El expresidente declaró bajo juramento ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes por su relación con Epstein: “No vi nada ni hice nada malo”. Reiteró que nunca visitó la isla privada del financista.
El expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton, afirmó ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes que Donald Trump le mencionó haber pasado “grandes momentos” con Jeffrey Epstein. Según el testimonio grabado, el intercambio ocurrió durante un torneo de golf entre 2002 y 2003, poco después de que Clinton dejara la Casa Blanca y mucho antes de la incursión política de Trump.
En su declaración inicial, el exmandatario reiteró que rompió relaciones con Epstein “bastante antes” de que este fuera condenado en 2008. “No tenía idea de los delitos que (Epstein) estaba cometiendo. No importa cuántas fotos me muestren, hay dos cosas que, al final, importan más que sus interpretaciones de esas fotos de hace 20 años. Sé lo que vi y, más importante aún, lo que no vi. Sé lo que hice y, más importante aún, lo que no hice”, afirmó.
“Ni siquiera con la perspectiva que da el tiempo, nunca vi nada que me hiciera dudar”, agregó.
Sin conocimiento de las visitas
En su declaración bajo juramento, Clinton relató que Trump estaba al tanto de sus viajes en la aeronave del magnate. El dirigente republicano le habría comentado en aquel entonces: “Sabes, pasamos grandes momentos juntos a lo largo de los años, pero nos distanciamos por un asunto inmobiliario”. Trump sostuvo previamente que el vínculo se enfrió cuando Epstein intentó contratar a jóvenes que trabajaban en su club Mar-a-Lago.
Pese a la revelación de estas conversaciones, Clinton aseguró que dicho intercambio no le hizo sospechar que Trump estuviera implicado en conductas indebidas. Ambos líderes negaron sistemáticamente haber tenido conocimiento de la red de tráfico sexual liderada por el financiero, quien se suicidó en prisión en 2019 mientras esperaba un juicio por cargos federales.
Clinton aprovechó su comparecencia ante el comité, de mayoría republicana, para reiterar que nunca visitó la isla privada de Epstein ni tuvo conocimiento de las 17 visitas que el empresario realizó a la Casa Blanca durante su mandato. Asimismo, su defensa subrayó que el exmandatario no enfrenta cargos criminales ni ha sido acusado formalmente de actividades delictivas vinculadas al caso.
Relación personal
Respecto a su relación personal, Clinton explicó que fue introducido a Epstein como un donante dispuesto a facilitar vuelos para su fundación contra el sida. Detalló que utilizó el avión privado para giras en África, Europa y Asia, aunque aclaró que dejó de recurrir a estos servicios después de 2003, tras considerar que el financiero no estaba “realmente interesado” en su labor humanitaria.
Durante el interrogatorio, el expresidente admitió haber recibido un masaje en el cuello por parte de una azafata en uno de esos vuelos, que luego fue identificada como víctima de abusos. “En ese momento no pensé que fuera nada inusual. He estado en muchos aviones de personas adineradas donde ofrecen masajes”, declaró para justificar por qué no sospechó de la situación en aquel momento, publicó C5N.
Finalmente, el comité también citó a la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, quien manifestó no recordar haber conocido al financista. La difusión del video de la declaración generó controversia adicional al mostrar al expresidente distraído o riendo mientras revisaba evidencia fotográfica del caso, imágenes que su abogada debió retirarle durante la sesión oficial.