El Gobierno nacional aumentará los subsidios para las 104 líneas de colectivos que conectan la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. La medida permitirá mantener congeladas las tarifas, pero no contempla una ampliación equivalente para los servicios urbanos del interior del país.
El Gobierno aumentará los subsidios para calmar el malestar en las empresas de colectivo de jurisdicción nacional, es decir aquellas que cubren un recorrido que va entre Capital Federal y la provincia de Buenos Aires. El obujetivo de otorgar más fondos para evitar una suba de tarifas, tiene que ver con evitar que se replique lo que ocurrió en las líneas de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, y así cubrir los costos del sector.
Las autoridades informaron los detalles en la reunión que mantuvieron esta tarde en la Secretaría de Transporte con representantes de las 104 líneas a nivel nacional de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (Cetuba), la de Autotransporte de Pasajeros (CEAP) y la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA).
La decisión anunciada por la Secretaría de Transporte tiene un alcance específico: las 104 líneas nacionales que conectan la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Por lo tanto, no implica un congelamiento generalizado de las tarifas del transporte público en todo el país ni una ampliación de subsidios para todos los servicios urbanos. El nuevo esquema será oficializado este viernes en el Boletín Oficial.
El titular de la Secretaría, Mariano Plencovich, avanzó la semana pasada en la actualización de la estructura de costos. "Las cámaras dicen que no es suficiente y pedían aumento de tarifas, pero no está en la mesa, se reconocen todos los recorridos y costos, lo que permite es que reciban más subsidios", dijo una fuente al tanto de las conversaciones.
El boleto de colectivo de jurisdicción nacional está congelado desde julio con una tarifa mínima de $ 742 y una máxima de $ 1.337, mientras el gobierno porteño y el distrito bonaerense vienen ajustando la tarifa. El primero anunció un aumento del 3,9% desde noviembre (el mínimo pasa a $ 956) y el distrito bonaerense, una suba del 5% (el piso sube a $ 1.263).
Según pudo saber Clarín, el gobierno decidió congelar la tarifa para evitar un encarecimiento del boleto y que se reduzca aún más el uso del transporte, lo que impacta en menores ingresos para las empresas. Desde diciembre de 2023, el boleto acumula un aumento del 1.513%, según el observatorio de tarifas y subsidios IIEP (UBA-CONICET).
El sistema de transporte de colectivos atraviesa una crisis desde hace 10 años por la retirada de subsidios en las tres jurisdicciones (con una tarifa por arriba de la inflación y de los salarios), el estancamiento en la actividad y cambios en la movilidad (récord de ventas en moto y el auge de las aplicaciones). En ese marco, los colectivos perdieron un tercio de los pasajeros.
El ministro de Economía, Luis Caputo, también sigue con atención la inflación. En septiembre, el IPC arrojó una suba del 1,9% mensual, por encima del 1,7% de agosto. Los analistas esperan un incremento de entre 1,7% y 2% para octubre. Con todo, el transporte público representa solo un 3,35% en la canasta del IPC, según EcoGo.
Por el congelamiento de tarifas, las cámaras aceptaron recibir más subsidios y que Transporte empiece a saldar una deuda de $ 40.000 millones por un "error de cálculo" previo. "No podemos seguir trabajando con ingresos congelados después de tanto tiempo, hubo una paritaria, se va a cubrir todo con más subsidios y no habrá aumento de tarifa", dijo un empresario.
Desde Economía no informaron detalles sobre el nuevo monto de subsidios. Según el IIEP, los fondos al transporte nacional acumularon $ 679.000 millones entre enero y el 19 de octubre. Los empresarios proyectan que el rubro demanda $ 1 billón al año y habían pedido un incremento del 15%, equivalente a una partida adicional de $ 150.000 millones.
Desde comienzos de 2024, el Gobierno autorizó una fuerte recomposición de tarifas de transporte público, lo que permitió reducir el costo fiscal en compensaciones. En términos reales, el mayor ajuste se dio en la provincia de Buenos Aires (-54%), seguido por Nación (-44%), mientras la Ciudad subió el gasto (2%) por el traspaso de las líneas en septiembre de 2024.
El ministro de Economía enfrenta presiones internas para reactivar la economía, mientras Javier Milei insiste en mantener el rumbo ante el temor de que aflojar con el ajuste redunde en una suba de la inflación o el dólar. "No podemos movernos ni un centímetro de este camino", sostuvo este jueves, y agregó: "Tenemos que seguir, esa es la decisión del Presidente".
Por otra parte, un incremento de los subsidios implica un desafío para controlar el gasto y alcanzar un superávit primario del 1,4% del PBI en 2026, como exige el Fondo Monetario. En la última revisión, el ministro había previsto la posibilidad de acelerar el recorte de subsidios al transporte, junto con impuestos especiales o el aplazo del FAL, como ocurrió.