REDACCIÓN ELONCE
Metalfor pidió el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba, en un intento por reestructurar su situación financiera y evitar el colapso de una de las principales fabricantes de maquinaria agrícola del país. La empresa arrastra un pasivo superior a los $55.000 millones, salarios atrasados y emplea a unas 600 personas en sus plantas de Marcos Juárez y Noetinger.
Con sede principal en el sudeste cordobés, la fabricante de pulverizadoras y fertilizadoras tiene que seguir sus negociaciones con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) porque acumula deuda con sus trabajadores y necesita renegociar las condiciones de trabajo.
La cartera laboral provincial formalizó el inicio del procedimiento, que permitirá abrir una instancia de negociación entre la compañía y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Bell Ville. La empresa tendrá plazo hasta el 15 de julio para presentar una propuesta que permita superar la crisis.
Fundada en 1974 por Luis Dadomo, Metalfor se consolidó como líder en la fabricación de pulverizadoras autopropulsadas. Según datos de la propia firma, una de cada dos máquinas de este tipo que trabajan en los campos argentinos lleva su marca.
Una crisis financiera que se profundizó
El modelo de negocios de Metalfor, basado en la fabricación, la venta directa y el financiamiento a productores, comenzó a mostrar signos de debilidad cuando el mercado de capitales restringió el acceso al crédito hacia fines de 2024.
Actualmente, la empresa registra un pasivo financiero superior a los $52.000 millones con 23 entidades bancarias, mientras que parte de esa deuda se encuentra catalogada por el Banco Central en categorías de seguimiento especial y alto riesgo de insolvencia.
A ello se suma una delicada situación de liquidez. De acuerdo con la Central de Cheques del Banco Central, Metalfor acumula 558 cheques rechazados por aproximadamente $5.348 millones, de los cuales solo canceló alrededor del 11%.
Investigación judicial y caída de la actividad
La situación también derivó en una investigación penal en la provincia de Santa Fe, luego de que la administradora de fideicomisos Rosfid detectara diferencias entre los fondos cobrados a productores y los montos efectivamente transferidos a los fideicomisos.
Aunque la empresa atribuyó las dificultades a problemas climáticos y operativos, la Justicia continúa investigando un posible manejo irregular de activos.
En paralelo, los indicadores productivos reflejan el deterioro de la actividad. Durante el primer trimestre del año, Metalfor vendió 56 máquinas, frente a las 116 comercializadas en igual período del año anterior. La producción también cayó de 86 a 38 unidades, mientras que la capacidad instalada de sus plantas se encuentra utilizada en apenas un 50%.
Buscan preservar los puestos de trabajo
En medio de la crisis, la empresa había anunciado la obtención de un crédito por US$50 millones otorgado por la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), con el objetivo de reestructurar su deuda.
Sin embargo, la demora en el desembolso de esos fondos y el elevado costo del financiamiento local precipitaron la presentación del Procedimiento Preventivo de Crisis.
El futuro de la compañía dependerá ahora del resultado de las negociaciones con el gremio y del proceso abierto por el Ministerio de Trabajo de Córdoba. La resolución será determinante para la continuidad de una empresa con cuatro plantas industriales, tres en Argentina y una en el estado brasileño de Paraná, una red de 25 sucursales en todo el país y alrededor de 600 familias que dependen de su actividad.