REDACCIÓN ELONCE
Darío Bucema presentó en Elonce la propuesta de “A Bordo en el Paraná”, un emprendimiento que permite organizar cumpleaños, reuniones, paseos y experiencias gastronómicas en un crucero. La embarcación tiene capacidad para 12 pasajeros y ofrece recorridos frente a la ciudad.
A Bordo en el Paraná es una propuesta turística y recreativa que permite disfrutar del río desde un crucero equipado para realizar paseos, celebraciones, encuentros gastronómicos y hasta estadías nocturnas. Darío Bucema, responsable del emprendimiento, visitó La Tarde del Once y explicó a Elonce cómo funciona esta experiencia, que combina navegación, naturaleza y actividades personalizadas frente a la costa de Paraná.
La iniciativa se desarrolla a bordo del crucero Au Revoir, una embarcación de 16,50 metros de eslora que cuenta con una terraza panorámica, solárium en la proa y espacios destinados a reuniones y comidas. Su capacidad máxima autorizada por Prefectura Naval Argentina es de 12 pasajeros.
“Tenemos grandes espacios, una terraza para ver el río y todo el paisaje desde la altura, un solárium en proa y una mesa grande donde se hacen eventos. Desde catas de vinos hasta cumpleaños, celebraciones y paseos”, detalló Bucema.
Un emprendimiento familiar que nació del amor por el río
La historia de A Bordo en el Paraná comenzó mucho antes de su lanzamiento comercial. Bucema contó que su vínculo con la navegación se remontó a su infancia y a la pasión que heredó de su padre.
“Yo nací casi en el río por mi padre. Toda la vida tuvo embarcaciones y, desde hace más de 15 años, él ya hacía esto con el mismo barco, pero de una manera mucho más casera y artesanal”, recordó.
Según relató, su padre organizaba paseos para amigos y visitantes que llegaban a Paraná. “Él subía y te hacía pescado frito arriba del barco. Cuando venía alguien de afuera, lo llamaban a Beto, enseguida armaba algo y salían todos enloquecidos”, expresó.
Tras el fallecimiento de su padre, Bucema quedó a cargo de la embarcación y decidió transformarla en una propuesta turística con nuevos servicios y espacios acondicionados.
“Le dimos una vuelta, creamos espacios nuevos y lo lanzamos un poco más comercialmente. Tuvimos un muy buen apoyo de la Municipalidad de Paraná y de Empatur, que nos brindaron herramientas y difusión para que esto comenzara a caminar”, explicó.
Cumpleaños, despedidas y noches en el crucero
Una de las principales características del emprendimiento es la posibilidad de adaptar cada experiencia a las preferencias de quienes contratan el servicio.
“Es totalmente versátil a la propuesta que plantee el cliente, pasajero o visitante. Se han armado muchos cumpleaños, despedidas de año, reuniones y paseos con gente de afuera”, señaló Bucema.
Entre las experiencias mencionó despedidas de solteras, sesiones fotográficas de cumpleaños de 15, encuentros familiares y propuestas musicales. También adelantó que se encontraba en preparación un espectáculo de música electrónica para embarcaciones, con un DJ instalado en el solárium.
La gastronomía también forma parte de las opciones. Los pasajeros pueden llevar sus alimentos, cocinar a bordo o contratar un servicio de chef. Para ello, el emprendimiento cuenta con un acuerdo con el catering de Gregoria.
“Una familia quería pasar la tarde en el río con deportes acuáticos, había chicos y se hizo un asado a bordo. Pueden cocinar ellos, podemos cocinar nosotros o contratar a alguien”, explicó.
Además, reveló que un grupo había reservado el crucero para pasar una noche completa en el río. “Van a salir a las 10 de la mañana y volver al otro día al mediodía. Son unas 26 horas”, precisó.
Cómo son los recorridos y cuánto duran
Los paseos suelen comenzar en el muelle de la costanera de Paraná. Desde allí, la embarcación navega hacia la zona de Bajada Grande y posteriormente remonta el río para recorrer distintos sectores de la costa.
“Generalmente vamos hasta Casa Mesopotamia y empezamos a subir. Hacemos toda la costa de Paraná, llegamos aproximadamente hasta las torres y después comenzamos a volver gareteando, que es dejar que el barco vaya flotando”, describió.
Uno de los momentos destacados del recorrido es el atardecer, cuando el crucero permanece anclado frente a la ciudad y los pasajeros pueden compartir una comida, escuchar música o bailar.
Bucema recomendó contratar al menos tres horas para disfrutar de la experiencia completa, aunque aclaró que también se organizan recorridos más breves. “Una pareja contrató un almuerzo de cumpleaños para ellos dos y vamos a salir dos horas. Depende de lo que se pida”, comentó.
Una experiencia bajo la luna llena
Durante la entrevista, Bucema también recordó una actividad realizada junto a los Aqua Riders, que reunió a participantes de deportes acuáticos y música en vivo sobre el río Paraná.
La propuesta incluyó tablas vinculadas a la embarcación, un chef que preparó pizzas, una presentación de cerveza y la actuación del grupo santafesino Los Planetas.
“El tiempo no acompañaba, pero decidimos hacerlo igual. Increíblemente, desde las seis de la tarde hasta las nueve y media se despejó, salió la luna y lo pasamos realmente muy bien”, relató.
El momento más particular llegó durante el regreso, cuando el crucero remontó lentamente el río mientras trasladaba a los participantes que permanecían sujetos a la embarcación con sus tablas.
“Volvimos navegando río arriba muy despacio, con el cantante haciendo temas a pedido. Cantó desde Los Iracundos hasta Puerto Sánchez y Los Abuelos de la Nada. Fueron aproximadamente dos horas de remontada”, recordó.
Bucema destacó especialmente el paisaje nocturno que ofreció el río. “Si vivís en Paraná y no participás de estas lunas llenas que tenemos, donde el río se queda plateado literalmente, te perdés algo increíble”, manifestó.
Deportes acuáticos y vuelos sobre el Paraná
El emprendimiento también ofrece la posibilidad de complementar los paseos con actividades deportivas. Bucema explicó que su hermano Renato, entrenador del equipo argentino de wakeboard, participa en las propuestas vinculadas con los deportes acuáticos.
Además, la embarcación dispone de un sector para ingresar al agua cuando permanece anclada, con escalera de acceso y elementos de seguridad.
“Tenemos todo preparado para chicos. Siempre están con salvavidas y también contamos con un gomón para cuatro personas”, indicó.
Para quienes no saben nadar, explicó que se solicita el uso permanente de chalecos salvavidas y que no es necesario acercarse a los bordes de la embarcación para disfrutar del paseo.
Bucema también contó que es piloto civil y que realiza vuelos en trike, una aeronave biplaza similar a un ala delta motorizada. Esta actividad puede incorporarse como una experiencia adicional para quienes desean conocer Paraná desde el aire.
“Por las características del equipo podés volar bajo y te da otra sensación. No es como un avión, donde ves todo chiquito. Acá sos un pájaro, literalmente”, describió.
Cómo contratar los paseos
Las reservas se realizan principalmente mediante la cuenta de Instagram A Bordo en el Paraná, donde los interesados pueden consultar las alternativas y plantear el tipo de experiencia que desean organizar.
Bucema aclaró que no trabajan con paquetes rígidos, sino que diseñan cada salida de acuerdo con las necesidades de los pasajeros, la duración solicitada y las condiciones climáticas.
“Generalmente atendemos y preguntamos qué quieren hacer, qué tienen ganas, y ahí arrancamos”, explicó.
En caso de condiciones meteorológicas desfavorables, señaló que buscan acordar una nueva fecha con los contratantes para garantizar el desarrollo de la actividad.
Finalmente, destacó las posibilidades turísticas que ofrece la capital entrerriana por su ubicación frente al río. “La gente que viene de otros lugares se sube al barco, ve Paraná desde el río y es increíble. Tenemos una ciudad privilegiada por cómo está frente al río”, concluyó.