El conservador Péter Magyar, líder del partido Tisza, está logrando controlar 136 escaños de 199 en el parlamento, que debe nombrar al nuevo primer ministro húngaro. Viktor Orbán reconoció que sufrió una "dolorosa" derrota.
El primer ministro ultranacionalista de Hungría Viktor Orbán reconoció que sufrió una "dolorosa" derrota en las elecciones parlamentarias celebradas este domingo frente a su rival conservador, Peter Magyar. Hasta hace poco, Magyar aplaudía los discursos del mandatario húngaro con más de una década en el poder. Pero en las elecciones legislativas celebradas este domingo fue su rival más serio.
El conservador Péter Magyar, líder del partido Tisza se estaría imponiendo en las elecciones de Hungría, ya que según los primeros sondeos estaría derrotando con un 50,35% de los votos al actual primer ministro, Viktor Orbán, quien con solo un 41,03% no podría acceder a su reelección.
Luego de 16 años en el poder, Orbán está siendo derrotado en las elecciones de hoy, que además marcaron un record de participación histórica en las urnas, algo que ya se preveía debido a la alta expectativa por la posibilidad de que el premier húngaro, de extrema derecha pudiera ser reelecto.
El parlamento de este país europeo es el cuerpo encargado de designar al primer ministro y según los datos que existen hasta ahora controlaría 136 escaños de un total de 199, mientras que Orbán como segunda fuerza política logra 56 bancas y la tercera fuerza el Movimiento Nuestra Patria conseguiría 5.
Reconoció la derrota
Orbán, reconoció su derrota en las elecciones legislativas y felicitó por la victoria a su rival, el opositor conservador Péter Magyar. “Para nosotros el resultado es doloroso, pero ha dejado claro que no nos ha otorgado la responsabilidad de gobernar”, dijo ante sus seguidores el mandatario húngaro, cuyo partido Fidesz obtuvo solo 56 de 199 escaños, con el 60% de los votos escrutados, frente a los 136 de Tisza, la formación de Magyar.
"El primer ministro Viktor Orban acaba de llamar para felictarnos en nuestra victoria", escribió Magyar en una publicación en redes sociales cuando su partido Tisza se situaba en el 52,49%; y Fidesz, de Orbán, en el 38,83% con un escrutinio del 53,45% de los distritos electorales.
Escrutado un 72,4 % de los votos y con tendencia irreversible, la oposición logró 138 de los 199 escaños, frente a 54 del hasta ahora gobernante partido Fidesz, de Orbán, que gobernó el país centroeuropeo desde 2010 con mayoría absoluta.
Con esta mayoría parlamentaria Tisza podría cumplir su promesa electoral de reconstruir el Estado de Derecho en Hungría, que el sistema Orbán había reformado, con una nueva Constitución, leyes que limitaban la libertad de prensa y otros derechos fundamentales.
Qué está en juego en Hungría
Los húngaros votaron este domingo en unas elecciones con un alto nivel de participación que pondrán fin a 16 años de gobierno del primer ministro ultranacionalista Viktor Orbán y dará paso a la alternancia que propone el político conservador proeuropeo Péter Magyar.
Los 7,5 millones de electores en el país, así como los más de 500.000 registrados en el extranjero, pudieron elegir entre cinco partidos, en un sistema electoral mayoritario mixto muy favorable al partido de Orbán, Fidesz (Unión Cívica Húngara).