El presidente Javier Milei cerró su gira oficial por Hungría con una intensa agenda política e institucional que incluyó reuniones con autoridades locales, su participación como orador principal en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) y la recepción de una distinción académica.
Durante su visita a Budapest, el mandatario recibió el título “Civis Universitatis Honoris Causa” de la Universidad Ludovika, donde brindó un discurso de fuerte contenido ideológico ante referentes de la nueva derecha internacional.
En paralelo, Milei mantuvo encuentros con el presidente Tamás Sulyok y el primer ministro Viktor Orbán, con quien ratificó su alineamiento político y respaldo a sus políticas, especialmente en materia migratoria.
Durante su exposición en la CPAC, el jefe de Estado defendió el rumbo económico de su gestión y aseguró haber llevado adelante “el ajuste más grande de la historia”, con una reducción del gasto público del 30% en términos reales y un recorte equivalente a 15 puntos del PBI en seis meses. Según afirmó, estas medidas permitieron bajar la inflación y reducir la pobreza del 57% al 30%.
En ese marco, sostuvo que su gobierno se guía por tres principios: moral, eficiencia económica y utilidad política. “La moral está siempre primero y el cálculo político al final”, remarcó, al tiempo que reafirmó su defensa de la libertad económica y criticó los modelos de intervención estatal.
Entre la inmigración y "la invasión"
Milei también apuntó contra el socialismo y cuestionó a Europa por priorizar, según su visión, la “conveniencia política” por sobre valores fundamentales. En ese sentido, elogió a Orbán, a quien calificó como “un líder de coraje excepcional” por su postura frente a la inmigración.
“Cuando la inmigración no se adapta culturalmente al lugar donde va, deja de ser inmigración para convertirse en invasión”, afirmó el mandatario argentino durante su intervención, generando repercusión en el ámbito político internacional.
En política exterior, el Presidente habló de una “reconfiguración del orden mundial” y expresó su cercanía con iniciativas impulsadas por Donald Trump. Incluso, se refirió a la situación en Cuba y anticipó un posible cambio político en la isla: “Probablemente veamos a Cuba libre antes de mitad de año”, señaló.
Por otra parte, destacó el potencial energético argentino y aseguró que el país podría convertirse en proveedor clave para Europa, proyectando exportaciones superiores a los 30.000 millones de dólares anuales hacia 2030.
Milei estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. Tras finalizar sus actividades, la comitiva emprendió el regreso a la Argentina, con llegada prevista para la mañana del domingo.
Se trató del tercer fin de semana consecutivo en el exterior para el mandatario, tras sus recientes visitas a Estados Unidos y España, en el marco de una agenda internacional orientada a fortalecer vínculos políticos y económicos.