REDACCIÓN ELONCE
Con esfuerzo familiar, cifras récord y un fuerte sentido solidario, el alfajor más grande del mundo se hizo en Gualeguaychú, impulsado por la Chocolatería Carpa Azul.
Un hecho histórico tuvo lugar en Entre Ríos cuando el alfajor más grande del mundo se hizo en Gualeguaychú, de la mano de la Chocolatería Carpa Azul, un emprendimiento familiar que logró superar todos los límites imaginados. La iniciativa combinó creatividad, esfuerzo colectivo y un fuerte compromiso con la comunidad.
Según contó Paola Fernández a Elonce, quien lidera el proyecto junto a su familia, “nuestras propuestas son bastante kamikazes”. El año pasado dijeron “vamos por el récord mundial". Habían pensado en un alfajor de 750 kilos y lograron uno con 2057 kilos. “Se va a volver a romper indudablemente, pero este del 2026 es de Entre Ríos, y eso es lo lindo. Es una locura hermosa y un orgullo que te queda para siempre”.
“Es un placer ser parte. No sé cuántas veces les agradecí. Es algo super especial”, dijo a Elonce Lautaro Martínez, el joven pastelero que participó de la dulce hazaña.
Trabajo familiar y una identidad artesanal
El desafío implicó una logística compleja y un trabajo artesanal minucioso. El proceso de armado llevó más tiempo del previsto y requirió del acompañamiento de amigos y colegas del rubro.
Desde Carpa Azul destacan que el secreto del crecimiento está en mantener la esencia original. “Seguimos con la misma esencia con la que iniciamos”, remarcan, apostando a una producción artesanal que prioriza la calidad por sobre la industrialización. El emprendimiento nació de una búsqueda constante por crecer. “Empezamos buscándole la vuelta, como todo emprendedor”, afirmaron.
Ese enfoque también se refleja en la diversidad de productos: actualmente elaboran 42 sabores de alfajores, muchos de ellos en colaboración con otros emprendedores regionales, reforzando una identidad entrerriana única. “Si no te gusta el dulce de leche, tenés opciones de menta, tiramisú, banana, higo, e incluso sabores exóticos con productos regionales”, expresaron.
Más de 6000 porciones y alcance regional
El alfajor no solo marcó un récord, sino que también tuvo un fuerte impacto social. “Se dieron más de 6000 porciones de alfajores para instituciones, escuelas, merenderos y para toda la gente que estuvo acá”.
La distribución alcanzó distintas localidades y también a referentes institucionales. Según contaron, el producto “le llegó al gobernador, a la ministra de desarrollo humano”, entre otras figuras, ampliando la visibilidad del logro.
“Llegó a Paraná, a Concepción del Uruguay, a Gualeguaychú, a Islas. Toda la microrregión tuvo su porción de alfajor”, agregaron, destacando el carácter inclusivo de la propuesta.
El desafío de emprender y seguir creciendo
La historia de Carpa Azul es también la de muchos emprendedores argentinos. Desde sus inicios humildes hasta contar con una fábrica propia, el camino estuvo marcado por el esfuerzo y la constancia.
En un contexto económico complejo, sostener el crecimiento implica tomar decisiones estratégicas. “En los pueblos chicos es donde más se vende”, aseguraron, resaltando la importancia de las ferias locales y el contacto directo con la gente.
De cara al futuro, el equipo ya tiene nuevos objetivos en mente. Entre ellos, participar nuevamente en competencias destacadas del rubro: confirmaron que estarán presentes en el Mundial del Alfajor y otras donde ya han sido premiados en ediciones anteriores.
El récord logrado en Gualeguaychú no solo deja una marca en la gastronomía, sino que también reafirma el valor del trabajo familiar, la identidad regional y la pasión por emprender.