Un joven de 23 años estuvo 19 días perdido en un monte de Chaco y lo hallaron con un drone. Sobrevivió consumiendo “pasto y agua” de un brazo del río Negro.
Jonathan Blanco estuvo perdido durante 19 días en el monte chaqueño. Logró sobrevivir alimentándose de vegetación y tomando agua de un brazo del río Negro.
El joven de 23 años había sido visto por última vez el sábado 30 de mayo y fue encontrado el pasado jueves durante un operativo que incluyó rastrillajes y el uso de un drone con sensor térmico. Estaba solo, deshidratado y desorientado en una zona de difícil acceso por la densa vegetación.
Tras el rescate, fue trasladado de inmediato a un centro de salud, donde quedó internado bajo observación médica y recibió asistencia en salud mental.
La fiscal de la causa, Ingrid Wenner, brindó detalles sobre las condiciones en las que fue hallado Jonathan. “Aparentemente, tomaba agua del brazo del río. Tenía como pasto, hojitas en la boca. Comía de la vegetación”, explicó durante una conferencia de prensa.
La funcionaria judicial señaló que, al momento del rescate, el joven se encontraba en estado de shock. “Lo estabilizaron en la sala del Hospital Perrando”, indicó, y pidió respetar los tiempos de la víctima.
El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, aseguró que Blanco estaba lúcido y consciente, aunque circulaba de manera errática. También precisó que presentaba rasguños y heridas superficiales compatibles con haber permanecido varios días en una zona de monte.
Respecto de la investigación, Wenner explicó que la hipótesis principal apunta a un accidente.
Según indicó, el joven habría perdido su teléfono celular y salió a buscarlo, pero luego no pudo regresar por sus propios medios. La fiscal aclaró que, hasta el momento, no hay indicios de participación de terceras personas.
Después del hallazgo, su hermana Mariel contó cómo fue volver a verlo tras casi tres semanas de incertidumbre: “Me costó reconocerlo. Está un poquito quemado, con picaduras, y tiene un poquito de chivita. Tiene el pelo más largo, sucio. Pero sí, es Jonathan”.
El joven fue encontrado con la misma ropa que llevaba cuando desapareció: un buzo negro y bordó y un pantalón negro. Además tenía puestos sus anteojos, un dato clave para su familia, ya que Blanco tiene visión muy reducida y necesita usarlos para poder manejarse.