Haydeé tiene 92 años y perdió a su nieto de 14 años, víctima de bullying, hace 20 años. Desde entonces publica mensajes para recordarlo. “Pasan los años y lo extraño cada vez más”, afirma.
La historia de Haydeé Pellerucci, una abuela de 92 años, conmovió a miles de usuarios en redes sociales luego de que se viralizara uno de los avisos fúnebres que publicó en homenaje a su nieto Tincho, fallecido en 2005 a los 14 años. Desde entonces, la mujer escribió dos veces por año mensajes dedicados al adolescente y los publicó en un diario nacional.
El último texto, difundido a fines de abril, impactó por la profundidad de sus palabras. “Cada una de estas cartas que te hago van al cielo”, expresó Haydeé en el aviso. Y agregó: “Angustia, dolor, lágrimas y mucha bronca por no intuir que algo pasaba por esa cabecita”.
La repercusión del mensaje sorprendió a la mujer, quien aseguró no comprender del todo por qué tantas personas se sintieron identificadas con su historia. “¿Viralización? ¿Qué quiere decir?”, preguntó durante una entrevista en la que repasó su vínculo con su nieto y el dolor que todavía atraviesa.
Un recuerdo que mantuvo vivo durante dos décadas
Haydeé contó que vivió toda su vida en el barrio porteño de Mataderos y que Tincho era un adolescente “amoroso, sensible y muy querido”. Según recordó, el joven murió en abril de 2005 en un hecho que definió como “inesperado”.
“Yo estaba muy conectada con él, nos veíamos mucho. Pasan los años y lo extraño cada vez más”, sostuvo la mujer, quien conservó un cuaderno con cartas, fotos y recortes de todas las publicaciones dedicadas a su nieto.
También relató que el adolescente sufría hostigamientos en el colegio. “Parece que los compañeros lo volvían loco, ahora se dice bullying”, lamentó. Y añadió: “Lo cargaban porque era estudioso”.
“Tincho era de contextura chiquita, frágil y a veces yo lo veía mal, me daba cuenta al instante, porque teníamos una gran conexión. Como la que sigo teniendo ahora, cuando escribo en el cuaderno... Cada vez que lo hago lloro, sigo sin poder creerlo”, dijo en una entrevista con Clarín.
“Le pido a Dios reencontrarme con Tincho”
A pesar de que la vida continúa y Haydeé se mantiene plenamente activa, el dolor por la pérdida es permanente y recuerda ese lunes fatídico de 2005.
"Estábamos cenando con mi marido y mi hijo y sonó el teléfono a la noche, varias horas después de lo ocurrido. Escuchaba a mi hijo hablar y me recuerdo nerviosa, tensa; pensé que había tenido un accidente en la calle y cuando me dijeron qué pasó se me vino el mundo abajo".
"Me pasan cosas raras, soy una mujer inquieta, salgo, camino, voy al club, tengo muchas amigas y un viaje el mes que viene, tengo buena salud, muy buena te diría a mi edad. Pero no dejo de pensar en Tincho y en las ganas que tengo de encontrarme con él. A veces le pido a Dios que me ayude y me lleve a tener ese ansiado reencuentro".