redentor lleva 27 días cerrado
En Mendoza, el Paso Internacional Cristo Redentor alcanzó los 27 días consecutivos de cierre debido a la acumulación extrema de nieve y hielo. La situación paralizó el tránsito por uno de los corredores terrestres más importantes para el comercio entre Argentina y Chile.
En esa provincia se contabilizaban alrededor de 1.500 camiones con documentación aduanera aprobada que aguardaban en paradores, estaciones de servicio y en el Área de Control Integrado de Uspallata. A ellos se sumaban otros transportes que no lograron avanzar y fueron derivados hacia distintos retenes.
Vialidad Nacional consiguió despejar la Ruta Nacional 7 hasta la boca del túnel internacional, pero las condiciones de seguridad todavía impedían habilitar el tránsito.
Avalanchas y sin fecha para la reapertura
Del lado chileno se realizaron detonaciones preventivas para controlar posibles avalanchas sobre la traza, mientras continuaba la evaluación de las condiciones en la alta montaña.
La persistente inestabilidad y los pronósticos que anticipaban nuevas condiciones meteorológicas adversas impedían establecer una fecha concreta para normalizar la circulación.
Mientras tanto, miles de transportistas permanecían distribuidos entre Mendoza y Neuquén a la espera de que mejoren las condiciones. La prioridad de los operativos era garantizar asistencia básica y evitar que nuevos vehículos siguieran acumulándose en los corredores hacia Chile.