Sociedad La quinta noche tuvo un clima familiar y festivo

Festival de Diamante: los gurises coparon el campo de jineteada y lo convirtieron en patio de juegos

Durante la quinta noche del Festival de Jineteada y Folclore de Diamante, los más chicos vivieron el evento como protagonistas. En diálogo con Elonce, contaron cómo jugaron en el campo, recrearon la doma y celebraron la tradición entre risas y sapucais.

13 de Enero de 2026
El campo de jineteada se convirtió en patio de recreo. (Elonce).

REDACCIÓN ELONCE

El Festival de Jineteada y Folclore de Diamante volvió a mostrar su faceta más familiar durante la quinta noche del evento, desarrollada este lunes, cuando los gurises coparon el campo de jineteada y lo convirtieron en un verdadero espacio de juegos, en los intervalos de la doma y las competencias.

Acompañando a sus familias, decenas de niños y niñas recorrieron el predio “Lisardo Gieco” vestidos con trajes tradicionales, pañuelos al cuello, sombreros y hasta maquillajes alusivos. La escena reflejó la transmisión generacional del folclore, uno de los sellos distintivos del festival diamantino, donde grandes y chicos compartieron una noche cargada de identidad cultural.

Durante las pausas de la jineteada, muchos de los gurises ingresaron al campo y ganaron el terreno para desplegar su imaginación. Entre partidos de fútbol improvisados y juegos de “cachada”, el espacio destinado a la doma se transformó, por algunos minutos, en un gran patio de recreo bajo la mirada atenta del público.

Algunos niños incluso se animaron a recrear una jineteada. Mientras uno hacía de “caballo” y se acercaba al palenque, otro, de menor tamaño, asumía el rol de jinete. Así lo contaron a Elonce dos hermanos oriundos de Barrancas, Santa Fe. “Mi hermano es el caballo, se acerca al palenque y otro hace de jinete”, relató uno de ellos, mientras mostraban al móvil cómo se divertían.

Otro niño, vestido con sombrero y pilchas gauchas, contó a Elonce que había llegado desde Victoria junto a sus padres. “La estoy pasando relindo y jugando a pleno”, expresó con entusiasmo, en medio de los juegos que se repitieron durante toda la noche.

 

También hubo espacio para la mirada atenta de los más pequeños sobre el espectáculo. Emilia Valdés, una niña de apenas cinco años, se animó a hablar con Elonce y aseguró: “Está muy linda la doma. Las tropillas entabladas me encantaron”.

Como cierre espontáneo y festivo, el grupo de niños que dialogó con Elonce se animó a un sapucai conjunto frente al micrófono, antes de volver a correr y jugar en el campo de la tradicional jineteada. Una postal que resumió el espíritu del Festival de Diamante: tradición, familia y futuro compartido.

Los gurises coparon el campo de jineteada y lo convirtieron en espacio de juegos

 

Más notas de la quinta noche del Festival:

Festival de Jineteada y Folclore de Diamante Tropillas chicos niños