REDACCIÓN ELONCE
La Fundación Centro impulsa una campaña de concientización y visibilización de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). En diálogo con Elonce, la psicóloga e integrante del equipo terapéutico, Constanza Rubio, destacó la importancia de los espacios de difusión en el marco del Día Mundial de Acción por los TCA, celebrado cada 2 de junio.
“Lo más importante es poder contar con estos espacios para promoción y prevención”, expresó Rubio.
La especialista explicó que los TCA incluyen dificultades emocionales que se expresan a través de la alimentación, afectando tanto lo nutricional como lo emocional. “Hablamos de una mala gestión en las emociones y una dificultad en la conducta”, señaló.
Cómo se manifiestan los TCA
Rubio detalló que estas patologías no distinguen género, edad ni clase social, y pueden manifestarse a través del aislamiento, cambios en la conducta alimentaria o alteraciones en la relación con el entorno.
“Se caracterizan por una alta tasa de aislamiento social, así como de la depresión como un factor central”, explicó la profesional, destacando además la importancia de la detección temprana en ámbitos familiares y escolares.
En ese sentido, remarcó el rol clave del acompañamiento: “El acompañamiento familiar y de las personas allegadas es fundamental”.
El impacto de redes sociales y la cultura de la imagen
Consultada sobre el rol de las redes sociales y los estándares de belleza, Rubio señaló que estos factores pueden profundizar la problemática, aunque no son su origen.
“Los TCA datan de muchísimo antes de las redes sociales, pero hoy la cultura y los medios condicionan aún más estos trastornos”, afirmó.
La psicóloga agregó que la presión social, los ideales estéticos y la búsqueda de aprobación pueden influir especialmente en adolescentes. “La comparación, los likes y la aprobación constante son factores que impactan directamente en la autoestima”, explicó.
Adolescentes, el grupo más vulnerable
Rubio indicó que los adolescentes continúan siendo el grupo más afectado, aunque aclaró que los TCA también aparecen en la adultez.
“Seguimos viendo a los adolescentes como la población más compleja, pero no distingue edad ni género”, remarcó, y destacó la importancia de la detección temprana para evitar la cronificación del cuadro.
Además, señaló que en muchos casos se trata de conductas aprendidas dentro del entorno familiar, lo que complejiza aún más el abordaje terapéutico.
Tratamiento, prevención y abordaje integral
La Fundación Centro trabaja con un equipo interdisciplinario integrado por psicólogos, psiquiatras, médicos y nutricionistas, además de familiares que acompañan el proceso terapéutico.
Rubio explicó que el tratamiento no se basa en dietas estrictas, sino en la construcción de hábitos saludables personalizados. “No trabajamos con dietas ni con un ejercicio físico específico, sino con órdenes alimentarios pensados en cada paciente”, indicó.
También advirtió sobre los riesgos de la autoexigencia extrema: “La búsqueda de la perfección, la culpa y el control son rasgos centrales del trastorno”.
Finalmente, destacó la importancia de la prevención y la educación: “La promoción y la prevención son lo más importante para no llegar a instancias de tratamiento”.
La Fundación Centro desarrolla campañas como “Vamos a tu escuela”, destinadas a concientizar en instituciones educativas y brindar herramientas a docentes, familias y estudiantes frente a los trastornos de la conducta alimentaria.