Instituciones barriales vendieron comidas y bebidas durante las noches del festival y lograron recaudar fondos para sostener disciplinas, comprar materiales y afrontar gastos cotidianos. Además de lo económico, ganaron visibilidad ante miles de vecinos.
Entre los recitales, el movimiento de la costanera y las miles de personas que cada noche bajaron a disfrutar de la Fiesta Nacional del Mate, hubo un sector que trabajó sin pausa detrás de las parrillas, freidoras y heladeras. El patio gastronómico volvió a transformarse en una pieza central para decenas de clubes de Paraná, que encontraron allí una oportunidad concreta para generar recursos propios y sostener su actividad durante el año.
Fueron 42 instituciones deportivas las que montaron sus puestos con comidas caseras, bebidas y precios populares. Para muchas, más que una participación simbólica, significó una recaudación clave para cubrir gastos que van desde indumentaria y elementos deportivos hasta mejoras edilicias o seguridad para los chicos que asisten a entrenar.
Durante las jornadas del festival, el flujo constante de público convirtió al sector en uno de los puntos más concurridos del predio. Familias enteras eligieron comprar en los stands de los clubes, sabiendo que lo recaudado volvía directamente a los barrios
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Más que ventas, visibilidad
Desde la Subsecretaría de Deportes municipal señalaron que la propuesta tiene un doble impacto. El subsecretario Juan Arbitelli sostuvo que, además del aspecto económico, el evento les permitió a muchas entidades hacerse conocer.
Explicó que varios son clubes pequeños, con trabajo social silencioso durante todo el año, que pocas veces logran mostrarse ante un público masivo. La fiesta, en ese sentido, funcionó como una vidriera para que vecinos identifiquen dónde entrenan sus hijos o qué disciplinas se practican en cada barrio.
Lo que significa para cada institución
Desde los propios clubes remarcaron el valor de la experiencia. Integrantes del Club Banfield de Paraná destacaron la organización conjunta entre entidades y señalaron que lo recaudado será destinado a equipamiento para sus actividades de boxeo.
En el Club Softbol Play, en tanto, adelantaron que el dinero servirá para reforzar medidas de seguridad y mejorar las condiciones del predio. Mientras que desde el Club Olimpia de Paraná valoraron la posibilidad de afrontar gastos corrientes gracias a lo obtenido durante el evento.
Con cada edición, el patio gastronómico deja de ser sólo un complemento de la fiesta para convertirse en una herramienta de financiamiento colectivo. En una ciudad donde los clubes cumplen un rol social clave, el espacio terminó siendo tan importante como el escenario principal: un lugar donde el deporte también encontró su manera de sostenerse.