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Quién es Navi Pillay, premio Nobel de la Paz que quedó en medio del conflicto entre Trump y la Corte Penal Internacional

La jurista sudafricana de 85 años fue reconocida por su trayectoria en defensa de los derechos humanos y el derecho internacional. Horas después del anuncio, el gobierno estadounidense impuso sanciones contra la Corte Penal Internacional, de la que Pillay fue jueza.

9 de Octubre de 2026
Navi Pillay recibió el Premio Nobel de la Paz Getty Images

Navi Pillay, exalta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ganó el Premio Nobel de la Paz 2026 por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional. Sin embargo, el reconocimiento quedó atravesado por un nuevo enfrentamiento entre Estados Unidos y la Corte Penal Internacional, luego de que la administración de Donald Trump anunciara sanciones contra la institución.

 

 

 

El anuncio de las medidas estadounidenses se produjo horas después de que se conociera la distinción otorgada a la jurista sudafricana, cuya trayectoria estuvo marcada por la defensa de víctimas de violaciones de derechos humanos y su participación en procesos judiciales internacionales.

Foto: Frank BOXLER / AFP via Getty Images

El gobierno estadounidense justificó las sanciones en la defensa de su soberanía y acusó a la CPI de intentar juzgar a ciudadanos estadounidenses. El tribunal rechazó las medidas y advirtió que representan un ataque al Estado de derecho.

 

Quién es Navi Pillay y por qué ganó el Nobel de la Paz

 

Navanethem, conocida como Navi Pillay, nació en 1941 en Durban, Sudáfrica, durante el régimen del apartheid. Creció en una familia tamil de recursos modestos y se convirtió en una de las figuras más reconocidas del derecho internacional.

 

En 1967 se convirtió en la primera mujer no blanca en abrir su propio estudio jurídico en la provincia sudafricana de Natal. Durante el apartheid defendió a opositores políticos y a personas perseguidas por el sistema de segregación racial.

 

Posteriormente, fue la primera mujer no blanca nombrada jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica. Su carrera continuó en organismos internacionales, donde participó en procesos vinculados con algunos de los crímenes más graves del siglo XX y XXI.

Foto: Frank BOXLER / AFP via Getty Images

Pillay integró el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado para juzgar a responsables del genocidio de 1994, y llegó a presidirlo durante cuatro años. También fue jueza de la Corte Penal Internacional entre 2003 y 2008.

 

Entre 2008 y 2014 se desempeñó como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Más recientemente, presidió una comisión de investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado.

 

Al anunciar el Nobel, el presidente del Comité Noruego, Jørgen Watne Frydnes, destacó la continuidad entre la defensa de opositores al apartheid y la labor de Pillay para exigir responsabilidades a quienes cometen crímenes internacionales.

 

La jurista dedicó el premio a los sobrevivientes de esos delitos durante un discurso en la histórica Sala 600 del Palacio de Justicia de Núremberg, escenario de los juicios contra los principales dirigentes nazis tras la Segunda Guerra Mundial.

 

El informe sobre Gaza que provocó críticas de Israel

 

Uno de los capítulos más controvertidos de la trayectoria reciente de Pillay fue su participación al frente de una comisión de investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado entre 2021 y 2025.

 

El organismo concluyó que Israel había cometido actos de genocidio en Gaza y señaló al primer ministro Benjamin Netanyahu y al entonces ministro de Defensa, Yoav Gallant, por presunta incitación al genocidio.

 

La comisión tiene funciones de investigación y no autoridad judicial para dictar sentencias penales. Israel rechazó sus conclusiones y acusó a sus integrantes de actuar con motivaciones políticas.

 

Tras conocerse la concesión del Nobel, Netanyahu criticó duramente la decisión y cuestionó la trayectoria de Pillay. El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí también rechazó el reconocimiento y acusó a la jurista de promover acusaciones falsas contra el Estado israelí.

 

Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump republicó un comunicado en el que

se describía a la ganadora del premio como una crítica hostil a Estados Unidos e Israel.

 

Las sanciones de Trump contra la Corte Penal Internacional

 

La tensión escaló cuando la administración estadounidense anunció nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional, organismo con sede en La Haya encargado de juzgar a personas acusadas de genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.

 

El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que las medidas buscan defender la soberanía estadounidense y cuestionó la posibilidad de que el tribunal investigue o procese a ciudadanos de su país.

 

Las sanciones incluyen restricciones a las transacciones de entidades estadounidenses con la CPI y buscan limitar su acceso a servicios financieros, tecnológicos y otros recursos necesarios para su funcionamiento. Según la información difundida, algunas disposiciones contemplan un período de gracia de seis meses para facilitar negociaciones con los países miembros.

 

Washington ya había sancionado a jueces y funcionarios del tribunal, pero la nueva decisión amplía el alcance de las medidas al apuntar contra la propia institución.

 

Estados Unidos no integra la CPI, al igual que otros países como Rusia, China, India e Israel. Sin embargo, el tribunal sostiene que puede ejercer jurisdicción en determinadas circunstancias previstas por su marco legal, incluso cuando están involucrados ciudadanos de países que no son miembros.

 

Entre los motivos del enfrentamiento figuran las investigaciones relacionadas con acciones de soldados estadounidenses en Afganistán y las órdenes de arresto emitidas contra dirigentes israelíes, incluido Netanyahu.

 

La respuesta de la CPI y las consecuencias para la justicia internacional

 

La Corte Penal Internacional calificó las sanciones como un ataque al Estado de derecho y aseguró que no se dejará intimidar. También advirtió que las medidas podrían perjudicar su capacidad para investigar, llevar adelante juicios y garantizar el acceso de las víctimas a la justicia.

 

El secretario general de la ONU, António Guterres, consideró que la decisión estadounidense representa un duro golpe para la búsqueda colectiva de justicia penal internacional.

 

Las consecuencias podrían alcanzar a causas que ya están en marcha. Entre las personas detenidas a la espera de juicio en La Haya se encuentra el expresidente filipino Rodrigo Duterte, acusado de crímenes vinculados con la campaña contra las drogas desarrollada durante su gobierno.

 

Reino Unido, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Japón, Dinamarca y Países Bajos reafirmaron su apoyo a la CPI y expresaron su desacuerdo con las medidas estadounidenses.

 

Un Nobel en medio de una disputa por el derecho internacional

 

La distinción otorgada a Navi Pillay reconoce una trayectoria de décadas en defensa de los derechos humanos, desde su lucha contra el apartheid hasta su

trabajo en tribunales internacionales y organismos de Naciones Unidas.

 

Al mismo tiempo, el anuncio expuso las diferencias entre Washington y las instituciones que buscan establecer responsabilidades por crímenes internacionales. Mientras el gobierno de Trump sostiene que la CPI amenaza la soberanía estadounidense, sus defensores consideran que su tarea es fundamental para evitar la impunidad.

 

La entrega oficial del Premio Nobel de la Paz está prevista para el 10 de diciembre en Oslo, Noruega. Pillay será la quinta sudafricana en recibir esta distinción, que también fue otorgada a Nelson Mandela y Frederik de Klerk por sus esfuerzos para poner fin al apartheid y facilitar la transición democrática en Sudáfrica.

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