Paraná

“Con poca superficie, tierra y agua se puede generar un ingreso”, destacó un productor sobre el potencial de la horticultura

César Machello es segunda generación de productores hortícolas y mantiene la actividad familiar en la zona de El Brete. En diálogo con Elonce, habló del potencial de la horticultura, la falta de mano de obra, el bajo consumo y las dificultades para acceder a créditos.

14 de Agosto de 2026
Una historia familiar marcada por la pasión, el trabajo y los desafíos. Elonce

REDACCIÓN ELONCE

La horticultura en Paraná mantiene historias familiares que atravesaron generaciones y que todavía resisten frente a las dificultades económicas, la falta de mano de obra y los cambios en las formas de producir. Una de ellas es la de César Machello, productor de la zona de El Brete que continuó el camino iniciado por su padre y hoy representa la segunda generación dedicada a cultivar verduras y hortalizas.

En una extensa recorrida por su quinta, Machello mostró a Moviendo el Avispero por ELONCE Radio & Stream FM 98.7 cómo funciona una explotación hortícola desde que comienza la jornada, antes del amanecer, hasta la cosecha y comercialización. También planteó las dificultades que atraviesa el sector y sostuvo que actualmente existen condiciones para producir mucho más.

 

Los inicios fueron duros, pero día a día fuimos incorporando tecnología y conocimiento. Hoy nos encontramos con mucho conocimiento y tecnología aplicada a la producción”, resumió.

 

Una historia que comenzó con su padre

 

La quinta nació por iniciativa de su padre, quien detectó que Paraná necesitaba contar con una oferta permanente de verduras frescas. A esa oportunidad le sumó, según recordó César, una fuerte vocación por trabajar la tierra.

Él tenía mucha pasión por la horticultura y veía que en Paraná había una necesidad de contar con productos frescos”, relató.

 

Para Machello, sin embargo, la posibilidad económica nunca alcanzó por sí sola para sostener una actividad que exige tantas horas de trabajo. “Si uno no tiene gusto o pasión por lo que está haciendo, el negocio no sirve de nada”, afirmó.

Con los años, la producción fue modificándose. En los comienzos cultivaron tomates y pimientos bajo cubierta, además de verduras de hoja. Actualmente, la explotación se encuentra principalmente orientada a estas últimas.

 

“Podríamos producir muchísima más cantidad”

 

La tierra de su zona, destacó, permite desarrollar diferentes cultivos. El principal condicionante apareció por otro lado: conseguir personas dispuestas a trabajar en la actividad.

 

Tenemos una tierra que anda muy bien para cualquier tipo de cultivo. La mano de obra es lo que se está consiguiendo poco y nos limita a hacer grandes cantidades”, explicó.

Ante la consulta de Elonce sobre si podrían incrementar la producción en caso de disponer de más trabajadores, fue contundente: “Sí, se podría hacer muchísima más cantidad. Hay mucha demanda de mano de obra. Es lo que hace falta”.

 

La situación económica también obligó a reducir estructuras que anteriormente utilizaban.

Teníamos más cantidad con cubierta plástica, pero no somos ajenos a toda esta economía. Los costos nos han llevado a tener que optar por otras prácticas para seguir sobreviviendo como productores”, expresó.

 

Hay demanda, pero exigen cada vez mayor calidad

 

Machello sostuvo que Paraná y otras localidades entrerrianas mantienen una demanda significativa de verduras producidas en la zona, especialmente cuando se logra un producto de calidad.

Es más, está haciendo falta más producción de calidad. En el interior de la provincia también. El mercado siempre está demandando más buenos productos”, explicó.

 

La producción de la quinta se comercializa principalmente a través del Mercado Concentrador El Charrúa, desde donde se distribuye hacia distintos destinos.

“Nuestra clientela, en su mayoría, son verduleros del interior y supermercados que vienen y compran acá”, detalló.

 

La familia también avanzó hacia la comercialización minorista. Su esposa abrió hace aproximadamente un año una verdulería ante los reiterados pedidos de personas que se acercaban directamente al establecimiento para comprar.

 

Jornadas que comienzan a las 4 de la mañana

 

La actividad cotidiana permite dimensionar la dedicación que requiere la horticultura. En la familia Machello, el día comienza cuando buena parte de la ciudad todavía duerme.

 

Nuestro día comienza a las 4 de la mañana. A esa hora ya estamos llevando la mercadería al mercado para hacer la venta diaria”, contó.

MOVIENDO EL AVISPERO - “SI UNO NO TIENE PASIÓN POR LO QUE HACE, EL NEGOCIO NO SIRVE DE NADA”

Mientras César se ocupa de comercializar lo producido, otro grupo permanece en la quinta trabajando en la cosecha destinada a la jornada siguiente.

 

La verdura, por lo general, se cosecha siempre a la mañana, bien temprano, dependiendo de la época del año”, describió.

La estructura sigue siendo esencialmente familiar. Su esposa participa de la cosecha cuando no se encuentra atendiendo la verdulería y uno de sus hijos trabaja habitualmente junto a él.

 

“Esto se mama de muy chico”

 

La continuidad generacional apareció como uno de los aspectos centrales de la historia. César heredó el oficio de su padre y actualmente uno de sus hijos aparece como posible tercera generación de horticultores.

Esto se mama de muy chico. Entonces se le va agarrando el gusto por estar en contacto con el campo, con el padre, con la mamá. Todo eso hace que uno le vaya tomando el gustito”, sostuvo.

La producción también incorporó nuevas herramientas y métodos de fertilización. La tierra se trabaja con implementos mecánicos y utilizan principalmente abonos orgánicos.

 

Hace unos años incursionamos con la cría de ovinos. Hoy se está compostando y haciendo el fertilizante con estiércol de los ovinos, que anda muy bien para la horticultura”, explicó.

 

“La horticultura siempre la vi con futuro”

 

A pesar de las dificultades, Machello no dudó cuando Elonce le preguntó si consideraba que la actividad tenía perspectivas.

Sí, la horticultura siempre la vi con futuro”, respondió.

 

Sin embargo, inmediatamente marcó una paradoja: mientras existe demanda de alimentos frescos, cada vez quedan menos personas dispuestas a dedicarse a producirlos.

 

Es un trabajo que mucha gente ya no quiere hacer. Demanda mucha mano de obra, mucha atención y dedicación, y creo que un poco por eso cada vez están quedando menos productores”, analizó.

A esa situación se sumó el escenario económico. Para el productor, las posibilidades de invertir en tecnología están directamente relacionadas con la evolución de la economía nacional y regional.

 

Bajo consumo y menor poder adquisitivo

 

Machello aseguró que durante los últimos meses percibieron una retracción en las ventas, aun cuando la producción mantiene buenos estándares de calidad.

 

Hace mucho tiempo que no vemos bien la economía. Se nota un receso. Ahí es donde empieza a tallar un poco si realmente conviene o no conviene producir”, señaló.

La situación, según describió, también se trasladó directamente al precio de las verduras y al comportamiento de los consumidores.

En este momento estamos con precios muy bajos. La calidad es muy buena, pero notamos que, por ejemplo, en el mercado local hay poco consumo, se ve poco movimiento”, explicó.

 

El mercado que nació de la unión de productores

 

Consultado sobre la relación entre los horticultores y la posibilidad de asociarse, Machello recordó que el Mercado Concentrador El Charrúa surgió precisamente a partir de la organización de productores.

 

Hoy hay mayoristas conformando la sociedad, pero en un comienzo fue formada por productores hortícolas”, explicó.

La organización permitió conservar un espacio común de comercialización, que actualmente continúa siendo fundamental para colocar la producción.

 

Ha habido una unión para poder seguir manteniendo el mercado, que es nuestro lugar de venta”, destacó.

 

Reclamo por falta de créditos y malos accesos

 

Uno de los cuestionamientos más fuertes de Machello estuvo relacionado con el acompañamiento estatal.

Estamos muy descuidados. No hay líneas de crédito para pequeños productores, no tenemos acceso”, cuestionó.

 

También describió problemas de infraestructura incluso dentro del ejido de Paraná. “Tenemos muy malos accesos, muy malas condiciones en las calles”, afirmó.

En ese contexto, expresó: “Sentimos que no tenemos apoyo, tanto por parte del gobierno municipal como del provincial”.

 

Transmitir el conocimiento a nuevos productores

 

Además de trabajar en la quinta, Machello comenzó recientemente otro proyecto que tenía pendiente: enseñar lo aprendido durante años de producción.

 

Hace unos meses empecé con un gran anhelo que era capacitar gente para la producción hortícola, ya sea para una huerta familiar o también para una huerta comercial”, contó a Elonce.

 

La iniciativa se difunde bajo el nombre Tierra Viva Paraná y ya tuvo sus primeros alumnos. Entre ellos hubo personas jubiladas interesadas en ocupar su tiempo y producir sus propios alimentos, pero también algunos jóvenes.

 

Ya hay gente que se ha capacitado, ha hecho los cursos y hoy está produciendo sus propias verduras”, destacó.

 

De una semilla hasta la cosecha

 

Los cursos están estructurados en cuatro encuentros mensuales de dos horas cada uno.

 

Se empieza desde cero hasta la última clase, donde ya aprende a cultivar todo tipo de verdura de estación”, explicó.

 

Las primeras capacitaciones estuvieron orientadas a los cultivos de otoño-invierno, mientras que el productor adelantó que próximamente desarrollará una instancia dedicada a la producción de primavera-verano.

 

La satisfacción de ver sus verduras viajar por la provincia

 

Después de años de trabajo, Machello aseguró que una de sus mayores satisfacciones es descubrir hasta dónde llegan los alimentos que comenzaron como una semilla en su quinta de El Brete.

 

Cuando un producto llega al otro lado de la provincia, por decir Concordia o Gualeguaychú, es una satisfacción enorme”, afirmó.

La mercadería producida por la familia también llegó al mercado de productores de Santa Fe y fue adquirida por compradores de diferentes puntos del país.

 

“Que se animen, que perseveren y sigan intentando”

 

Sobre el final de la recorrida, Elonce le pidió un mensaje para aquellos jóvenes que piensan comenzar una actividad hortícola o desarrollar algún otro emprendimiento.

 

Que se animen, que tienen que hacerlo, que perseveren. No todo es fácil. Hay momentos en que uno cae, es un golpe, pero hay que levantarse y seguir, y después van a tener su fruto”, manifestó.

 

Para Machello, la horticultura mantiene además una ventaja frente a otras actividades agropecuarias: no necesariamente requiere grandes extensiones para transformarse en una fuente de ingresos.

Teniendo disponibilidad de una buena tierra y disponibilidad de agua, hoy por hoy la horticultura es una de las actividades agropecuarias en las que con poca superficie ya se puede estar generando un ingreso tranquilamente”, concluyó.

 

La historia de los Machello comenzó con un padre que vio que Paraná necesitaba verduras frescas, continuó con un hijo que hizo de aquella iniciativa su profesión y ya encuentra una posible tercera generación trabajando entre los cultivos. Entre jornadas que arrancan a las cuatro de la mañana, mercados, cosechas y dificultades económicas, César sigue sosteniendo una convicción que atravesó toda la entrevista: la horticultura tiene futuro, pero necesita trabajo, conocimiento, inversión y, sobre todo, personas dispuestas a continuar cultivando la tierra.

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