El papa León XIV inició este viernes 25 de septiembre una visita apostólica de cuatro días a Francia con un fuerte mensaje sobre los desafíos que plantea la inteligencia artificial y la necesidad de preservar la dignidad humana frente al desarrollo tecnológico. Durante su primera jornada en París también abordó los conflictos armados y la amenaza nuclear.
En su encuentro con autoridades, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático en el Palacio del Elíseo, el pontífice planteó interrogantes sobre el lugar que ocupará la persona en una sociedad atravesada cada vez más por sistemas de inteligencia artificial.
“La paradoja se ha vuelto cada vez más evidente: mientras se atribuye ‘inteligencia’ a los sistemas computacionales, nos cuesta reconocer la dignidad inalienable de las personas humanas”, afirmó el Papa durante su intervención.
El “paraíso de las máquinas” y la dignidad humana
León XIV volvió así sobre una preocupación que expresó en diferentes oportunidades desde el comienzo de su pontificado: el desarrollo de la inteligencia artificial y sus posibles consecuencias sociales. Días antes de su viaje, había reclamado que estos sistemas contribuyeran a la paz y a la unidad, en lugar de profundizar divisiones y conflictos.
El pontífice advirtió especialmente sobre el peligro de que la tecnología termine condicionando la vida cotidiana y que el valor de las personas quede sujeto principalmente a criterios de eficiencia o productividad.
“Si queremos evitar perder nuestra humanidad en medio de un ‘paraíso de las máquinas’ que invade y condiciona nuestra vida diaria, existe una necesidad urgente de educación en el discernimiento ético y en la capacidad de reconocer el bien moral”, sostuvo.
El planteo estuvo acompañado por un llamado a fortalecer los criterios éticos que orientan tanto el desarrollo como la utilización de estas herramientas.
Un llamado a establecer límites a la inteligencia artificial
León XIV consideró que los desarrolladores tecnológicos y los responsables políticos tienen un papel central en la construcción de reglas que permitan orientar la inteligencia artificial hacia el bien común.
El tema ya había ocupado un lugar destacado en pronunciamientos anteriores del pontífice. El 21 de septiembre, en un mensaje dirigido a una conferencia sobre inteligencia artificial y paz realizada en Roma, había reclamado tecnologías capaces de favorecer la convivencia y proteger la dignidad humana.
Durante su agenda parisina de este viernes, el Papa también tuvo prevista una visita a la sede de la UNESCO, otro de los puntos centrales de la primera jornada de su viaje.
La amenaza nuclear y los conflictos armados
Además de la inteligencia artificial, León XIV se refirió a las guerras y tensiones internacionales y reafirmó la posición de la Santa Sede contra las armas nucleares.
El pontífice cuestionó la doctrina de la disuasión nuclear y sostuvo que la paz no puede depender exclusivamente de un equilibrio basado en la capacidad militar de los Estados.
“La paz no es un equilibrio de fuerzas, sino que se construye cada día a través del diálogo y la justicia”, expresó.
La paz y la unidad europea también forman parte de los ejes previstos para el resto del viaje. El itinerario oficial contempla para el lunes 28 de septiembre un encuentro en Metz denominado “A las raíces de Europa por la paz y la unidad”.
El mensaje de León XIV ante las autoridades francesas
Durante su encuentro con las autoridades del país, el Papa también hizo referencia a las raíces cristianas de Francia y colocó la defensa de la vida y de la dignidad humana entre los ejes de su mensaje.
Sus palabras se produjeron en un escenario marcado por debates recientes de la sociedad francesa sobre el aborto y el final de la vida. Francia incorporó en 2024 la libertad garantizada de recurrir a la interrupción voluntaria del embarazo a su Constitución y posteriormente avanzó con legislación sobre ayuda para morir, iniciativas frente a las cuales la Iglesia católica expresó su oposición.
La visita papal despertó una fuerte expectativa y convocó a numerosos fieles en París. Se trata del primer viaje de un pontífice a Francia en casi dos décadas, publicó Reuters.
Una visita histórica a Notre-Dame
La agenda de León XIV incluyó este viernes uno de los momentos simbólicos del viaje: su llegada a la restaurada catedral de Notre-Dame de París, donde estaba previsto que presidiera las vísperas solemnes desde las 17.15, hora local.
Fue la primera visita de un papa a la catedral después del devastador incendio de abril de 2019 y de las posteriores obras de reconstrucción que permitieron su reapertura.
De acuerdo con el programa oficial, León XIV tenía previsto cerrar su primera jornada con una vigilia de oración junto a jóvenes en el Stade de France, en Saint-Denis. El sábado continuará sus actividades en París antes de trasladarse a Lourdes, mientras que el lunes concluirá su recorrido en Metz y regresará a Roma.
La visita, que se extenderá hasta el 28 de septiembre, incluye encuentros con autoridades, jóvenes, religiosos y miembros de la Iglesia francesa, además de actividades centradas en la paz, la cultura, Europa y los desafíos sociales contemporáneos.