Miles de personas participaron este sábado de la 35ª Marcha del Orgullo en Buenos Aires, una movilización que combinó celebración, música y reclamos por los derechos de la diversidad sexual. La jornada estuvo atravesada por la indignación que generó el ataque contra mujeres trans en los Bosques de Palermo y por el debate que se abrió ante la coincidencia de la convocatoria con la llegada del papa León XIV a la Argentina.
La concentración comenzó a las 14 en la intersección de Lima y avenida Belgrano, donde se desarrollaron actividades artísticas y musicales. Luego, las columnas avanzaron hacia el Congreso de la Nación, en un recorrido modificado respecto de otras ediciones, que no incluyó el paso por Plaza de Mayo.
Entre las consignas que acompañaron la movilización se destacaron mensajes contra la transfobia, la discriminación y los discursos de odio.
El ataque a mujeres trans, uno de los principales reclamos
Uno de los temas centrales de esta edición fue la agresión que sufrieron trabajadoras sexuales trans en los Bosques de Palermo durante la noche del domingo 1 de noviembre.
El episodio involucró a un grupo de jóvenes que atacó a las mujeres con elementos como palos, piedras y conos de tránsito. Las imágenes de la agresión se difundieron en redes sociales y provocaron el repudio de organizaciones y referentes de la comunidad LGBTIQ+.
Rosa, de 21 años, participó de la movilización junto a su hermano y expresó su indignación por lo ocurrido: “Hoy vine con enojo por lo que pasó con las chicas trans, que es indignante. Es indignante porque no puedo creer que en el siglo XXI estemos pasando esto. Pleno 2026 estemos pasando esto”.
Su hermano Uriel Blanco, de 23 años, también cuestionó la violencia y reclamó respuestas judiciales. “Hoy vine con ese mismo pensamiento: por qué no se hace justicia por eso”, manifestó.
La investigación quedó en manos de la Justicia porteña, que inició actuaciones para esclarecer las circunstancias de la agresión e identificar a los responsables.
La coincidencia con la visita del papa León XIV
La realización de la Marcha del Orgullo también estuvo precedida por una controversia debido a su coincidencia con la visita oficial del papa León XIV a la Argentina.
La posibilidad de modificar la fecha había generado discusiones entre las organizaciones convocantes y las autoridades porteñas, principalmente por las cuestiones vinculadas con el operativo de seguridad previsto para la llegada del Pontífice.
Finalmente, se acordó mantener la movilización el primer sábado de noviembre, aunque con modificaciones en el recorrido.
José María Di Bello, histórico activista LGBT, participó de la marcha vestido con una túnica blanca que remitía a la vestimenta papal y un cartel con la frase “Todos, todas, todes”.
“Me vine lookeado del Papa”, explicó sobre su vestimenta, que eligió como respuesta al debate por la coincidencia de ambos acontecimientos.
También cuestionó la posibilidad de modificar la fecha de la movilización: “Fue justamente la excusa que quisieron utilizar para correr la fecha, como queriendo decir que nosotros podemos ser desplazados, podemos ser llevados a los márgenes”.
Di Bello defendió la convivencia de distintas expresiones en el espacio público y sostuvo: “Nosotros sostuvimos que podemos estar en el mismo espacio público, conviviendo, que ninguna identidad se tiene que correr para que haya otra identidad”.
Los reclamos y los espectáculos de la jornada
La movilización también incluyó pedidos por políticas públicas de inclusión, una Ley Integral Trans, medidas contra la discriminación y la reparación histórica para travestis y personas trans mayores.
La consigna de esta edición fue “Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia”, en un contexto de preocupación por los episodios de violencia contra integrantes de la comunidad.
La programación artística acompañó la jornada con presentaciones musicales y actividades gratuitas. Entre los artistas anunciados estuvieron María Becerra, La Joaqui, Six Sex, K4OS, Roze y Tita Print, además del streamer Martín Cirio.