REDACCIÓN ELONCE
La Cocina del Once celebró el Mes de las Infancias con Lorena Sánchez y un menú para compartir en familia: canastitas de pollo, mega albóndigas rellenas con tres acompañamientos y rositas de manzana. Ingredientes y paso a paso de cada receta.
La Cocina del Once celebró el Mes de las Infancias con tres recetas fáciles y sabrosas pensadas para cocinar, divertirse y compartir alrededor de la mesa. En una nueva edición del ciclo de Elonce, conducido por Danisa Todoro, Lorena Sánchez, referente de Lorena Cocina Artesanal, preparó un menú completo con el acompañamiento de Carnicerías Vital.
La propuesta comenzó con unas canastitas de pollo y queso gratinado, continuó con unas llamativas “Mega Albóndigas Sorpresa” rellenas de jamón y quesos y terminó con rositas de manzana y canela. Para el plato principal, además, se presentaron tres acompañamientos posibles: puré de papas, polenta cremosa o tallarines.
La premisa de esta edición fue recurrir a ingredientes cotidianos y técnicas sencillas para conseguir platos atractivos para grandes y chicos. A continuación, todos los ingredientes y el procedimiento para reproducir las preparaciones en casa.
Canastitas de pollo y queso gratinado
Para elaborar 12 canastitas se necesitan 12 tapas de empanadas, 500 gramos de pechuga de pollo, una cebolla grande, medio morrón rojo, tres huevos, 250 gramos de mozzarella o queso cremoso, una cucharada de aceite, sal, condimentos a gusto y semillas de sésamo.
Primero se corta el pollo en pequeños trozos y se pican la cebolla y el morrón. El pollo se sella y los vegetales se rehogan con un poco de aceite. Luego se condimenta, se completa la cocción y se deja entibiar el relleno.
Para formar las canastitas no hacen falta moldes: se levantan los bordes de cada tapa de empanada y se realizan pequeños pliegues, pellizcando la masa. Se colocan sobre una placa, se distribuye el pollo y se añade un poco de huevo batido. Finalmente, se agrega mozzarella o queso cremoso, se decora con sésamo y se lleva a horno fuerte hasta dorar la masa y gratinar el queso.
Mega Albóndiga Sorpresa con corazón de queso
El plato fuerte requirió un kilo de carne picada, una cebolla pequeña y media zanahoria ralladas, un huevo, tres cucharadas de pan rallado, una cucharada de mostaza, provenzal, sal y pimienta. Para el corazón se utilizaron 200 gramos de mozzarella, 150 gramos de queso tybo y 150 gramos de jamón cocido.
La carne se mezcla con cebolla, zanahoria, huevo, pan rallado, mostaza y condimentos. Para preparar el centro sorpresa, la mozzarella bien fría se envuelve primero con queso tybo y luego con jamón, hasta obtener un paquete compacto.
Se extiende una porción de carne, se coloca el relleno en el centro y se cubre completamente, cerrando cuidadosamente las uniones para evitar que los quesos escapen durante la cocción. Después, cada mega albóndiga se pasa por huevo batido condimentado y pan rallado, se fríe hasta dorar por fuera y se reserva.
La salsa y la cocción final
Para la salsa se necesitan 700 gramos de tomate triturado, una cebolla, medio morrón rojo, un diente de ajo, aceite, orégano, sal y pimienta.
La preparación comienza rehogando cebolla, morrón y ajo. Luego se incorpora el tomate triturado, se condimenta y se deja cocinar.
Cuando la salsa tomó sabor, se agregan las albóndigas previamente doradas y se continúa la cocción hasta garantizar que la carne quede completamente cocida en su interior.
Un detalle resulta fundamental para conseguir el efecto buscado: el jamón y los quesos deben quedar completamente encerrados por la carne. Así, el relleno se mantiene dentro de la albóndiga y aparece el característico corazón de queso fundido al momento de cortarla.
Tres acompañamientos para una misma receta
La primera alternativa es un puré cremoso. Se utiliza un kilo de papas, 200 mililitros de leche, 50 gramos de manteca, sal y nuez moscada. Las papas se hierven hasta quedar tiernas, se escurren y se pisan en caliente. Luego se incorporan manteca y leche caliente gradualmente hasta conseguir una textura suave. Se condimenta y se sirve como base de la albóndiga y su salsa.
Para la polenta cremosa hacen falta 250 gramos de polenta instantánea, un litro de leche —o mitad leche y mitad agua—, 50 gramos de manteca, 100 gramos de queso rallado y sal. Se cocina manteniendo una consistencia cremosa y se termina con manteca y queso. Debe servirse inmediatamente con la salsa y la albóndiga.
La tercera posibilidad son tallarines caseros. Se calculan 500 gramos y queso rallado a gusto. La pasta se cocina en abundante agua con sal hasta quedar al dente, se escurre y se sirve con la salsa de tomate, la Mega Albóndiga Sorpresa y queso rallado.
Rositas de manzana y canela para el postre
El cierre dulce fueron ocho rositas de manzana y canela, preparadas con dos tapas de tarta hojaldradas, tres manzanas rojas, tres cucharadas de mermelada de frutos rojos, dos cucharadas de azúcar, una cucharadita de canela, jugo de medio limón, jengibre rallado, azúcar impalpable y manteca o rocío vegetal para los moldes.
Las manzanas se lavan sin retirarles la cáscara, se cortan por la mitad, se elimina el centro y se obtienen láminas muy finas. Luego se colocan durante algunos minutos en agua caliente con jugo de limón, solamente hasta que puedan doblarse sin romperse. Después deben escurrirse correctamente.
La masa de hojaldre se corta en tiras largas, que se untan con una capa fina de mermelada y jengibre rallado. Sobre ellas se acomodan las láminas de manzana superpuestas, dejando sobresalir la zona de la cáscara. Se espolvorea azúcar y canela y se dobla la parte inferior de la masa para sostener la fruta.
Cómo conseguir la forma de rosa
El último paso consiste en enrollar suavemente cada tira hasta formar una pequeña rosa. Las piezas se colocan en moldes para muffins previamente enmantecados o cubiertos con rocío vegetal.
Se llevan al horno hasta comprobar que el hojaldre esté completamente cocido y dorado. Una vez listas, se dejan entibiar antes de desmoldarlas para evitar que pierdan su forma.
El toque final es una lluvia de azúcar impalpable. De esta manera, La Cocina del Once completó un menú que combinó preparaciones saladas y dulces para seguir celebrando el Mes de las Infancias y generar momentos compartidos en familia alrededor de la cocina.