El episodio ocurrió durante la noche en una residencia estudiantil dentro de un campus universitario y derivó en un cierre preventivo del predio mientras avanzan las actuaciones judiciales y la investigación oficial para determinar cómo se originó el ataque.
El nuevo hecho de violencia registrado en una universidad de Estados Unidos volvió a encender las alarmas por la seguridad en espacios educativos, después de que un tiroteo ocurrido en la noche del jueves dejara dos personas fallecidas y otra lesionada dentro de un complejo residencial estudiantil. El episodio obligó a activar protocolos de emergencia y generó un operativo especial que mantuvo restringidas las actividades dentro del campus mientras se desarrollaban las primeras tareas investigativas.
De acuerdo con la información difundida por la institución académica, el ataque se produjo en un departamento del complejo Hugine Suites, ubicado dentro del predio universitario en la ciudad de Orangeburg. Tras los disparos, autoridades de seguridad acudieron al lugar y confirmaron el saldo fatal, mientras la comunidad educativa recibió indicaciones de resguardo hasta que la situación estuviera controlada.
Investigación en curso y medidas de seguridad
La investigación quedó en manos de la División de Aplicación de la Ley de Carolina del Sur (SLED), organismo que trabaja para establecer las circunstancias en las que se produjo el hecho. Hasta el momento no se difundieron detalles sobre posibles sospechosos ni se confirmaron identidades de las víctimas, mientras continúan las pericias y la recolección de testimonios.
Desde la universidad informaron que el cierre preventivo del campus se extendió por varias horas con el objetivo de garantizar la seguridad de estudiantes y trabajadores. Además, se indicó que las autoridades mantienen una comunicación permanente con la comunidad académica para informar novedades a medida que avanza la causa.
Antecedentes recientes en el campus
El episodio ocurre en un contexto marcado por antecedentes de hechos violentos dentro del mismo ámbito universitario. Durante el año pasado ya se habían registrado incidentes armados en la institución, incluyendo uno en el mismo complejo residencial, lo que generó preocupación entre quienes integran la comunidad educativa y motivó refuerzos en los protocolos internos de prevención.
La universidad cuenta con una matrícula aproximada de 2.800 estudiantes y, tras lo ocurrido, las autoridades reiteraron que se trabajará junto a los organismos de seguridad para esclarecer el caso y garantizar condiciones adecuadas para el retorno a las actividades normales.
Mientras tanto, el caso en Estados Unidos permanece bajo investigación y las autoridades continúan reuniendo pruebas para determinar responsabilidades y conocer con precisión cómo se desarrollaron los hechos que derivaron en esta tragedia.