REDACCIÓN ELONCE
La comparsa de Feliciano adquirió un terreno y construyó un tinglado, pero ahora necesita cerrar el espacio y sumar servicios. Su tesorero, Daniel Bagattin, contó a Elonce que la futura sede albergará a las familias y tendrá actividades para niños y jóvenes.
La comparsa Marabú busca construir su sede propia después de más de cinco décadas formando parte del carnaval de Feliciano. Tras adquirir un terreno y levantar un tinglado, la institución lanzó una colecta solidaria con el objetivo de reunir 15 millones de pesos para avanzar con paredes, piso, sanitarios, cocina y aberturas, contó a Elonce su tesorero, Daniel Bagattin.
La campaña tendrá este sábado 15 de agosto una jornada especial denominada “Gran Colecta Marabú”. Además de aportes económicos mediante una plataforma digital, durante todo el día se recibirán materiales para la construcción en el predio de la comparsa.
“No hay un monto fijo y todo ayuda”, destacó Bagattin al explicar que la intención es conseguir los recursos necesarios para transformar el tinglado en la casa definitiva de la tradicional comparsa verde y blanca.
El sueño de tener una sede después de más de 50 años
Marabú nació en 1974, a partir de la iniciativa de un grupo de amigos del barrio Córdoba de Feliciano. Desde entonces atravesó distintas etapas y se convirtió en una de las expresiones del carnaval local.
Según recordó Bagattin, en sus comienzos sus integrantes se presentaban vestidos como indígenas y esa identidad acompañó los primeros pasos de la agrupación. Con el tiempo se fueron incorporando el baile, la batucada, nuevos diseños y las diferentes expresiones artísticas propias del carnaval.
El nombre elegido también tiene una historia particular: marabú es un ave africana, de gran tamaño y plumaje oscuro. A partir de aquella primera experiencia barrial comenzó una trayectoria que atravesó generaciones de familias felicianeras.
“La comparsa hizo un esfuerzo enorme para prevalecer en el carnaval de Feliciano y, con mucho anhelo, este año pudo comprar su propio terreno y construir un tinglado”, destacó el tesorero a Elonce.
Un espacio para alrededor de 150 familias
La necesidad de contar con instalaciones propias surgió también de las dificultades que Marabú atravesó cada año para encontrar lugares donde desarrollar sus actividades.
Durante los meses de receso escolar, explicó Bagattin, algunas escuelas facilitan temporalmente sus instalaciones para que la comparsa pueda avanzar con los preparativos del carnaval. Sin embargo, durante el resto del año deben recurrir al alquiler y rotar entre diferentes espacios.
Por ese motivo, la sede propia permitiría centralizar ensayos, talleres, construcción de elementos y almacenamiento. El proyecto está pensado para recibir a las más de 150 familias vinculadas actualmente con la agrupación.
La comparsa cuenta con alrededor de 100 bailarines y 90 integrantes en sus baterías, además de las personas que participan detrás de escena en tareas vinculadas con vestuario, diseño, herrería, carpintería y organización.
Para qué necesitan los $15 millones
“El importe que nos demandaría cerrar el tinglado es de 15 millones de pesos”, precisó Bagattin. La cifra permitiría avanzar en diferentes etapas fundamentales para que el lugar pueda comenzar a utilizarse de manera permanente.
El proyecto contempla realizar el piso y las paredes, construir baños y cocina e instalar las aberturas. “Queremos tratar de brindar la máxima comodidad posible, dentro de nuestras posibilidades, para trabajar y para los bailarines”, explicó.
Además, fuera de la temporada de carnaval, las instalaciones servirían como depósito para preservar los numerosos elementos utilizados por la comparsa.
Para colaborar, los interesados pueden ingresar a la plataforma DonarHoy donde es posible seleccionar el monto o producto que desean aportar. El sistema también permite observar en tiempo real cuánto dinero fue recaudado y cuánto resta para alcanzar la meta.
Los aportes económicos pueden gestionarse mediante las modalidades habilitadas en la plataforma, mientras que este sábado la comparsa también recibirá materiales de construcción durante toda la jornada.
Un proyecto que busca trascender el carnaval
Desde Marabú remarcaron que el proyecto no fue pensado únicamente para los meses de enero y febrero. La intención es que la sede pueda convertirse en un espacio permanente para niños y jóvenes.
“Al estar en la comparsa, están fuera de cualquier ambiente de vulnerabilidad”, expresó Bagattin al explicar la función social que pretenden darle a las instalaciones durante todo el año.
El objetivo es generar allí propuestas relacionadas con la danza, música, costura, diseño, herrería y otros oficios vinculados con la construcción del carnaval. De esa manera, la sede funcionaría como un ámbito de encuentro, aprendizaje y pertenencia.
El tesorero sostuvo que la iniciativa tiene una relevancia especial para Feliciano por el lugar que ocupa el carnaval en la identidad de la comunidad. “En los meses de enero y febrero, la comunidad felicianera no habla de otra cosa que no sea el carnaval”, graficó.
Marabú ya piensa en el Carnaval 2027
Mientras busca reunir fondos para su casa propia, Marabú comenzó paralelamente a preparar su propuesta artística para la próxima temporada.
La temática seleccionada para 2027 será “Prometeo”, inspirada en el personaje de la mitología griega que robó el fuego a los dioses del Olimpo para entregárselo a la humanidad. La propuesta buscará representar el fuego como símbolo del conocimiento y de la transformación humana.
“Es complicado hacer dos proyectos en simultáneo”, reconoció Bagattin sobre el desafío que implica sostener la construcción de la sede mientras comienza nuevamente el proceso creativo para salir a la avenida.
La colecta de este sábado marcará, en ese sentido, una instancia clave para una institución que lleva más de medio siglo construyendo su historia. La meta inmediata serán los 15 millones de pesos, pero el proyecto apunta más lejos: conseguir que las próximas generaciones de Marabú tengan finalmente un lugar propio donde crear, ensayar y mantener viva la tradición del carnaval felicianero.