REDACCIÓN ELONCE
La capitana de barco ganadero Analía Esperón contó cómo es el trabajo de trasladar hacienda en el Delta entrerriano y explicó de qué manera productores y transportistas planifican una eventual evacuación ante el pronóstico de un posible fenómeno de El Niño.
La capitana de barco ganadero Analía Esperón aseguró que el sector ya comenzó a seguir de cerca los pronósticos ante la posibilidad de un fenómeno de El Niño durante los próximos meses. Desde el Delta entrerriano, donde trabaja trasladando hacienda entre las islas, explicó cómo se planifica la logística para proteger a los animales en caso de una creciente del río Paraná.
Esperón pertenece a una familia con varias generaciones dedicadas a la navegación y al transporte ganadero. Su abuelo fue capitán de un barco jaula, su padre continuó con la actividad y hoy ella está al mando de una embarcación con capacidad para transportar hasta 200 toneladas de carga.
"Acá estamos justo en plena maniobra, en el Delta entrerriano, como Dios manda, como mi bisabuela. Acá estamos", expresó durante la entrevista de Moviendo el Avispero por ELONCE Radio & Stream FM 98.7.
Jornadas de navegación y trabajo en el río
La capitana explicó que la actividad demanda muchas horas de navegación, aunque aseguró que el entorno natural hace que el trabajo sea muy especial. "Es depende de la época. Si tenemos creciente, si estamos en salida de novillo gordo o en la entrada de hacienda. Esto no es una chata, es un buque de carga con capacidad para 200 toneladas. Recién hicimos seis horas de navegación y mañana tenemos otras ocho para llegar a puerto con carga", relató.
Y agregó: "Son muchas horas, pero no es como una oficina. Se disfruta muchísimo de nuestro tan amado Delta".
Cómo se preparan para una posible creciente
Consultada sobre los pronósticos que anticipan un posible fenómeno de El Niño, Esperón explicó que el monitoreo es permanente, aunque aclaró que todavía no existen indicadores concretos que obliguen a iniciar evacuaciones. "Mientras más cerca de la fecha y de lo que se avecina este Niño o Súper Niño, se pueden tomar mayores recaudos", señaló.
Actualmente, indicó que el principal problema continúa siendo la escasez de agua. "La situación del río Paraná hoy, por ejemplo, es muy baja. San Nicolás está a 1,30 metros, que es bajísimo. Nuestro buque tiene doble piso y toca en algunos lugares por la sedimentación de otras crecientes. Falta agua en el Paraná", explicó.
Esperón comentó que trabajan en permanente contacto con el Instituto Nacional del Agua (INA) y el INTA, organismos que brindan información clave para anticipar la evolución del río. "Nuestro registro principal es Puerto Iguazú y Andresito. Cuando Puerto Iguazú permanece más de una semana con niveles muy altos, sabemos que esa agua va a llegar al Delta aproximadamente en 40 días y eso nos permite planificar la evacuación de los campos", sostuvo.
La logística para evacuar la hacienda
La transportista explicó que la prioridad siempre está puesta en los establecimientos que primero quedan bajo agua. "Ya sabemos qué campo se inunda primero. Entonces se planifica y se le da prioridad a esos establecimientos. No es por cercanía, sino por el riesgo que tiene cada campo", detalló.
Además, aseguró que los productores siguen atentos la evolución de los pronósticos, aunque todavía no tomaron decisiones extraordinarias. "La inquietud está, pero hechos reales y concretos todavía no los tenemos porque el río Paraná está muy bajo. Incluso un pequeño repunte favorece al canutillo y a las pasturas tiernas. No todo es malo cuando el río sube un poco", explicó.
La necesidad de más infraestructura
Esperón consideró que el principal desafío para afrontar una creciente importante no pasa solamente por la disponibilidad de embarcaciones. "No hay tanto caudal de animales como en otros años, según los registros de Senasa. Me gustaría decirte que tendría que haber más barcos, pero creo que el punto más importante son los puertos", afirmó.
En ese sentido, propuso avanzar en infraestructura específica para agilizar las evacuaciones. "Sería ideal contar con puertos y corrales móviles en Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires y el norte. Que uno pueda llegar con el barco, descargar al barrer y volver rápidamente a buscar otra carga. Camiones se consiguen, barcos no tanto", explicó.
La tecnología, una aliada para anticiparse
La capitana recordó que otras crecientes históricas sorprendieron al sector sin las herramientas de comunicación y monitoreo que existen actualmente. "Hoy tenemos la ventaja de poder planificar. Para mediados de julio vamos a tener pronósticos mucho más ajustados. Son herramientas muy útiles", destacó.
También valoró el avance de la conectividad en el Delta. "Antes esto no existía. Uno tenía que andar adivinando a qué hora llegaban los camiones y coordinar con el barco en movimiento. Hoy todas estas herramientas tecnológicas y digitales alivian muchísimo el trabajo y permiten hacer una productividad de punta en el Delta", concluyó.