Más de 100 armas desaparecieron de un depósito judicial en Río Negro y se inició una investigación. Al menos tres empleados fueron separados de sus funciones.
Tres empleados del Poder Judicial de Río Negro fueron apartados tras descubrirse el faltante de más de 100 armas que estaban secuestradas en un depósito judicial.
Los trabajadores están siendo investigados por la maniobra fraudulenta. En principio, se trataría de 119 armas que habrían sido sustraídas.
El descubrimiento se hizo a partir de un operativo policial que se inició tras un enfrentamiento a tiros ocurrido hace un par de semanas atrás en el barrio de Tiro Federal.
Allí, la Policía verificó los números de serie de las armas secuestradas y encontró una que, según los registros, debería haber estado guardada bajo custodia judicial por un caso de robo anterior.
Eso fue la punta del iceberg porque desde el descubrimiento, se abrió una causa penal que quedó en manos de la fiscal Teresa Giuffrida, quien ordenó una revisión interna urgente y un arqueo de las existencias. Y el resultado del registro fue escandaloso: había un faltante de más de 100 revólveres y pistolas de los depósitos judiciales de General Roca.
Las armas secuestradas en causas penales debían permanecer bajo custodia de la Justicia siguiendo un protocolo específico, una tarea que es responsabilidad de la Oficina Judicial. Dependiente directamente del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de la provincia.
Ahora, todo el Poder Judicial provincial quedó bajo sospecha ya que la Policía de Río Negro no tiene acceso a dicho depósito. Según publicó el sitio ANRoca, las armas robadas formarían parte de distintas causas penales, algunas por delitos graves y que en muchos casos aún siguen abiertas.
Lo insólito es que las armas que fueron sustraídas se encontraban en un subsuelo del edificio judicial de General Roca. Y que son pocos los empleados que tienen acceso a dicho lugar. Un lugar que permanece bajo llave permanentemente.
En principio son tres los apuntados que están siendo investigados y que ya fueron apartados de sus funciones dentro de la Justicia. Aunque no descartan que el listado se pueda agrandar.
La investigación tomó un nuevo giro en las últimas horas, tras conocerse que, al lote inicial de armas desaparecidas, se sumaron cinco más que desparecieron de la Fiscalía N° 3. En ese caso, habría al menos un funcionario apuntado de forma directa.
Fuentes de la investigación hablan de "negligencia”, y sostienen que incluso existía una prohibición expresa de "guardar cualquier tipo de prueba en las fiscalías”. Sin embargo, el descubrimiento abre un abanico de posibilidades con el Poder Judicial provincial en el ojo de la tormenta.