La crisis en LLA sumó un nuevo capítulo de tensión política luego de que trascendiera que Patricia Bullrich puso su renuncia a disposición de la conducción del bloque. La situación amenaza con complicar acuerdos parlamentarios y retrasar la aprobación de decenas de pliegos judiciales.
La crisis en LLA comenzó a generar consecuencias concretas en el Senado de la Nación y amenaza con alterar la agenda legislativa prevista para esta semana. La posibilidad de que Patricia Bullrich deje la presidencia del bloque oficialista encendió alarmas dentro de La Libertad Avanza y entre los sectores dialoguistas que venían negociando acuerdos para avanzar con una serie de designaciones judiciales.
Según trascendió en las últimas horas, la senadora habría puesto su renuncia a disposición de las autoridades partidarias en medio de diferencias internas con sectores del oficialismo. Aunque versiones parlamentarias señalan que el presidente Javier Milei habría rechazado esa decisión, la situación abrió un nuevo foco de conflicto dentro del espacio gobernante.
La definición sobre el futuro de Bullrich y el impacto institucional de esta disputa podría comenzar a esclarecerse durante la reunión de Labor Parlamentaria convocada para este miércoles. Allí, oficialismo y oposición intentarán consensuar el temario de la sesión prevista para el jueves.
La tensión interna impacta en el Senado
Hasta antes de que estallara esta nueva controversia, existía un principio de acuerdo entre La Libertad Avanza y bloques opositores dialoguistas para avanzar con diversos proyectos y designaciones judiciales. Sin embargo, la incertidumbre generada por la situación interna modificó el escenario político.
Uno de los principales efectos podría ser la postergación del tratamiento de alrededor de 73 pliegos judiciales que estaban en condiciones de ser debatidos en el recinto. La posibilidad de que el oficialismo llegue dividido a la sesión encendió las dudas sobre la viabilidad de los acuerdos alcanzados en las últimas semanas.
El conflicto se profundizó a partir de la decisión impulsada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, de retirar el pliego de María Verónica Michelli para ocupar un cargo judicial. Esa determinación generó diferencias dentro del propio oficialismo y encontró resistencia tanto en legisladores aliados como en sectores de la oposición dialoguista.
El caso Michelli, eje de las diferencias
La controversia por la candidatura de Michelli se transformó en uno de los puntos centrales de la disputa política. Patricia Bullrich manifestó públicamente su desacuerdo con la decisión del Gobierno y adelantó que respaldaría la postulación.
“Hablé con el Presidente y le comuniqué que voy a ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli a jueza federal”, señaló la legisladora, dejando en evidencia la distancia respecto de la postura impulsada desde la Casa Rosada, según NA.
A las críticas internas también se sumaron sectores externos al oficialismo. La senadora Carolina Losada anticipó que votará en contra del retiro del pliego y sostuvo que no encuentra motivos para impedir la designación de la magistrada. Además, organizaciones vinculadas al ámbito jurídico expresaron reparos sobre la decisión del Poder Ejecutivo.