Un informe del Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina detectó que casi cuatro de cada diez hogares presentan carencias habitacionales, de infraestructura o del entorno. La mayoría de los casos podría resolverse mediante refacciones, ampliaciones y conexiones a servicios básicos.
El déficit de viviendas afecta a 5.743.365 hogares en Argentina, de acuerdo con un informe elaborado por el Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina. El relevamiento estableció además que el país necesita cerca de 1,7 millones de unidades nuevas para atender las situaciones habitacionales más críticas.
El estudio fue impulsado por la Asociación de Empresarios de la Vivienda y la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos. Según los resultados presentados, cuatro de cada diez hogares registran algún tipo de carencia relacionada con el inmueble, los servicios disponibles o las condiciones del entorno.
El indicador se encuentra actualmente en el 38,7% de los hogares. En 2016 alcanzaba el 42,3%, descendió hasta el 39,8% en 2019 y volvió a aumentar durante la pandemia, antes de registrar una recuperación limitada durante los años posteriores.
La mayoría de los hogares necesita mejoras
Del total de hogares alcanzados por el déficit, alrededor de 1,56 millones requieren reemplazar su vivienda porque se encuentra en condiciones irrecuperables o está ubicada en zonas donde no resulta posible continuar viviendo. Estos casos forman parte de la demanda de nuevas unidades habitacionales.
En cambio, otros 4,69 millones de hogares podrían permanecer en sus actuales propiedades si accedieran a refacciones, ampliaciones o conexiones a servicios básicos. Entre las necesidades identificadas aparecen reparaciones estructurales, incorporación de habitaciones y acceso a las redes de agua potable o cloacas.
“El principal problema no es la falta de vivienda, sino la calidad de la vivienda en la que viven millones de familias”, explicó el coordinador del observatorio, Federico González Rouco. El economista señaló que más de cuatro millones de hogares podrían resolver sus dificultades mediante financiamiento para obras y servicios.
Diferencias entre provincias y grupos de edad
El relevamiento mostró diferencias importantes entre las distintas regiones del país. Jujuy, San Juan, Tucumán, Chaco y Salta registraron los mayores niveles de déficit, mientras que Tierra del Fuego, la Ciudad de Buenos Aires, Río Negro, San Luis, Chubut y Neuquén presentaron los indicadores más bajos.
En algunas jurisdicciones, la proporción de hogares con problemas ronda el 11%, mientras que en otras supera el 70%. En el norte predominan las propiedades ubicadas en entornos vulnerables o con deficiencias edilicias, mientras que el sur presenta mejores resultados.
La situación también afecta especialmente a las personas de entre 25 y 35 años. El 48% enfrenta dificultades habitacionales, tanto entre quienes lograron independizarse como entre aquellos que permanecen en el hogar familiar por falta de alternativas.
Cómo se distribuye el déficit habitacional
El 21% de los hogares presenta un déficit cualitativo básico, relacionado con la falta de servicios o con propiedades que necesitan mejoras importantes. Otro 10% corresponde a familias ubicadas en entornos ambientales críticos, como sectores inundables o cercanos a basurales.
Un 7% se encuentra dentro del déficit cuantitativo básico, que comprende los casos en los que la vivienda es irrecuperable y debe ser reemplazada. El 1% restante corresponde a situaciones cualitativas ampliadas, según la clasificación empleada por el observatorio.
El informe también indicó que las dificultades disminuyen a medida que aumentan los ingresos. Entre el 10% de la población con menores recursos, más de cuatro de cada diez familias tienen carencias habitacionales, mientras que en el sector de mayores ingresos la proporción baja al 22%.
Construcción, créditos y alquileres
Según las estimaciones difundidas, cerca del 75% de las propiedades construidas anualmente proviene del sector privado, tanto mediante desarrollos inmobiliarios como por procesos de autoconstrucción. El sector público mantiene participación principalmente a través de los institutos provinciales.
González Rouco afirmó que el país construye prácticamente la misma cantidad de unidades que hace tres décadas, pese al crecimiento de la población. A esa situación se suman el aumento de los costos, las dificultades de financiamiento y las restricciones para acceder al crédito hipotecario.
El Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina actualizará trimestralmente el indicador mediante información de la Encuesta Permanente de Hogares. También desarrollará un índice destinado a medir ventas, construcción, inversión, financiamiento y expectativas del sector inmobiliario.