REDACCIÓN ELONCE
El hogar de Cáritas funciona en Rosario del Tala 641 y actualmente alberga a 14 personas. Ángel Antuña contó a Elonce cómo es la rutina diaria, el acompañamiento y qué elementos necesitan para sostener la tarea.
El hogar para varones en situación de calle de Cáritas Arquidiocesana cumplirá su primer año de funcionamiento el próximo 14 de julio. El espacio, ubicado en Rosario del Tala 641, Paraná, nació en 2025 como una respuesta al frío y a la necesidad de brindar refugio, pero con el tiempo se consolidó como un lugar permanente de asistencia y contención.
Ángel Antuña, referente del hogar, explicó a Elonce que el lugar tiene capacidad para 15 personas y que actualmente viven allí 14 hombres. Además, indicó que otros cuatro se encuentran en centros de rehabilitación y que uno más iniciará ese camino la próxima semana por decisión propia. “Esto nació el 14 de julio del 2025 por una necesidad, por el frío imperante en esta época, e iba a ser una iniciativa temporal de Cáritas. Dada la necesidad, se transformó en algo que perduró a través del tiempo”, relató.
Una rutina de acompañamiento
Durante el invierno, el hogar funciona de 18 a 8 del día siguiente. Allí, los asistentes reciben una merienda, preparan su propia cena, cuentan con un espacio de esparcimiento y luego descansan.
Antuña detalló que también tienen disponibles elementos de higiene personal y que, por la mañana, luego del desayuno, los propios residentes colaboran con la limpieza del edificio antes de continuar con sus actividades diarias. “Ellos preparan y elaboran su propia cena. Tienen un espacio de esparcimiento y después se van a descansar. A la mañana, posterior a un desayuno y a la limpieza del edificio, que ellos mismos hacen, parten a su rutina diaria”, explicó.
Trabajo articulado
El referente de Cáritas señaló que muchos de los hombres realizan trabajos informales, como changas, tareas de cuidado de autos o actividades ocasionales.
Además, destacó que el hogar funciona con el apoyo de la Subsecretaría de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Paraná, que provee los alimentos, y en articulación con el hogar municipal y el Hogar de Cristo. “Cáritas es sinónimo de amor al prójimo. Acá no condicionamos ni por la religión ni por los antecedentes. Vivimos en comunidad, en familia, sin condiciones”, expresó.
Qué elementos necesitan
En el marco del primer aniversario, el hogar pondrá en funcionamiento un taller de panadería y pastelería. Para ello, solicitaron colaboración con harina de trigo, levadura, margarina, dulce de batata y dulce de membrillo.
También necesitan artículos de higiene personal y de limpieza, como afeitadoras, papel higiénico, champú y productos para mantener el edificio. “Esto no se interrumpe nunca. Funciona los 365 días del año, de 18 a 8 de la mañana, y siempre hay gente para atender con la mayor disposición posible”, concluyó Antuña.