El fuego afectó un contenedor ubicado en calle Urquiza, entre Illia e Hipólito Yrigoyen, en Paraná. Bomberos Voluntarios y Zapadores controlaron las llamas. El Municipio había advertido sobre incendios y daños en estos elementos.
Un contenedor de residuos fue consumido por las llamas de un incendio, que se presume intencional; el siniestro demandó la intervención conjunta de Bomberos Voluntarios y Bomberos Zapadores durante la noche del sábado sobre calle Urquiza, entre Illia e Hipólito Yrigoyen, en Paraná.
Una unidad del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de Paraná acudió al lugar y realizó tareas de extinción para controlar las llamas que afectaban la estructura destinada a la disposición de residuos.
Una vez sofocado el incendio, los efectivos efectuaron trabajos de enfriamiento para evitar que el fuego volviera a iniciarse y dejaron el sector en condiciones seguras.
En el operativo también intervino el Móvil 46 de Bomberos Zapadores de la Policía de Entre Ríos, que colaboró con los Voluntarios durante las tareas.
No se informaron personas lesionadas como consecuencia del episodio. Tampoco se precisaron oficialmente las causas que originaron las llamas en el contenedor.
El hecho volvió a poner el foco sobre una problemática por la que recientemente el Municipio de Paraná había pedido colaboración a los vecinos: los incendios y otros hechos que provocan daños en los contenedores distribuidos en la ciudad.
La advertencia por la quema de contenedores
El secretario de Servicios Públicos municipal, Julián Hirschfeld, había señalado que los daños intencionales y el descarte de elementos inadecuados generan costos para el Estado y afectan el normal funcionamiento del servicio de recolección.
“Se han registrado daños sobre los contenedores e incluso la quema de muchos de ellos. Son situaciones que perjudican un servicio esencial para todos los vecinos y obligan al Municipio a destinar recursos a su reparación o reposición”, había explicado.
El funcionario también advirtió que durante determinadas épocas suelen producirse incendios por el descarte de brasas o cenizas todavía calientes, que pueden encender los residuos acumulados y deteriorar rápidamente los contenedores.
En ese contexto, desde el gobierno municipal indicaron que existe una coordinación con Bomberos Voluntarios y Zapadores, además del monitoreo mediante cámaras para detectar este tipo de episodios.
El pedido para disponer correctamente los residuos
Desde la Municipalidad recordaron además que los contenedores deben utilizarse exclusivamente para residuos domiciliarios habituales.
“Cuando se arrojan escombros, ramas, cubiertas u otros materiales que no corresponden, se dañan los equipos de recolección y se generan costos que finalmente impactan sobre toda la comunidad”, había señalado Hirschfeld.
Los residuos voluminosos, restos de poda, escombros y otros materiales especiales deben colocarse según las disposiciones municipales o gestionarse mediante el 147, para coordinar su retiro.
El cuidado adquiere además relevancia frente a períodos de lluvias intensas. Los residuos que quedan dispersos en la vía pública pueden ser arrastrados hacia bocas de tormenta y desagües, generando obstrucciones que dificultan el escurrimiento del agua.
“Cuidar los contenedores y disponer correctamente los residuos es una responsabilidad compartida. Cada acción individual contribuye a una ciudad más limpia, a proteger los recursos públicos y a que el sistema de drenaje funcione de manera adecuada cuando se producen lluvias intensas”, había concluido el funcionario.