Raúl Antonio Rojas, excombatiente de Malvinas, busca reencontrarse con Silvina, la entrerriana que le escribió una carta en 1982. En diálogo con Elonce, recordó que “todas las cartas nos ayudaban a salir adelante” y expresó su deseo de agradecerle en persona.
Héroe de Malvinas busca a entrerriana que le escribió una carta durante la guerra y quiere agradecerle, a más de cuatro décadas del conflicto del Atlántico Sur. Se trata de Raúl Antonio Rojas, excombatiente que conservó durante 44 años una misiva enviada por una niña de Valle María y ahora intenta encontrarla para devolverle ese gesto.
Rojas contó que llegó a las Islas Malvinas el 4 de abril de 1982 y que permaneció allí durante el conflicto. “Soy veterano de Malvinas. Estuve en las islas como parte de la Policía del Ejército. Nací en Tigre, provincia de Buenos Aires, y actualmente vivo en Escobar, pero tengo un fuerte vínculo con Entre Ríos porque mi padre era oriundo de Gualeguaychú”, relató.
El 11 de junio de 1982, mientras se encontraba en las islas, recibió cartas enviadas por estudiantes y particulares de distintos puntos del país. Entre todas, hubo una que decidió guardar especialmente: la de una niña llamada Silvina, alumna del Colegio del Espíritu Santo de Valle María.
La carta que lo acompañó en Malvinas
En diálogo con Elonce, el excombatiente recordó cómo volvió a encontrarse con esa carta. “Ayer estaba revisando papeles y la encontré. Entonces pensé: ¿por qué no enviársela a mi tía, que vive en Gualeguaychú, para que la difunda? Y así empezó a conocerse la historia”, explicó.
Sobre el contenido, señaló: “La carta hablaba de agradecimiento por defender la soberanía y decía que iban a rezar siempre por nosotros”. Esas palabras, aseguró, tuvieron un impacto profundo en medio de la guerra.
Rojas también recordó las dificultades que atravesaban en ese contexto. “En Malvinas la logística no era buena y muchas veces las cartas de mis familiares no me llegaban. Pero sí leíamos las cartas generales que nos repartían. Todas nos ayudaban a salir, aunque fuera un momento, de la realidad que estábamos viviendo”, expresó.
En ese escenario adverso, el mensaje de una niña entrerriana se transformó en un sostén emocional que decidió conservar durante más de cuatro décadas.
Un agradecimiento pendiente
Consultado sobre qué espera del posible reencuentro, fue contundente: “Me gustaría devolverle la carta. Yo la guardé durante mucho tiempo y en su momento no le contesté. Quisiera responderle en persona”.
Rojas explicó que sabe que se llama Silvina y que asistía a un colegio de orientación católica en Valle María. “El Colegio del Espíritu Santo era”, precisó.
Además, manifestó que, si logra dar con ella, estaría dispuesto a viajar a Entre Ríos para concretar el encuentro. “Si Silvina aparece, sería muy importante para mí. Me ayudaría a cerrar un poco esta historia”, afirmó.
A 44 años de la Guerra de Malvinas, la historia de Raúl Antonio Rojas volvió a poner en valor esos mensajes anónimos que acompañaron a los soldados en uno de los momentos más difíciles del país. Ahora, el excombatiente solo espera poder decirle gracias, cara a cara, a quien, sin saberlo, lo ayudó a resistir en las islas.
Qué dice la carta
“Al escribir estas pocas líneas quisiera preguntarte cómo andas de salud, espero que muy bien. Todos nosotros, que somos niños y niñas de 7º ya nos habíamos propuesto escribirle a cada soldado de ‘Cristo’, que son ustedes mismos”.
“Quisiéramos decirles que no desalienten nunca, que jamás pierdan la “fe en Dios” porque el nunca pero nunca va a abandonarlos y menos cunado necesitan de él. Nosotros estamos en un colegio que se llama ‘Colegio del Espíritu Santo’. Nosotros todos los días vamos a la iglesia para pedir por la paz y por ustedes también. Bueno ya me tengo que ir despidiendo”, siguió.
Por último, cerró: “Ojalá, si Dios lo quiere así, puedes llegar a contestarme esta carta. Sin más que contarte, me despido cariñosamente, Silvina”.