REDACCIÓN ELONCE
El imputado está acusado de actuar como “matón” en ataques contra un empresario, por orden de otro negociante en Paraná. La Justicia consideró suficientes las pruebas para avanzar en un juicio.
Coacciones agravadas contra modelo paranaense, es el eje de la causa que será remitida a juicio, tras la decisión judicial de avanzar con el proceso contra Iván Deharbe, que ofició de "matón" y es acusado de amenazar y agredir a un empresario por encargo de un tercero.
La medida fue dispuesta luego de que el Ministerio Público Fiscal y la acusación privada, consideraran que existen pruebas suficientes para sostener la imputación. El juez Pablo Zoff hizo lugar al planteo y habilitó el paso a la instancia de juicio oral, dio a conocer Códigos.
Según la investigación, Deharbe habría actuado como “matón” al servicio de otro empresario, identificado como Gabriel Horacio Aizcorbe, en el marco de una disputa comercial con la víctima, Marcelo Fabián Andrasnik.
Amenazas, ataques y antecedentes
El primer hecho ocurrió el 19 de diciembre de 2023, cuando Andrasnik se encontraba en su vehículo estacionado en una cochera. En ese contexto, el acusado se presentó, lanzó amenazas vinculadas a un tercero y rompió el vidrio del automóvil, lo que provocó lesiones leves en la víctima. "A Paloma no lo jodas más", habría advertido.
Horas más tarde, Deharbe habría realizado una llamada telefónica anónima con amenazas dirigidas tanto al empresario como a su familia. Ambos episodios fueron atribuidos a un accionar por encargo de Aizcorbe.
La investigación sumó un tercer hecho ocurrido el 16 de abril de 2024, cuando Andrasnik fue atacado frente a su domicilio por el imputado y otro individuo, quienes utilizaron una maza y un hierro, provocándole heridas y traumatismos en sus piernas.
Allanamiento y agravantes en la causa
El expediente también incluye un procedimiento realizado el 20 de abril de 2024, cuando efectivos de la División Robos y Hurtos allanaron un domicilio en Paraná. Allí se secuestró un revólver calibre .38 sin numeración visible ni autorización legal, que se encontraba en poder de Deharbe.
De acuerdo a la acusación, el imputado cuenta con antecedentes condenatorios, lo que agrava su situación judicial. En caso de ser hallado culpable, enfrenta una pena en expectativa de hasta seis años de prisión por los delitos de coacciones agravadas y tenencia ilegal de arma de guerra.
Cabe recordar que Aizcorbe, señalado como quien habría ordenado los hechos, acordó a fines de 2025 una condena de tres años de prisión condicional mediante un juicio abreviado.
Camino al juicio oral
Con este antecedente, la causa avanzó hacia el juicio contra Deharbe, considerado una pieza clave en la ejecución de las amenazas y agresiones contra el empresario.
La remisión a juicio marca una nueva etapa en el proceso, donde se evaluarán las pruebas recolectadas durante la investigación penal preparatoria.
El caso expone una trama de violencia vinculada a disputas comerciales y suma elementos que serán analizados en el debate oral para determinar las responsabilidades penales.