El Reino Unido pidió apoyo a Chile en relación con su posición sobre las Islas Malvinas durante una conversación telefónica entre el primer ministro británico, Andy Burnham, y el presidente chileno, José Antonio Kast. Según informó Downing Street, el mandatario británico planteó la necesidad de garantizar la autodeterminación de los habitantes del archipiélago, en el marco de la disputa de soberanía que Londres mantiene con la Argentina.
El diálogo también incluyó iniciativas para ampliar la cooperación bilateral en materia de defensa, seguridad, ciencia y comercio. Ambos gobiernos repasaron sus vínculos culturales y científicos y señalaron que existen oportunidades comerciales y de inversión que todavía no fueron aprovechadas.
El contacto se produjo en un contexto de acercamiento entre Londres y Santiago, con proyectos de cooperación naval, desarrollo de infraestructura antártica y una nueva conexión marítima comercial entre Punta Arenas y Puerto Argentino.
Cooperación militar y una nueva ruta comercial
Uno de los ejes del acercamiento entre ambos países es la conexión marítima entre Punta Arenas, en el sur de Chile, y Puerto Argentino, en las Islas Malvinas. La ruta estará a cargo de la naviera Eastern Island y su puesta en funcionamiento está prevista para noviembre o diciembre de 2026, según la información difundida.
La iniciativa podría fortalecer los vínculos logísticos y comerciales entre el territorio chileno y el archipiélago, en un área estratégica para las operaciones británicas en el Atlántico Sur.
En los últimos días, el embajador británico en Chile, David Concar, recorrió Punta Arenas junto al alcalde Claudio Radonich. La visita estuvo vinculada con la cooperación entre las armadas de ambos países y los proyectos de infraestructura antártica.
Además, la compañía británica Babcock International Group propuso transferir tecnología y construir fragatas Arrowhead 140 en los astilleros chilenos de Asmar. La propuesta tuvo como antecedente la visita de Nick Hine, exvicealmirante de la Marina Real británica y director ejecutivo de Babcock Marine.
En paralelo, el canciller chileno, Pérez Mackenna, mantuvo reuniones con funcionarios británicos en Londres para abordar asuntos de la relación bilateral.
La disputa por la explotación petrolera en Malvinas
El acercamiento entre Londres y Santiago se desarrolla mientras continúa la controversia por el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por las empresas Navitas Petroleum, de origen israelí, y Rockhopper Exploration, del Reino Unido, en aguas próximas a las Islas Malvinas.
La Argentina cuestiona las actividades hidrocarburíferas en el área, al considerar que se desarrollan en un territorio cuya soberanía reclama. En ese marco, promueve medidas contra las empresas involucradas en operaciones de exploración y explotación sin autorización argentina.
La disputa también alcanza a compañías que mantienen asociaciones comerciales con las firmas vinculadas al proyecto en otras iniciativas energéticas.
El desarrollo petrolero constituye uno de los principales puntos de tensión entre Buenos Aires y Londres, junto con las actividades militares y los vínculos comerciales que el Reino Unido mantiene con otros países de la región.
Chile refuerza su presencia en Magallanes
En paralelo con las conversaciones bilaterales, el ministro de Defensa chileno, Fernando Barros, anunció un refuerzo presupuestario para la región de Magallanes, con una cifra informada de 2.885 millones de dólares, y confirmó el impulso a la conexión comercial con las islas.
La cooperación entre Chile y el Reino Unido comprende intereses vinculados con la defensa, la logística y la actividad antártica, además de proyectos comerciales que podrían incrementar la conectividad con el archipiélago.
En este escenario, la Argentina mantiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, así como sobre los espacios marítimos circundantes. El acercamiento entre Londres y Santiago incorpora una nueva dimensión a las relaciones regionales en torno al Atlántico Sur.