El desprendimiento se produjo después de intensas lluvias en la municipalidad de Chongqing y sepultó más de diez edificios residenciales. Los equipos de emergencia trabajan con maquinaria pesada y drones, aunque las laderas inestables dificultan la búsqueda.
El colapso de una montaña en el suroeste de China dejó al menos 11 personas muertas, mientras otras 50 permanecían desaparecidas y diez resultaron heridas. El desastre ocurrió después de intensas lluvias y mantenía movilizados a numerosos equipos de emergencia.
El desprendimiento se registró a las 9:08 del 17 de julio en el subdistrito de Hanjia, perteneciente al distrito autónomo de las etnias miao y tujia de Pengshui. La zona se encuentra dentro de la municipalidad de Chongqing, junto a un tramo del río Wujiang.
La magnitud del movimiento de tierra provocó que más de diez edificios residenciales quedaran sepultados. Las autoridades desplegaron dispositivos para detectar señales de vida, pero hasta el momento esos equipos no lograron identificar indicios de sobrevivientes debajo del material acumulado.
Un operativo condicionado por el terreno
Las tareas de búsqueda avanzan en medio de serias dificultades por el volumen de tierra y rocas desprendidas. Los socorristas también deben trabajar en espacios reducidos y bajo la amenaza de nuevos movimientos en las laderas, lo que obliga a evaluar permanentemente las condiciones de seguridad.
Equipos especializados incorporaron maquinaria pesada, drones y dispositivos de detección para revisar el área afectada. En determinados sectores también utilizaron explosiones controladas para fragmentar las rocas de mayor tamaño y facilitar el acceso hacia las construcciones sepultadas.
La excavación se realiza capa por capa para evitar que la remoción brusca del material provoque nuevos deslizamientos. Mientras continúa la búsqueda, especialistas supervisan la estabilidad de la montaña y delimitan las zonas en las que pueden operar los rescatistas.
Cómo se estableció la cantidad de desaparecidos
El número de personas que todavía no fueron localizadas se determinó mediante registros realizados en el lugar, visitas a viviendas y datos aportados por familiares y habitantes de la zona. Posteriormente, las autoridades efectuaron una verificación cruzada para actualizar la nómina y evitar duplicaciones.
El desastre se produjo en una región de China afectada por fuertes precipitaciones, que elevaron el riesgo de movimientos de suelo y desprendimientos. Además de buscar a los desaparecidos, las autoridades inspeccionan otros puntos de Pengshui para detectar posibles amenazas geológicas.
Los organismos locales también brindan asistencia a las familias damnificadas y coordinan la atención de las diez personas heridas. La prioridad continúa puesta en la búsqueda dentro del sector sepultado, aunque la inestabilidad del terreno impide establecer cuándo podrá concluir el operativo en Chongqing.