REDACCIÓN ELONCE
Una balacera en barrio El Pozo generó preocupación en inmediaciones de la escuela Giachino. Los alumnos fueron resguardados y la Policía desplegó un operativo. Desde la Comisaría Sexta, se confirmó a Elonce que no hubo heridos ni daños y que se investigaba lo ocurrido.
Una balacera en barrio El Pozo generó preocupación este miércoles por la tarde en inmediaciones de la escuela Giachino, donde directivos activaron el protocolo de resguardo para proteger a los alumnos mientras efectivos policiales desplegaban un operativo. Vecinos manifestaron haber escuchado cuatro disparos en el sector.
La situación se produjo alrededor de las 15:30, en momentos en que había actividad dentro del establecimiento educativo. El subcomisario Johan Luna, segundo jefe de la Comisaría Sexta de Paraná, explicó a Elonce que la dependencia recibió un aviso y movilizó recursos hacia el lugar para determinar qué había sucedido.
“Se avisa de posibles detonaciones de arma de fuego en barrio El Pozo, lindante a la escuela Giachino”, relató Luna a Elonce. Ante la cercanía del episodio, la comunidad educativa reaccionó rápidamente: mientras llegaban los patrulleros, los responsables de la institución pusieron en marcha el procedimiento preventivo que docentes y estudiantes ya habían practicado.
Un silbato y el protocolo para proteger a los alumnos
La escena de mayor tensión se produjo dentro de la escuela. Un silbato dio la señal para que los estudiantes abandonaran las aulas y se trasladaran hacia un espacio interno considerado seguro. La medida buscó mantenerlos alejados del exterior mientras se verificaba qué estaba sucediendo en el barrio.
“Directivos y alumnado de la escuela Giachino observaron esa situación. Inmediatamente, los directivos adoptaron y aplicaron el protocolo de resguardo”, explicó Luna. Sobre la modalidad utilizada, agregó: “Eso ya lo tienen practicado con el alumnado. Sonó el silbato y los alumnos salen del aula y se encuentran en lo que es el patio interno de la institución”.
En paralelo, móviles de la Comisaría Sexta recorrieron los alrededores de la escuela y distintos puntos del barrio El Pozo. Los efectivos buscaron establecer el origen de los disparos reportados, identificar posibles involucrados y comprobar si alguna persona había resultado alcanzada o si existían viviendas u otros bienes afectados.
La Policía no encontró heridos ni impactos
La primera inspección policial no permitió encontrar consecuencias de la balacera denunciada por los vecinos. “Personal policial trabajó en el lugar y corroboró que no había personas lesionadas. Tampoco se constataron daños o indicios de proyectiles”, sostuvo el segundo jefe de la Comisaría Sexta.
Una vez realizada esa verificación, los policías se acercaron al establecimiento y comunicaron la situación a las autoridades. El protocolo fue desactivado y la actividad educativa pudo retomarse. “Ya para las 15:50 las clases continuaban con su normal funcionamiento”, precisó Luna.
De esta manera, transcurrieron alrededor de 20 minutos entre el aviso recibido por la fuerza de seguridad y la normalización de las clases. La investigación, sin embargo, continuó en el barrio debido a que los testimonios obtenidos entre los habitantes no permitían determinar con precisión quién había efectuado los disparos.
Versiones contradictorias y ningún detenido
“He consultado a los vecinos de dicho barrio, daban versiones contradictorias entre ellos”, explicó Luna. Las diferentes versiones aportadas a los investigadores impidieron, al menos durante las primeras actuaciones, identificar a una persona concreta como responsable del episodio.
Consultado sobre la cantidad de disparos, el funcionario policial indicó: “Según lo que manifestaron los vecinos, se escucharon cuatro detonaciones”. Sin embargo, durante el relevamiento realizado posteriormente no aparecieron elementos materiales que permitieran establecer fehacientemente desde dónde se habían efectuado.
“No hay ninguna persona detenida y no hay algún autor sindicado como autor del hecho”, afirmó Luna. Por ese motivo, las actuaciones permanecieron abiertas y los efectivos continuaron recabando información para intentar reconstruir lo ocurrido durante la tarde.
Antecedentes de procedimientos en la zona
La presencia policial se mantuvo posteriormente mediante móviles que patrullaban barrio El Pozo y sectores cercanos a calle Santos Vega. El despliegue tuvo un carácter preventivo mientras continuaban las averiguaciones sobre el episodio que había generado alarma entre vecinos y la comunidad educativa.
Luna recordó además que en meses anteriores se habían realizado procedimientos en el sector que permitieron retirar armas de circulación. “En tiempo atrás se han hecho procedimientos con resultados positivos y, bueno, para llevarle un poco lo que es tranquilidad a los vecinos del lugar”, expresó.
La investigación continuaba para determinar las circunstancias de la balacera y establecer si era posible identificar a quienes participaron. Mientras tanto, el episodio volvió a poner en alerta al barrio y obligó a la escuela Giachino a aplicar un protocolo que permitió mantener resguardados a los estudiantes hasta que la Policía descartó personas heridas o daños.