El contador Álvaro Gabás cuestionó en un informe del CEDMA, la política energética provincial y sostuvo que los usuarios entrerrianos pagan costos superiores al promedio nacional por el peso del sistema de distribución.
Las tarifas eléctricas en Entre Ríos volvieron a quedar en el centro del debate público luego de un informe y columna de opinión difundidos por el contador Álvaro Gabás, integrante del Centro de Estudios en Desarrollo Macroeconómico (CEDMA), quien aseguró que la provincia mantiene “una de las tarifas más caras de la Región Centro” pese a ser generadora de energía.
El especialista apuntó directamente a la gestión del gobernador Rogelio Frigerio y sostuvo que existe una contradicción entre el discurso oficial de eficiencia y austeridad y los costos que afrontan los usuarios residenciales y productivos en las boletas de luz.
Según detalló el informe, los datos correspondientes a mayo de 2026 muestran que un hogar sin subsidios en Argentina pagó en promedio $82.688, mientras que en Entre Ríos la factura alcanzó los $85.090. En el caso de los hogares subsidiados, el promedio nacional fue de $50.919 y en la provincia se ubicó en $50.860.
El peso del costo de distribución
Gabás señaló que el principal problema estructural no está relacionado exclusivamente con el valor de generación de la energía, sino con el denominado Valor Agregado de Distribución (VAD), componente que representa los costos operativos y de rentabilidad de las distribuidoras eléctricas.
“El verdadero problema estructural está en otro lado: el peso creciente del Valor Agregado de Distribución”, indicó el economista en el documento difundido por CEDMA. En ese sentido, sostuvo que el alivio que generan los subsidios nacionales termina absorbido por los costos de distribución provinciales.
De acuerdo con el análisis, Entre Ríos posee uno de los VAD “más altos de la Región Centro”, situación que deriva en tarifas finales superiores al promedio nacional. El informe remarcó además que los usuarios “pagan más, pero no necesariamente reciben un mejor servicio ni mejoras proporcionales en infraestructura energética”.
Impacto sobre familias y sectores productivos
El trabajo también advirtió sobre las consecuencias económicas que genera el aumento sostenido del costo de la electricidad en distintos sectores de la provincia. Según explicó Gabás, el impacto ya no alcanza únicamente a los hogares, sino también a comercios, clubes, pequeñas industrias, productores y emprendedores.
“Las tarifas eléctricas golpean a comercios, pequeñas industrias, clubes, productores y emprendedores que ven cómo el costo fijo de la energía se vuelve cada vez más difícil de sostener”, expresó.
En el documento se planteó que, en un contexto de caída del consumo y deterioro salarial, sostener tarifas superiores al promedio argentino implica profundizar la recesión y trasladar mayores costos a sectores productivos y medios.
Cuestionamientos a la política energética provincial
El informe cuestionó además el argumento oficial que atribuye la situación tarifaria exclusivamente a la crisis energética nacional. Para Gabás, la comparación con provincias vecinas demuestra que existen decisiones regulatorias y políticas propias que explican parte del problema.
“Si provincias vecinas tienen componentes de distribución menores y tarifas relativamente más equilibradas, entonces queda claro que existen decisiones políticas y regulatorias propias de Entre Ríos que explican parte importante del problema”, afirmó.
Finalmente, el economista planteó que el debate excede lo técnico y se vincula con el impacto social del esquema tarifario. “Cuando la electricidad deja de ser un servicio accesible para convertirse en una carga permanente sobre el salario y la producción, el ajuste deja de ser una abstracción económica para convertirse en un problema social concreto”, concluyó.