El traslado de Bastián Jerez es evaluado por el Ministerio de Salud bonaerense y IOMA, luego de que el niño de 8 años mostrara una evolución clínica favorable tras el grave accidente ocurrido en Pinamar.
El traslado de Bastián Jerez a una clínica privada comienza a ser analizado por las autoridades sanitarias bonaerenses, a casi un mes del grave accidente que sufrió en la ciudad balnearia de Pinamar. El menor, de 8 años, permanece internado desde el 12 de enero tras un choque entre un vehículo UTV y una camioneta Volkswagen Amarok.
Según el último parte médico al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, en articulación con IOMA, evalúa su derivación a un sanatorio privado que “reúna las condiciones necesarias para continuar su tratamiento clínico y su recuperación motora”.
Actualmente, Bastián se encuentra internado en el Hospital Provincial Materno Infantil “Don Victorio Tetamanti” de Mar del Plata, donde recibe atención médica especializada desde los primeros días posteriores al siniestro vial.
Evolución médica favorable y nueva etapa de recuperación
El posible traslado se realizaría mediante un vuelo sanitario, siempre y cuando las condiciones clínicas del niño y el clima lo permitan. La decisión se toma luego de constatar que el paciente presenta una “evolución clínica sostenida y sin el requerimiento de nuevas intervenciones de alta complejidad”, indicaron fuentes oficiales.
Desde el entorno sanitario explicaron que el objetivo de la derivación es iniciar una nueva etapa en el proceso de recuperación de Bastián, enfocada principalmente en la rehabilitación motora y el seguimiento clínico prolongado.
“La obra social gestionó su derivación a un efector privado que cuenta con las condiciones asistenciales necesarias que permitirán iniciar una nueva etapa en su proceso de recuperación”, señala el comunicado difundido por las autoridades.
Un mes de internación y múltiples intervenciones
Durante este casi mes de internación, Bastián fue sometido a siete cirugías, además de numerosos estudios médicos y un traslado interhospitalario que permitió detectar nuevas lesiones de gravedad que requirieron atención inmediata, publicó NA.
La última intervención quirúrgica se realizó a comienzos de febrero y estuvo destinada a reemplazar una válvula de derivación externa por una válvula ventrículo-pleural. Esta cirugía tuvo como objetivo mejorar el drenaje del líquido cefalorraquídeo y regular la presión intracraneal.