La restricción extraordinaria en Corrientes se extendió entre los kilómetros 1180 y 1239, desde la desembocadura del riacho Inta hasta la zona de confluencia en Paso de la Patria.
El Gobierno de Corrientes actualizó la veda extraordinaria vigente sobre el río Paraná y amplió la zona donde está prohibida la pesca debido al desplazamiento de grandes concentraciones de peces. La nueva restricción comprende el tramo ubicado entre los kilómetros 1180 y 1239.
La medida abarca desde la desembocadura del riacho Inta hasta la zona de confluencia, en jurisdicción de Paso de la Patria. Según informó el Ministerio de Turismo provincial, la prohibición se aplica sin excepciones a la pesca deportiva, comercial y de subsistencia.
La veda extraordinaria había comenzado el 9 de septiembre luego de que los organismos de control detectaran una elevada concentración de dorados y sábalos en distintos sectores del río Paraná. Desde entonces, el área protegida se modifica de acuerdo con el movimiento de los cardúmenes.
Por qué ampliaron la zona de veda
La Dirección de Recursos Naturales explicó que la medida tiene carácter dinámico y puede desplazarse hacia otros sectores a medida que avancen las especies. El objetivo es evitar capturas en zonas donde se registran concentraciones excepcionales de peces.
El fenómeno está relacionado con procesos naturales de migración y reproducción. En esta época se observan movimientos masivos de sábalos y otras especies que recorren el cauce durante el período de desove.
Durante la liberación de ovas y la posterior fertilización, las autoridades buscan reducir la presión pesquera sobre los ejemplares para favorecer la regeneración de las poblaciones del río Paraná.
Multas millonarias por infracciones
Los controles también incluyen fuertes sanciones para quienes incumplan la veda o sean encontrados con especies protegidas. El inspector de Fauna Diego Ruiz Díaz explicó, a El Litoral de Corrientes, que una infracción por pesca puede implicar multas calculadas sobre 500 litros de combustible y hasta seis meses de suspensión.
Además, señaló que encontrar ejemplares protegidos dentro de una embarcación puede elevar considerablemente la sanción. Según precisó, en casos de dorados, surubíes o manguruyúes las multas pueden alcanzar $1 millón por cada ejemplar detectado.
Los agentes labran actas a quienes sean encontrados en infracción, lo que también puede afectar la posibilidad de obtener nuevos permisos de pesca. Los controles se realizan tanto de día como de noche mediante distintos dispositivos de vigilancia.
Hasta cuándo continuará la prohibición
Recursos Naturales seguirá monitoreando el desplazamiento de los cardúmenes para determinar si es necesario ampliar, reducir o trasladar nuevamente el sector alcanzado por la veda.
La prohibición no tiene por ahora una fecha definitiva de finalización. Para levantarla será necesario un nuevo acto administrativo sustentado en un informe técnico que determine que las condiciones que motivaron la medida dejaron de existir.
Así, la restricción extraordinaria sobre el río Paraná continuará ajustándose en función del comportamiento de las especies y de su ciclo reproductivo, mientras se mantienen los controles en los sectores alcanzados por la medida.