REDACCIÓN ELONCE
Ignacio Varisco volvió a Quique Club luego de una pausa de dos meses y se sumó a la preparación para el Pre Federal. En diálogo con Elonce, valoró la continuidad del plantel, el crecimiento institucional y el objetivo de formar jugadores propios.
Ignacio Varisco volvió a Quique Club después de permanecer dos meses alejado de las canchas y se incorporó a los entrenamientos del plantel que afrontará el próximo Pre Federal de básquet. El jugador explicó que la pausa le permitió reorganizar sus obligaciones laborales y académicas, además de recuperar energías luego de una temporada histórica para la institución.
El basquetbolista de 24 años aseguró que su decisión de regresar estuvo vinculada con el deseo de continuar jugando en el club donde se formó y colaborar con un proyecto que creció significativamente durante las últimas temporadas. Quique había conseguido la clasificación a la Liga Federal y compitió por primera vez en varias décadas en una categoría nacional.
“Me quiero quedar en Paraná, quiero jugar en mi club, quiero quedarme acá y tratar de dar una mano en el club en la medida que pueda”, afirmó Varisco durante su visita a "El Once Deportivo", que se emite por Elonce Radio & Streaming FM 98.7. La declaración marcó el nuevo rumbo de una trayectoria que incluyó pasos por instituciones de distintas categorías del básquet argentino.
El regreso tras una pausa de dos meses
Varisco había decidido interrumpir su participación en el equipo durante la primera parte del año. La determinación estuvo relacionada con la acumulación de actividades, ya que cursaba las últimas materias de la Licenciatura en Relaciones Internacionales y, al mismo tiempo, trabajaba en el sector de logística.
El jugador reconoció que necesitaba ordenar sus horarios, bajar el nivel de exigencia y atender otros proyectos personales que habían quedado relegados por la actividad deportiva. Durante ese período se mantuvo parcialmente activo en el gimnasio, aunque dejó de competir y de entrenarse con el plantel.
“Se me juntaron la facultad, el trabajo. Justo fue también medio nuevo el trabajo, entonces también quería dedicarle su tiempo y la calidad que merece”, explicó. Según relató, la pausa le permitió reorganizarse y encontrar un equilibrio para reincorporarse al equipo.
La decisión había sido comunicada después de un partido disputado fuera de Paraná y sorprendió al cuerpo técnico, a los dirigentes y a sus compañeros. Varisco admitió que la venía evaluando desde hacía tiempo, aunque la terminó tomando de manera repentina luego de una jornada atravesada por el cansancio.
“Fue una decisión un poco de calentura, no me arrepiento para nada, pero fue intempestiva”, señaló. También aclaró que su salida no se produjo por la racha deportiva del equipo ni por desacuerdos internos, sino por una situación personal que necesitaba resolver.
El basquetbolista destacó que los responsables del club comprendieron su postura y mantuvieron abiertas las puertas para un posible regreso. Una vez que reorganizó sus obligaciones, recibió la posibilidad de volver a entrenarse y aceptó sumarse nuevamente al proyecto.
La preparación para el Pre Federal
Quique comenzó una nueva etapa deportiva bajo la conducción de Alejandro Lisalde, quien ya formaba parte de la estructura del club y pasó a ocupar el cargo principal dentro del cuerpo técnico. El plantel inició la adaptación a su propuesta de juego mientras la dirigencia trabajaba para completar la conformación del equipo.
Varisco sostuvo que uno de los puntos favorables será la continuidad de buena parte de los jugadores que disputaron la Liga Federal. El equipo conservará una base conocida, situación que permitirá sostener mecanismos de juego y relaciones construidas durante la temporada anterior.
“Tenemos la suerte de que ya contamos con un equipo más o menos parecido al del Federal. Hay cierta continuidad, entonces hay que tratar de seguir con eso y sumar a los chicos del club”, indicó el jugador.
Entre los integrantes que continuaron se encontraban Leonardo Chorvat, Tato Barco, Franco Tommasi, Martín Planas y jugadores juveniles que ya habían participado del proceso anterior. Además, se sumaron Lucio Valentín y Martín Musante, mientras la dirigencia analizaba otras incorporaciones.
El reglamento del torneo provincial ofrecerá mayores posibilidades para la utilización de fichas de jugadores mayores respecto de la competencia federal. Varisco consideró que esa condición permitirá incorporar progresivamente a los juveniles sin trasladarles de manera inmediata toda la responsabilidad deportiva.
A su entender, la integración de los jugadores de inferiores deberá realizarse como parte de un proceso gradual. La intención será brindarles minutos y experiencia, pero acompañados por basquetbolistas que ya atravesaron competencias provinciales y nacionales.
El objetivo de consolidar jugadores propios
Uno de los ejes centrales del proyecto institucional será evitar que los jóvenes deban abandonar Quique para continuar su formación deportiva. Varisco recordó que él mismo se marchó del club cuando tenía 15 años porque en ese momento no contaba con una estructura que le permitiera competir en categorías de mayor exigencia.
Su primera experiencia fuera de la institución fue en Echagüe. Posteriormente se trasladó a Buenos Aires para jugar en Ferro Carril Oeste y continuó su trayectoria en Platense, Ciclista de Junín y Atlético Pilar, donde permaneció durante dos temporadas antes de regresar a Paraná.
“Mirando en retrospectiva mi carrera, me hubiese encantado que sea en el club, pero no se me dio. Estaría bueno que ahora sí sea así”, expresó. El jugador valoró que los jóvenes puedan encontrar dentro de Quique un camino hacia el básquet semiprofesional o profesional.
Varisco consideró que la presencia de deportistas formados en la institución fortalece la identificación del equipo y genera un compromiso adicional en los momentos adversos. A diferencia de los planteles conformados completamente con refuerzos, destacó que un proyecto basado en jugadores propios deja una estructura que puede sostenerse en el tiempo.
También mencionó el impacto que la participación de la Primera División tuvo en las categorías formativas. El crecimiento del equipo mayor provocó un aumento del interés de niños y adolescentes, además de la llegada de jugadores provenientes de otras instituciones.
“El club crece, los chicos más chicos se suman, llegan chicos de otros clubes. Está bueno poder vivirlo y dar una mano, porque tampoco es normal que pase eso en un club de barrio”, manifestó.
Una temporada que quedó en la historia
Quique había iniciado el proyecto con la intención de participar en el Pre Federal, pero el proceso terminó con la clasificación a la Liga Federal. El logro representó un hito para una institución que durante décadas no había intervenido en una competencia de alcance nacional.
Varisco señaló que el salto deportivo también obligó a la dirigencia a resolver situaciones propias de una estructura semiprofesional. Entre ellas se encontraron la contratación de jugadores de otras localidades, la provisión de alojamiento, las comidas, los traslados y los costos administrativos.
El jugador calificó como fundamental el trabajo realizado por los dirigentes para sostener económicamente la competencia. Según indicó, no resultó sencillo compatibilizar las exigencias de un torneo nacional con las distintas realidades laborales y académicas de los integrantes del plantel.
“El Federal es una mezcla bastante rara. No llega a ser profesional y no es amateur del todo. Tenés gente que trabaja a la mañana y después se va a entrenar, y también gente que se dedica toda la vida a esto”, describió.
Durante la campaña, el conjunto paranaense consiguió resultados destacados y se mostró competitivo frente a equipos con mayor experiencia. Entre sus victorias estuvieron los partidos ante Rivadavia y Urquiza, mientras que también disputó encuentros cerrados contra rivales de jerarquía.
Varisco ubicó el ascenso entre los momentos más importantes de su carrera. Si bien había integrado seleccionados juveniles, viajado por Europa y conocido escenarios como el estadio del Real Madrid, afirmó que la conquista con Quique tuvo un significado especial por haberla compartido con sus amigos y con la comunidad del club.
El recuerdo de una clasificación exigente
El ascenso se produjo en una temporada con una importante acumulación de partidos y viajes. Quique tuvo que afrontar paralelamente competencias locales y provinciales, con períodos en los que llegó a disputar varios encuentros durante una misma semana.
El equipo debió superar una exigente serie y consiguió definir la clasificación en su cancha. Varisco recordó que la juventud del plantel favoreció la recuperación física frente a rivales que contaban con rotaciones más reducidas o jugadores de mayor edad.
“Era una locura. Había semanas de muchos partidos, viajes y, al mismo tiempo, cada uno tenía sus responsabilidades. Había que optimizar todos los momentos de descanso”, explicó.
El basquetbolista también recordó la serie en la que Quique fue superado por Santa Rosa. Reconoció la superioridad del rival y valoró que el equipo pudiera recomponerse para continuar compitiendo hasta alcanzar el objetivo.
La experiencia dejó enseñanzas para la dirigencia y para los jugadores. De acuerdo con Varisco, la institución comenzó a comprender las necesidades que implica sostener un equipo en categorías de mayor nivel y pudo incorporar herramientas para planificar el futuro.
Por ese motivo, consideró que el próximo Pre Federal deberá ser interpretado como una nueva etapa dentro de un proceso más amplio. Aunque el objetivo será volver a clasificar, advirtió que el crecimiento institucional no dependerá exclusivamente de un resultado inmediato.
El crecimiento del básquet paranaense
Varisco también analizó la situación del básquet de Paraná y lamentó que la ciudad no contara en los últimos años con representantes en las principales divisiones nacionales. Recordó que instituciones como Echagüe y Sionista habían convertido a la capital entrerriana en una plaza reconocida dentro del país.
Según sostuvo, Paraná conserva una cantidad importante de clubes, jugadores y entrenadores. Sin embargo, buena parte de los talentos surgidos en la ciudad continuaron sus carreras en equipos de otras provincias por la falta de proyectos locales capaces de sostenerse en categorías superiores.
El jugador valoró la creciente participación de instituciones en las competencias provinciales y afirmó que esa competencia puede elevar el nivel general. Consideró que la rivalidad deportiva entre clubes como Quique y Talleres debe ser entendida como un estímulo para mejorar estructuras, planteles y procesos formativos.
“Mal que mal, esa competencia te lleva a mejorar. Al final terminamos beneficiándonos todos”, afirmó. También destacó la importancia de recuperar los clásicos de barrio y de fortalecer la identidad de cada institución.
Varisco señaló que uno de los principales obstáculos es el financiamiento. Los clubes necesitan cubrir traslados, alojamiento, alimentación y remuneraciones, por lo que dependen en gran medida del respaldo de empresas privadas y patrocinadores.
En ese sentido, propuso profundizar el vínculo entre clubes, empresas y organismos públicos. Aclaró que no se trataba únicamente de solicitar aportes estatales, sino de generar condiciones para que las instituciones deportivas puedan vincularse con el sector privado.
El rol de las empresas y las instituciones
El jugador sostuvo que la búsqueda de patrocinadores resulta cada vez más compleja en el contexto económico. Cada temporada obliga a las dirigencias a conseguir diferentes apoyos para cubrir gastos específicos y evitar que todo el presupuesto dependa de una sola fuente.
“A veces tenés que conseguir uno que te dé comida, otro alojamiento. Son muchas cosas y el presupuesto es muy grande”, explicó. Además, remarcó que la situación también es difícil para las empresas que evalúan acompañar a los clubes.
Varisco consideró que el fortalecimiento de ese nexo podría beneficiar no solamente a los equipos, sino también a la comunidad. Los proyectos deportivos generan espacios de formación, contienen a niños y adolescentes y ofrecen oportunidades para quienes buscan desarrollarse en el alto rendimiento.
A su entender, existen ejemplos de clubes que lograron consolidar estructuras competitivas a partir de acuerdos con empresas e instituciones. Por esa razón, pidió que los actores involucrados se sienten a analizar alternativas que permitan garantizar la continuidad de los proyectos.
El crecimiento de Quique fue presentado como una muestra de que ese salto es posible, aunque requiera planificación y un trabajo sostenido. La institución pasó de contar con una antigua cancha de parquet a disponer de piso flotante, dos espacios de entrenamiento y una estructura formativa más amplia.
Varisco recordó que encontró un club completamente diferente al que había dejado durante su adolescencia. Esa transformación fue uno de los motivos que lo impulsaron a regresar y a elegir continuar su carrera deportiva en Paraná.
Su presente fuera del básquet
Además de su regreso a las canchas, el jugador atravesaba una etapa decisiva en su formación académica. Le restaban tres materias para completar la Licenciatura en Relaciones Internacionales, carrera que había iniciado originalmente como una alternativa a la actividad deportiva.
Con el paso del tiempo, el estudio y el trabajo adquirieron mayor importancia en su vida. Varisco sostuvo que ya no veía a la carrera universitaria como un “plan B”, sino como el principal proyecto para su futuro profesional.
“No quería que el básquet sea lo único en mi vida. Arranqué por tener un plan B y hoy en día es el plan A, es lo que me gusta”, expresó.
El desafío será compatibilizar los entrenamientos, los viajes, la competencia, las obligaciones laborales y las materias pendientes. El jugador admitió que esa organización fue una de las dificultades que provocaron su alejamiento, aunque aseguró que los dos meses de pausa le permitieron encontrar una dinámica más ordenada.
Varisco afirmó que disfruta mantenerse activo y participar de distintos proyectos. No obstante, reconoció que deberá administrar mejor sus tiempos para no repetir el desgaste que atravesó durante la primera parte del año.
Con ese equilibrio como objetivo, retomó los entrenamientos en Quique y comenzó a adaptarse a la nueva propuesta del cuerpo técnico. Su intención será aportar la experiencia acumulada durante su trayectoria y acompañar a los jugadores más jóvenes.
La apuesta de Varisco para el torneo
En el cierre de la entrevista, Varisco se animó a ubicar a Quique entre los candidatos al título del próximo Pre Federal. Si bien reconoció que los planteles todavía no estaban completamente conformados, destacó la base que mantuvo el club y el conocimiento construido durante la Liga Federal.
El jugador señaló que la localía también puede convertirse en una ventaja. La cancha de Quique presenta características particulares y suele resultar incómoda para los equipos visitantes, especialmente cuando cuenta con un acompañamiento importante del público.
“Sabemos que tenemos un equipo bueno. La continuidad obviamente es un plus. Si nos adaptamos bien a lo que propone Alejandro, por ahí nos puede ir bien”, manifestó.
Ante el pedido de elegir un posible jugador más valioso del torneo, mencionó a Martín Planas, uno de sus compañeros. La respuesta se produjo en un tramo distendido, aunque reflejó la confianza que Varisco depositó en el plantel.
El basquetbolista subrayó que el nivel de la competencia será elevado y destacó la fortaleza de los equipos del interior provincial. Las localías, los viajes y el apoyo de las hinchadas convertirán al Pre Federal en un torneo exigente.
Quique buscará capitalizar la experiencia anterior para volver a disputar una plaza nacional. Con el regreso de Varisco, la continuidad de buena parte del plantel y la integración de juveniles, el club inició una temporada en la que intentará consolidar el crecimiento deportivo alcanzado durante los últimos años.