Julián Álvarez podría recurrir a una alternativa legal para dejar Atlético de Madrid sin un acuerdo entre los clubes. El delantero volvió este domingo a entrenarse con el plantel mientras se acerca el cierre del mercado de pases.
Julián Álvarez podría recurrir a una alternativa legal para dejar Atlético de Madrid y quedar en condiciones de incorporarse al Barcelona sin necesidad de que ambos clubes alcancen un acuerdo por su transferencia. La posibilidad aparece en medio de las diferencias por su futuro y cuando quedan pocos días para el cierre del mercado de pases.
La alternativa estaría contemplada en el Real Decreto 1006, normativa española que regula la relación laboral de los deportistas profesionales. Bajo esa figura, el delantero argentino podría extinguir unilateralmente el contrato que mantiene con Atlético de Madrid hasta 2030, aunque debería afrontar consecuencias económicas que posteriormente serían determinadas por la Justicia.
Mientras crecen las versiones sobre esa posibilidad, este domingo se produjo una novedad importante: Álvarez volvió a entrenarse con sus compañeros después de varios días de ausencia por una indisposición, según la explicación oficial brindada por el conjunto madrileño.
La vía legal que podría modificar el escenario
Hasta ahora, el futuro del campeón del mundo parecía reducido a dos alternativas: continuar bajo las órdenes de Diego Simeone o conseguir un club dispuesto a alcanzar un acuerdo económico con Atlético de Madrid.
Sin embargo, la interpretación del Real Decreto 1006 incorporó una tercera posibilidad. Álvarez podría extinguir por decisión propia su vínculo laboral sin contar con la autorización de la institución madrileña.
La aparición de esta opción cobró relevancia después de que Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético, cerrara públicamente cualquier posibilidad de negociar al argentino con Barcelona.
Atlético cerró la puerta al Barcelona
“Evidentemente, si él llegara a la conclusión de que es incompatible estar en Madrid y en el Atlético de Madrid buscaríamos alguna alternativa, pero nunca sería al Fútbol Club Barcelona”, aseguró Gil Marín.
La posición del dirigente representa un obstáculo determinante para las aspiraciones del conjunto catalán, debido a que impide avanzar mediante una negociación convencional entre las instituciones.
La eventual utilización del Real Decreto 1006 permitiría sortear ese bloqueo, aunque trasladaría el conflicto desde una negociación deportiva hacia una disputa económica que debería resolverse en la Justicia española.
Cuánto debería pagar Julián Álvarez
La utilización de esta herramienta no implicaría que Álvarez pueda marcharse del Atlético sin ninguna consecuencia económica.
Según la interpretación jurídica difundida sobre el caso, sería la Justicia ordinaria española la encargada de establecer posteriormente la indemnización correspondiente por la ruptura unilateral del contrato.
La cifra tampoco quedaría automáticamente fijada en los 490 millones de euros de la cláusula de rescisión. Un tribunal debería analizar las características particulares del caso y determinar el perjuicio económico ocasionado al club madrileño.
Barcelona podría responder por la indemnización
En caso de que Barcelona contratara posteriormente al delantero, el conjunto catalán podría tener responsabilidad subsidiaria respecto del pago de la compensación determinada judicialmente.
La alternativa presenta, por lo tanto, un riesgo económico importante: ni el jugador ni su eventual nuevo club conocerían de antemano cuál sería el monto definitivo.
Esa incertidumbre constituye uno de los principales factores a evaluar antes de avanzar con una ruptura contractual de estas características.
Por qué la FIFA no tendría intervención
Otro elemento mencionado alrededor del caso es que Atlético de Madrid y Barcelona pertenecen a la misma federación nacional.
Bajo esa interpretación, un eventual conflicto por la ruptura contractual quedaría sujeto a la legislación española y no a las reglas disciplinarias de FIFA aplicables a determinadas transferencias internacionales.
La diferencia resulta relevante porque Julián Álvarez todavía estaría dentro del denominado “período protegido” establecido para determinados contratos de futbolistas profesionales.
Las sanciones que podrían existir en una transferencia internacional
Álvarez llegó al Atlético de Madrid en 2024, cuando tenía 24 años. Para los futbolistas que firman contratos entre los 23 y 28 años, el período protegido comprende las primeras tres temporadas del vínculo.
En determinados casos de ruptura contractual internacional sin causa justa durante ese lapso, las reglas FIFA contemplan sanciones deportivas para el jugador y eventualmente para el club que lo incorpora.
Sin embargo, según la interpretación planteada para una eventual transferencia al Barcelona, esas consecuencias no serían aplicables por tratarse de dos equipos españoles y el conflicto se concentraría principalmente en el terreno económico.
Julián Álvarez volvió a entrenarse
En medio de las especulaciones sobre su futuro, el delantero regresó este domingo al entrenamiento colectivo del Atlético de Madrid.
Álvarez no había participado de las prácticas del miércoles, jueves y viernes por la mañana. El club atribuyó las ausencias a una indisposición y el viernes por la tarde el argentino comenzó a trabajar individualmente con un preparador físico.
El sábado quedó afuera de la convocatoria para el partido frente al Sevilla, que terminó con victoria del Atlético por 3-1. Un día después volvió a trabajar normalmente bajo las órdenes de Simeone.
Se mostró junto al “Cuti” Romero
Durante los primeros 15 minutos del entrenamiento abiertos a los medios de comunicación, Julián fue observado cerca de Cristian “Cuti” Romero, compañero suyo en la Selección Argentina.
Su regreso al grupo representa una señal significativa después de varios días de incertidumbre, aunque no garantiza que vaya a permanecer en Madrid una vez finalizado el mercado.
El tiempo comienza a convertirse en un factor decisivo. El mercado español cerrará este martes a las 23:59, por lo que quedan pocos días para que pueda concretarse una transferencia.
Arsenal aparece como otra alternativa
Con Atlético decidido a no negociar con Barcelona, Arsenal aparece como otro de los clubes interesados en incorporar al delantero argentino.
La operación podría alcanzar una cifra cercana a los 150 millones de euros, aunque, de acuerdo con las versiones conocidas hasta el momento, esa alternativa no convencería al futbolista.
De no producirse avances antes del cierre del mercado, la continuidad de Álvarez en Atlético de Madrid comenzaría a ganar fuerza, especialmente después de su reincorporación al trabajo colectivo.
Simeone espera volver a contar con Julián
Antes del partido frente a Sevilla, Diego Simeone se había referido públicamente a la situación del atacante y había anticipado cómo sería recibido cuando regresara.
“Desde el momento que vuelva a entrenar Julián con nosotros, le daremos todo lo que le dimos siempre para que se sienta importante, como lo es para nuestro equipo”, manifestó el entrenador.
La dirigencia también transmitió su intención de continuar contando con el campeón del mundo. Mateu Alemany, director de Fútbol Profesional Masculino del Atlético, aseguró que el plan institucional es “clarísimo”.
Atlético lo proyecta para el próximo partido
“Él tuvo unos días que no se encontró bien, ayer ya se entrenó y esperamos que se integre con nosotros rápidamente y que esté disponible, espero, el próximo partido de Liga”, expresó Alemany.
Ese compromiso será frente al Athletic Club y se disputará cuando el mercado de pases ya se encuentre cerrado. Si no existe una transferencia antes del martes, Julián podría volver a quedar a disposición de Simeone.
Mientras tanto, la posibilidad de utilizar el Real Decreto 1006 aparece como una alternativa jurídica excepcional para destrabar una eventual llegada al Barcelona. Por ahora, no existe confirmación de que Álvarez haya decidido recurrir a ese mecanismo y su regreso a los entrenamientos mantiene abiertas todas las posibilidades de cara a las últimas horas del mercado.