Fausto Báez quedó desorientado tras la detención del combate y golpeó por la espalda a su rival, Facundo Dávila, quien festejaba la victoria. El púgil dominicano debió ser internado, su equipo cuestionó la continuidad del duelo y se abrió un debate sobre controles y reglamentación.
La primera gran velada del año para el boxeo argentino en la Federación Argentina terminó envuelta en polémica. El cruce entre Fausto Báez y Facundo Dávila, pactado a seis asaltos en la categoría superwelter, se detuvo en el segundo round luego de que el rincón del dominicano arrojara la toalla.
Desorientado, Báez atinó un golpe por la espalda al vencedor mientras celebraba, cayó a la lona y la escena generó preocupación inmediata.
El momento clave y la controversia arbitral
La pelea había transitado un primer asalto favorable a Dávila, que forzó a su rival contra las cuerdas con combinaciones precisas. La segunda vuelta modificó el clima: Báez mostró señales de confusión tras un choque de cabezas que el árbitro consideró accidental y permitió continuar. Segundos después, Dávila conectó una nueva serie de impactos hasta que la esquina del caribeño tomó la decisión de detener el pleito.
Mientras el argentino iniciaba la celebración, el dominicano superó al árbitro, se incorporó y lanzó un golpe desde atrás. Quienes estaban en el ring advirtieron que el gesto fue producto de la desorientación y pidieron disculpas de inmediato para evitar un conflicto mayor.
Internación y reclamos de la esquina
La secuencia se tornó más preocupante al llegar a vestuarios. Según difundió la pareja y manager del dominicano, Victoria Rodríguez, Báez mostró alteraciones en el equilibrio, visión nublada y dificultad para relatar lo ocurrido en tiempo real. Fue trasladado al Hospital Durán, donde quedó internado en observación.
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— DirectoAlMenton (@DirectoAlMentok) January 17, 2026
“El diagnóstico inicial indicó un golpe frontal leve con pérdida de conciencia y una lesión en la nuca con inflamación”, comunicaron desde su entorno, y cuestionaron la continuidad de la contienda: “Hubiera estado bueno que frenen la pelea al momento del cabezazo, él no estaba para seguir”, expresaron en referencia al juez.
Ya durante el sábado, Báez reapareció en redes con un mensaje orientado a llevar calma. “No fue mi noche… pido disculpas si algo pareció inapropiado; fue un momento confuso, pero ya estoy bien”, escribió. Agradeció el apoyo recibido y cerró con una frase que buscó ubicarse nuevamente dentro del deporte: “No hay excusas, esto es boxeo, así es el deporte”.
El rol del reglamento y el escenario deportivo
El episodio se produjo bajo el nuevo reglamento que entró en vigencia en 2026, que modificó la figura de la “cuenta de protección”. En paralelo, Dávila celebró su sexto triunfo profesional: “Esto es boxeo, hay que venir y tirar. Perfil bajo y a pelear con quien sea”, señaló en diálogo con TyC Sports.
Mientras Báez continúa en recuperación y la Federación analiza las repercusiones, el caso habilitó una discusión sobre arbitrajes, protocolos médicos y prevención de daños en el boxeo nacional.