La tradicional propuesta de la Biblioteca Popular reunió a cientos de niños y familias con actividades artísticas, juegos, música y personajes de cuentos. La edición aniversario también tuvo una temática de Halloween.
La plaza San Miguel de Paraná se convirtió en escenario de una gran celebración durante la 15ª Noche de Pijamas de la Biblioteca Popular. La propuesta convocó a cientos de niños y familias que disfrutaron de una jornada con juegos, disfraces, música, talleres artísticos y distintas actividades recreativas.
La celebración, que cumplió 15 ediciones, se extendió por distintos sectores de la plaza y la calle Buenos Aires, con espacios especialmente preparados para que los más chicos pudieran jugar, crear y compartir. La iniciativa también coincidió con Halloween, por lo que numerosos participantes llegaron caracterizados como personajes de terror, brujas y figuras de películas y cuentos.
Belén Pérez contó que uno de los momentos destacados fue la presentación de Benito y Tomasa y Los Rocán, con un espectáculo dedicado a las canciones clásicas de María Elena Walsh.
Música y juegos en distintos sectores de la plaza
Uno de los atractivos de la noche fue la participación de agrupaciones musicales infantiles y juveniles. Entre ellas estuvieron los integrantes de una banda de percusión de Paraná 20, que se prepararon para recorrer el predio con sus instrumentos.
Santino, uno de los jóvenes músicos, contó que llevaba dos años formando parte de la agrupación. El grupo estuvo acompañado por Horacio Jurasec, quien adelantó una intervención musical junto a los chicos.
“Salimos tocando con los chicos de la Percu y en la puerta de la biblioteca vamos a hacer un poco de batucada para alegrar la noche”, explicó. Además, calculó que habían participado alrededor de 15 integrantes.
La propuesta incluyó también juegos de mesa, rompecabezas, actividades plásticas, elaboración de brazaletes, pintura y espacios para realizar dibujos y llevarse producciones propias.
Disfraces y personajes en una noche de Halloween
La coincidencia con Halloween sumó una temática especial a la celebración. Chucky, Tiffany, brujas, diablos, personajes de terror y otras caracterizaciones recorrieron la plaza y posaron para las fotografías de las familias.
“Tenemos que ir a todo lugar. Comer, pasear. Hay que pedir caramelos como ritual”, comentó una de las jóvenes que llegó disfrazada junto a una amiga.
Los personajes también se acercaron a los más pequeños, que en algunos casos los observaron con curiosidad y en otros se animaron a pedirles fotografías.
“Los más chiquitos se acercan con cuidado, nos piden muchas fotos”, contó Juani, uno de los participantes de las intervenciones.
La literatura infantil tuvo su propio espacio
La Noche de los Pijamas también incluyó un sector dedicado a los cuentos y la literatura infantil. La Vaca Estudiosa, uno de los personajes más reconocidos de María Elena Walsh, formó parte de la celebración junto a la Reina de Corazones, Willy Wonka y el Conejo Blanco, entre otras figuras.
Un grupo de actores trabajó durante meses en la preparación de las caracterizaciones para sorprender a los chicos.
“Los chicos están súper felices con ver a los personajes de estos 15 años”, expresó el coordinador del grupo.
Además, destacó el esfuerzo colectivo que requiere la organización de la actividad y su objetivo educativo: “Es mucho esfuerzo de muchos voluntarios que ponemos el hombro para que esta fiesta salga espectacular para los más chiquitos y aprendan el hábito de la lectura”.
Una convocatoria que sorprendió a los participantes
La cantidad de familias que se acercaron a la plaza fue uno de los aspectos destacados de esta edición. Los espacios de juegos y talleres permanecieron concurridos durante toda la jornada.
“La convocatoria, la cantidad de gente, los chicos se redivierten, se suman a todos los juegos, está hermoso”, expresó una de las colaboradoras.
También destacó la participación de niños de diferentes edades: “Sorprende la cantidad de niños tan chiquititos que se acoplan con las diferentes edades de los demás niños”.
Entre los asistentes hubo grupos de distintos barrios y establecimientos educativos, como Las Postas y la Escuela Hogar, que llegaron acompañados por compañeros, hermanos y amigos.