REDACCIÓN ELONCE
Suma de Voluntades atraviesa un escenario crítico en Paraná, con un aumento sostenido de la demanda y dificultades para sostener la asistencia social. La ONG pidió padrinos fijos y puso en duda cifras oficiales sobre personas en situación de calle.
La organización Suma de Voluntades volvió a poner en agenda la compleja realidad social que atraviesan los sectores más vulnerables de Paraná. Con más de una década de formalización y 16 años de trabajo territorial, la ONG enfrenta hoy un escenario marcado por el crecimiento de la demanda y la falta de recursos para sostener su tarea diaria.
Consultada sobre la situación actual, Anabella Albornoz, una de las fundadoras, fue contundente: “Es crítica para la mayoría de las organizaciones que trabajamos en territorio y esta situación se repite prácticamente en todo el país”.
Aumento de la demanda y dificultades para sostener la asistencia
Desde Suma de Voluntades advierten que el crecimiento de la demanda alimentaria es uno de los principales desafíos. “Estamos asistiendo mensualmente más de 12.400 platos de comida”, detalló Albornoz, y añadió: “estamos llegando a las 5.000 tazas de leche por semana”.
La referente social subrayó la complejidad de sostener estos niveles de ayuda: “Sostener toda una estructura es muy complejo. Por suerte, siempre tenemos el acompañamiento de la comunidad”.
Además, explicó que el contexto actual impide proyectar a largo plazo: “Antes podíamos planificar, hoy no”.
Invierno, pobreza y situación de calle en aumento
Con la llegada del frío, el panorama se agrava. “El invierno siempre es una de las estaciones del año más complicadas, donde más aumenta la la asistencia”, señaló Albornoz.
También puso en duda los datos oficiales sobre personas en situación de calle: “No estamos de acuerdo porque la verdad creemos que hay más personas en situación de calle”. Y agregó: “Es imposible que haya sólo 394 en toda la provincia”.
En esa línea, explicó que existe una población invisibilizada: “hay un término que es gente que está potencialmente en situación de calle”, en referencia a quienes no tienen un hogar estable.
Infancias vulnerables y avance del narcotráfico
Uno de los puntos más alarmantes que expone Suma de Voluntades es la situación de las infancias. “Está implosionando de muchas maneras”, expresó Albornoz.
La referente advirtió sobre el avance del narcotráfico: “Tenemos problemas de consume en niños de 8 años y hay chicos que nacen con cocaína en sangre”, y agregó: “los grupos delictivos captan mano de obra barata y son los niños. Es trata de personas”.
En ese contexto, relató un testimonio impactante: “Un gurí de 16 años me dijo cuando nos drogamos no sentimos ni hambre, ni frío, ni dolor”.
Falta de articulación y reclamo al Estado
Desde la organización también señalaron la necesidad de mayor coordinación con el Estado. “Creo que nos falta. Es una gran deuda de poder encontrarnos tanto el Estado como las organizaciones”, sostuvo.
Albornoz fue clara al describir la problemática: “El narcotráfico llega de manera organizada y nosotros, las organizaciones y el Estado, llegamos todos fragmentados”.
SEDRONAR tiene un atraso de tres meses en los pagos. “Los dispositivos de cuidado están colapsados”, aseguró.
Finalmente, destacó la importancia de sostener políticas a largo plazo: “Tenemos que pensar políticas a largo plazo. Prevenir sale mucho más barato que actuar sobre las consecuencias”.
Al respecto de la baja de imputabilidad, opinó que “no supimos o no quisimos llegar a tiempo”.
En relación a la ley de salud mental, desde la organización señalaron fuertes cuestionamientos sobre su aplicación concreta. “Siempre fuimos críticos y también la ley de narcomenudeo. Caso de ley de salud mental es una ley maravillosa, pero al momento de plasmarla con la realidad es inviable en muchas cuestiones”, expresó Albornoz.
En ese sentido, advirtió que “tenés muchos gurises que terminan en situación de calle o en la cárcel porque no se logran abordar las situaciones” y remarcó que “es necesario rever un montón de aristas que hacen que se profundicen más las desigualdades”.
Además, sostuvo que el sistema actual no aborda las causas estructurales: “estamos sobrepoblando las cárceles y no trabajamos las causas”, y concluyó planteando la necesidad de un cambio de enfoque: “está comprobado que la integración sociourbana de los barrios disminuye los índices de delincuencia. Entonces, ¿por qué no probamos otros caminos?”.
Un llamado a la comunidad
En medio de este panorama, Suma de Voluntades continúa funcionando gracias al aporte solidario de la comunidad.
Además, convocó a la ciudadanía a involucrarse: “Lo que estamos buscando hoy son padrinos fijos que nos permitan tener mayor sostenibilidad a largo plazo”.
Por último, dejó un mensaje claro: “Es importante que estos temas estén en agenda, pero que no sea solamente una semana o dos, sino que realmente lo podamos sostener porque realmente hoy es una urgencia”.