La UEFA respaldó la cancelación del FIFA Forward Enterprise, pero reclamó determinar quiénes impulsaron el proyecto y afirmó que la conducción de FIFA perdió su confianza. También pidió revisar el funcionamiento y la distribución de recursos del organismo.
La UEFA celebró la cancelación del FIFA Forward Enterprise, pero profundizó sus cuestionamientos contra la conducción de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) y reclamó identificar a quienes promovieron la iniciativa. El organismo europeo afirmó que los responsables debían “rendir cuentas” y sostuvo que la actual dirección de FIFA había perdido su confianza.
La reacción se produjo después de que FIFA resolviera retirar el proyecto que contemplaba vender a capitales privados una participación vinculada a sus competiciones, incluido el Mundial. La iniciativa había generado rechazos entre diferentes confederaciones.
La UEFA había manifestado su oposición al proyecto y advirtió que las selecciones europeas no participarían de las competiciones organizadas por FIFA mientras la propuesta permaneciera vigente. Tras conocerse la decisión de darla de baja, el organismo europeo publicó un comunicado en el que mantuvo sus críticas.
UEFA reclamó determinar responsabilidades
La entidad señaló que “acoge con satisfacción la decisión de la FIFA de retirar su plan de vender una participación en sus competiciones —incluido el Mundial— a manos privadas”.
Además, agradeció a “aficionados, ligas, clubes, jugadores, particulares, federaciones y confederaciones” que habían manifestado su rechazo al proyecto. También mencionó a dirigentes políticos y otros actores que se pronunciaron durante la discusión.
Según expresó UEFA, esas posiciones le habían demostrado al presidente de FIFA que “el fútbol no está en venta”.
Sin embargo, el comunicado avanzó sobre las responsabilidades por el desarrollo de la iniciativa. “No podemos seguir así, con planes secretos que se tramitan por la vía rápida, ideados por personas anónimas y de dudoso beneficio para el deporte. Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas”, manifestó.
Afirmaron que FIFA perdió la confianza de UEFA
El organismo europeo adelantó que trabajaría junto con sus federaciones y otras confederaciones para analizar cómo se había desarrollado el proyecto.
“Es acertado que, en los próximos días y semanas, la UEFA trabaje con sus federaciones y en estrecha colaboración con otras confederaciones para reflexionar sobre cómo ha ocurrido esto y elaborar un plan que garantice que no vuelva a suceder”, indicó.
La organización sostuvo que “esa revisión debe ser exhaustiva y profunda” y agregó que “no debe descartarse ninguna opción”.
En uno de los puntos centrales del comunicado, UEFA cuestionó directamente a la conducción encabezada por Gianni Infantino: “La actual dirección de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol”.
Los cuestionamientos a Gianni Infantino
UEFA también recuperó declaraciones que Infantino había realizado en 2016, cuando buscaba acceder a la presidencia de FIFA. “Por supuesto que debemos ser transparentes. Así he sido durante los últimos 15 años de mi vida en la UEFA”, había expresado entonces Infantino, según recordó el organismo europeo.
También reprodujo otra declaración del dirigente: “El dinero de la FIFA es su dinero. No es el dinero del presidente de la FIFA. Es su dinero. Ustedes son las federaciones nacionales y el dinero de la FIFA debe servir para el desarrollo del fútbol y para nada más”.
Tras recordar esas expresiones, UEFA sostuvo: “En ambas promesas, no ha cumplido”.
La confederación calificó el proyecto como un acuerdo “urdido a puerta cerrada y opaco” y cuestionó la administración de los recursos disponibles en FIFA.
La propuesta para distribuir recursos
Pese a los cuestionamientos, UEFA manifestó su intención de trabajar con FIFA, las restantes confederaciones y otras organizaciones para modificar el mecanismo de distribución de fondos.
“La UEFA comenzará a trabajar de inmediato con socios y partes interesadas de todo el mundo y de todos los ámbitos del fútbol para proponer una nueva forma de distribuir los recursos a través del programa ‘FIFA Forward’ ya existente”, indicó.
Según sostuvo la entidad, FIFA contaba con reservas superiores a los 5.000 millones de dólares y una parte de esos fondos podía destinarse al desarrollo del fútbol en las 211 asociaciones miembro.
“Debemos empezar a utilizar parte de ese dinero que permanece inactivo en la cuenta bancaria de la FIFA para dar el impulso inicial que necesitan las bases y el fútbol en general en cada uno de los 211 países de la FIFA”, planteó UEFA.
“No es necesario que vendamos las joyas de la familia para financiarlo”, agregó.
“La tarea de restablecer la confianza recién empezó”
El comunicado cerró con una advertencia sobre las consecuencias institucionales que dejó el proyecto.
“Esta es una victoria para todo el fútbol. Pero no debe ser el final de la historia. La propuesta ya se ha presentado. La tarea de restablecer la confianza en la FIFA no ha hecho más que empezar”, concluyó UEFA.
La decisión de FIFA había llegado después del rechazo expresado por UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). Posteriormente, la falta de respaldo de Conmebol dejó al proyecto sin el acompañamiento de otra de las principales confederaciones.
La Confederación Asiática también respaldó la marcha atrás
La AFC se pronunció en una línea similar y comunicó que había recibido favorablemente el retiro de la propuesta FIFA Forward Enterprise.
Su presidente, Salman bin Ebrahim Al Khalifa, reclamó que futuras iniciativas de alcance global fueran discutidas previamente entre las organizaciones involucradas.
“El futuro del fútbol mundial debe forjarse siempre mediante consultas adecuadas, diálogo colectivo y respeto por las estructuras de gobernanza establecidas de nuestro deporte”, expresó.
Además, manifestó que la AFC estaba dispuesta a respaldar propuestas que fortalecieran “la unidad de la familia del fútbol” y contribuyeran al crecimiento de la actividad.
El presidente de la Federación Australiana de Fútbol, Anter Isaac, también respaldó la cancelación y sostuvo que los debates habían reafirmado que las iniciativas de alcance mundial debían atravesar procesos de consulta y participación de las asociaciones miembro.