La decisión de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) de incorporar como sponsor oficial a una marca brasileña de yerba mate desató una fuerte polémica en el sector productivo argentino, especialmente en la provincia de Misiones, principal región yerbatera del país.
Se trata de la empresa Baldo, originaria del estado de Río Grande do Sul, que fue presentada a fines de marzo como patrocinador de la Selección Argentina de cara al Mundial 2026. El acuerdo le permite vincular su imagen con figuras del plantel campeón del mundo como Lionel Messi, Rodrigo De Paul y Emiliano Martínez.
La decisión generó malestar entre productores locales, que consideran que se trata de un golpe a la industria nacional. El reclamo escaló al plano político con la intervención del diputado misionero Juan José Szychowski, quien solicitó al Gobierno nacional que gestione una revisión del acuerdo, publicó Infobae.
Los argumentos del diputado
El legislador recordó que la Ley 26.871 declara al mate como “Infusión Nacional” y promueve su consumo en eventos oficiales, por lo que cuestionó que la AFA haya optado por una marca extranjera. Desde el sector sostienen que la medida afecta el posicionamiento internacional de la yerba argentina y debilita a las economías regionales.
El trasfondo económico del conflicto suma tensión. Si bien durante 2025 las exportaciones de yerba mate alcanzaron cifras récord —con Argentina superando a Brasil como principal exportador mundial—, el mercado interno muestra señales de caída. Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate, el consumo interno registró una baja interanual cercana al 9% en febrero de 2026.
A esto se suma la difícil situación de los productores, quienes advierten que los precios de la materia prima no alcanzan para cubrir los costos, en un contexto de desregulación del sector tras los cambios implementados por el Gobierno nacional.
Pese a la controversia, el mercado interno continúa dominado por marcas argentinas. Entre las principales se destacan Playadito, el grupo Las Marías (productor de Taragüí y otras marcas), CBSé, Amanda y Rosamonte, entre otras.
En este contexto, la elección de un sponsor extranjero reavivó el debate sobre la protección de la producción nacional y el rol de las instituciones deportivas en la promoción de productos argentinos.