REDACCIÓN ELONCE
Un hombre condenado a 10 años de prisión efectiva por trata de personas con fines de explotación sexual permanecía prófugo desde que conoció el fallo dictado en Concepción del Uruguay. La Justicia ordenó su captura nacional e internacional con alerta roja de Interpol.
Un hombre condenado a 10 años de prisión efectiva por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual permanecía prófugo desde que conoció la sentencia dictada por el Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay. La Justicia ordenó su captura nacional e internacional mediante una alerta roja de Interpol, mientras continúa la búsqueda para hacer efectiva la pena.
Se trató de Rubén Alberto "Petro" Cabra, de 43 años, quien fue condenado el pasado 16 de junio. El veredicto le fue comunicado durante una audiencia virtual realizada a través de la plataforma Zoom, en la que participó desde la provincia de Chaco.
Sin embargo, cuando efectivos de Gendarmería Nacional intentaron localizarlo para notificarlo formalmente de la sentencia, el hombre ya no se encontraba en ninguno de los domicilios vinculados a él.
Los allanamientos y la fuga
El operativo se realizó el 20 de junio en la ciudad de Villa Ángela, provincia de Chaco. En una de las viviendas, la madre del condenado manifestó que no mantenía contacto con él desde hacía varias semanas. En otro domicilio, su pareja brindó una respuesta similar.
Finalmente, en una tercera propiedad, recientemente ocupada por una cuñada de Cabra, los efectivos constataron que el hombre había retirado todas sus pertenencias pocos días antes, en coincidencia con la fecha en que fue condenado.
Ante esta situación, el juez de Cámara Sebastián Gallino lo declaró en rebeldía mediante la resolución Nº 29/2026 y ordenó su captura a nivel nacional e internacional, con la correspondiente alerta roja de Interpol.
La investigación y la condena
Durante el juicio quedó acreditado que los hechos investigados comenzaron en 2006, cuando una adolescente de 17 años fue captada en Chaco mediante falsas promesas de trabajo y trasladada hacia la costa del Uruguay.
Según se probó durante el debate oral, la joven fue llevada a un cabaret de Concepción del Uruguay, donde permaneció privada de su libertad y fue sometida a explotación sexual. En una oportunidad logró escapar y regresar a su provincia, aunque posteriormente fue localizada y trasladada nuevamente a Entre Ríos, donde continuó siendo explotada.
La denuncia recién pudo concretarse en 2019 a través de la línea telefónica 145, destinada a recibir denuncias por trata de personas. La investigación fue impulsada por la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX) y la Fiscalía Federal de Concepción del Uruguay.
Reparación económica y decomisos
El responsable del establecimiento donde ocurrieron los hechos falleció durante la etapa de instrucción de la causa, por lo que Cabra, sobrino y socio del propietario, llegó al juicio como único acusado.
Además de la pena de prisión efectiva, el tribunal dispuso que el condenado deberá abonar una reparación económica de $65.292.000 a la víctima. La sentencia también ordenó el decomiso del inmueble utilizado para la explotación sexual y el embargo de una motocicleta.